Aseguran que es cada vez más crítica la situación del puerto de Mar del Plata

La draga que trabaja en el canal secundario apenas está "mitigando" las dificultades para operar en el puerto. En enero llegarán dos cruceros a la ciudad y sólo ingresará uno, porque el otro es demasiado grande para ser admitido.

La draga que trabaja en el canal secundario apenas está "mitigando" las dificultades para operar en el puerto. En enero llegarán dos cruceros a la ciudad y sólo ingresará uno, porque el otro es demasiado grande para ser admitido.

El trabajo que viene realizando la draga Acróbata sobre el canal de acceso secundario logró hasta ahora un ligera mejora en la operatoria del puerto local, donde a la luz de estos pobres resultados, se sigue aguardando cada vez con mayor ansiedad la llegada de una draga con capacidad para limpiar la vía de ingreso principal, que desde hace años, se encuentra totalmente obstruida por la acumulación de arena. "La Acróbata sólo está colando agua", comentó con preocupación un empresario pesquero de la ciudad, que al igual que el resto de los armadores del sector, advierte que la situación del canal secundario no mejora de manera sustancial, mientras que no se visualizan definiciones claras para comenzar a solucionar el problema de fondo.

La semana pasada, el presidente del consorcio de administración del puerto, Eduardo Pezzati, admitió que la estación marítima local afronta por estos días serios inconvenientes como la escasez de espacio para amarrar buques y, sobre todo, limitaciones por la acumulación de sedimentos.
Son 2,5 millones de metros cúbicos los que habría que retirar para rehabilitar el canal principal y devolverle profundidad al espejo de agua interior.

En este contexto, hasta la anhelada posibilidad de que algún día funcione una terminal de cruceros está obstaculizada por la virtual inexistencia del canal de acceso principal.

En enero próximo llegará a la ciudad un crucero turístico de 150 de eslora que amarrará en la derruida escollera norte. Este buque viajará junto a otro cuyo ingreso fue directamente descartado debido a que por sus dimensiones no tiene ninguna posibilidad de pasar con éxito a través del canal alternativo.

Por ahora esa estrecha vía de acceso permite que sigan operando buques portacontenedores, prestando un servicio que se inauguró en el año 2000, permitiendo que el puerto local comenzara a exportar directamente sin tener que pasar por el de Buenos Aires.

La industria pesquera local utiliza más del 90% de los contenedores que se despachan desde la ciudad, por lo que para las cámaras del sector, la continuidad del servicio es vital. Pero hay quienes advierten que está en riesgo.

El presidente del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas, Oscar Fortunato, le dijo a LA CAPITAL que en las actuales condiciones, las empresas navieras tienen concretas limitaciones para operar y advirtió que se corre el permanente riesgo de que tanto la exportación como la importación de mercaderías -que acaba de ampliarse con el ingreso de café- a través de Mar del Plata tengan que ser suspendidas.

Debido a los crecientes problemas que provocó durante los últimos años la constante acumulación de arena, las navieras fueron restringiendo cada vez más su actividad.

Por ejemplo el año pasado la empresa Maersk se vio obligada a reemplazar un buque de 161 metros de largo por otro más pequeño, debido a que la Prefectura ordenó que por razones de seguridad se redujera de 180 a 140 metros de eslora el límite máximo de los barcos que ingresan al puerto local. Esta decisión provocó serios problemas logísticos para los exportadores que debieron reacomodar sus despachos.

Además, las cifras de volúmenes de mercadería exportada en contenedores desde Mar del Plata se encuentran estancadas.

Según explicó Fortunato, el consorcio de administración maneja un presupuesto limitado, que no alcanzaría ni de cerca a financiar la obra de dragado necesaria para rehabilitar el canal principal. "El dragado que está haciendo la Acróbata se está pagando con dinero del propio consorcio porque es un trabajo menor, que apenas alcanza a mantener en condiciones precarias el canal secundario. El consorcio no puede hacerle frente a la inversión necesaria para solucionar el problema de fondo, que tendría que ser resuelto por la Provincia", señaló.

La estrategia del consorcio para realizar el dragado del canal principal consiste en lograr que la Nación envíe a Mar del Plata la Draga-259, propiedad del Estado, y 17 millones de pesos para sostener su funcionamiento durante varios meses. Pero esa nave se encuentra en reparaciones.

Mientras tanto, la preocupación en el puerto local crece debido a que no se advierten mejoras concretas y, para peor, se teme que los efectos de alguna tormenta agudicen el problema. Y a esto se le suma el malestar de advertir que mientras las demandas del puerto local aún no fueron atendidas, La Plata y Bahía Blanca ya recibieron fondos para llevar adelante importantes obras de infraestructura.

Mejoras en otros puertos

Otros puertos de la Provincia concretaron en el transcurso de este año significativas inversiones en infraestructura. Por caso, el puerto de Quequén inauguró en enero la escollera sur con una inversión de 33 millones de dólares, aumentó el dragado del canal exterior (llevado a 14 metros) y el canal interior, antepuerto e interior portuario (a 12,20 metros).

Gracias a eso ya salen barcos completos con más de 50.000 toneladas y 41 pies de calado. Por otra parte el puerto de Bahía Blanca acaba de confirmar que iniciará la obra para ampliar a 50 pies del calado de su muelle. Los trabajos serán licitados en el primer cuatrimestre de 2009 para lo cual la Nación ya asignó una partida de 45 millones de pesos.

27/07/08
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA

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