Un observatorio submarino instalado sobre el lecho marino de Columbia Británica fue dañado por un arrastrero aún no identificado.
Un observatorio submarino instalado sobre el lecho marino de Columbia Británica fue dañado por un arrastrero aún no identificado.
Un arrastrero no identificado perdió el rumbo y chocó contra una plataforma del observatorio del lecho marino Neptune Canada, una construcción valuada en CAD 100 millones (USD 102,6 millones) ubicada en las costas de la Isla de Vancouver, en Columbia Británica. La plataforma contenía instrumentos de titanio, muy costosos, utilizados para monitorear eventos -desde terremotos hasta tsunamis- y fue golpeada por las inmensas redes del arrastrero que operaba en un área que estaba fuera de sus límites.
La reparación de la plataforma podría costar entre CAD 700.000 (USD 718.265) y CAD 1,7 millones (USD 1,74 millones), según el director de Neptune Canada, Chris Barnes.
El directivo dijo que el hecho representa un “gran revés” para el observatorio. Los instrumentos de la plataforma estaban en el lecho marino desde 2009 y la idea era que duraran unos 25 años.
Se trata de dispositivos sumamente sensibles que transmiten datos a las oficinas centrales de Neptune a través de Internet en tiempo real. Este instrumental recogió evidencia del acercamiento del arrastrero y de los daños ocasionados al observatorio: un sismógrafo capturó las vibraciones y el momento exacto en que impactó el pesquero y los datos de ingeniería registraron cuando impactó otros instrumentos y cables que dejaron de funcionar de forma repentina.
“En realidad, podemos detectar cómo se desconectaron los instrumentos, el momento preciso y la secuencia de eventos”, dijo Barnes, informa The Montreal Gazette.
Los datos muestran en qué dirección navegaba el arrastrero y brindan imágenes acústicas de la caída de enorme red de pesca desde la superficie.
Barnes dijo que una vez que se identifique el arrastrero, podrían tomarse “medidas legales”.
Neptune consultó a la industria pesquera y al Ministerio de Pesca y Oceános (DFO) cuando diseñaba y construía el observatorio, para intentar evitar interacciones con los arrastreros que dragan con redes gigantes el lecho marino a profundidades de más de 1.300 metros.
Los cables del laboratorio se extienden 800 kilómetros a través del lecho marino y fueron reforzados y enterrados a un metro de profundidad del lecho marino en las aguas en las que se llevan a cabo tareas de pesca.
Además, la industria pesquera cuenta con datos de navegación detallados para evitar cualquier interacción con el equipamiento del Neptune.
La plataforma siniestrada mide aproximadamente 2,5 por 1,5 metros y se extiende unos 2 metros sobre el lecho marino para conectar el equipamiento cercano.
Los instrumentos pueden haber sido atrapados por las redes como captura incidental.
A pesar del accidente, el sistema general todavía está en buenas condiciones para operar y continúa recabando datos, informó The Victoria Times Colonist.
“El daño en los instrumentos representa alrededor del 10% de la capacidad científica de nuestro sistema”, precisó Martin Taylor presidente y CEO de Ocean Networks Canada.
Por Natalia Real
23/05/11
FIS.COM


