La Cooperativa de Armadores de Pesca del Puerto de Vigo (ARVI) presentará la semana próxima a la comisaria de Pesca de la Unión Europea (UE), Maria Damanaki, una serie de peticiones relacionadas con el sector pesquero.
La Cooperativa de Armadores de Pesca del Puerto de Vigo (ARVI) presentará la semana próxima a la comisaria de Pesca de la Unión Europea (UE), Maria Damanaki, una serie de peticiones relacionadas con el sector pesquero.
En el marco de la negociación de la reforma de la Política Pesquera Común (PPC), los armadores vigueses pretenden que Bruselas separe ‘la ciencia de la política’ a la hora de establecer las cuotas pesqueras y los totales admisibles de captura (TAC), entre otras cuestiones relativas al ámbito de la pesca.
“Esa foto fija tiene que cambiar”, explicó Javier Touza, presidente de ARVI y representante principal de los delgados que asistirán a Bruselas en los próximos días.
El dirigente recordó que pese a que se dispone de la capacidad pesquera más elevada de Europa (24%), en el reparto de hace 27 años el porcentaje asignado fue del 7%, informó el diario La Voz de Galicia.
Touza y el resto del sector esperan que se cambie la manera de repartir las cuotas asignadas a cada país, ya que se remonta a 1986.
Los descartes son otra cuestión que preocupa a ARVI. Esta organización pretende que se flexibilice el calendario en tanto no se encuentren fórmulas para poner en valor los recursos que entran en las redes y que no tienen salida en el mercado.
Para la patronal, esta cuestión lleva tiempo y mucho dinero.
Con respecto a los aparejos selectivos, Touza indicó que en estos momentos un barco de Gran Sol está probando una red con un diseño especial que puede ayudar a evitar los descartes de especies no buscadas en el futuro.
“Eso requiere tiempo y financiación porque es muy caro”, recalcó.
Otra de las cuestiones que plantea ARVI es la modificación del sistema: “No se entiende que vayamos a más Europa y en cuestiones de pesca primen los nacionalismos. Se impone una política común real”.
En relación con los estudios científicos, ARVI advierte que se desconoce el estado de algunos caladeros europeos. “Hay más de 60 zonas en aguas comunitarias de las que apenas hay información”, aseveró.
Por otro lado, ARVI planea analizar el “incumplimiento” de las autoridades comunitarias del Código de Conducta de Pesca Responsable aprobado por las Naciones Unidas a través de su Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), organismo del que forma parte la propia UE y cuyas normas, por tanto, “debería acatar”, informó el diario Faro de Vigo.
Al respecto, José Antonio Suárez-Llanos, gerente adjunto de ARVI, dijo que no aceptan que la Comisión Europea (CE) “no asuma ese Código de FAO e insista en atender solo a las cuestiones biológicas en sus medidas y propuestas y opte por aplicar siempre por ejemplo el criterio de precaución para establecer recortes cuando faltan datos científicos sin tener en cuenta las importantes perjuicios económicos y sociales que puede causar”.
Por Analia Murias
14/01/13
FIS.COM
