La exportación hacia otros caladeros y la adopción de otras banderas ha sido otra vía de pérdida de embarcaciones gallegas.
La exportación hacia otros caladeros y la adopción de otras banderas ha sido otra vía de pérdida de embarcaciones gallegas.
Esa es la salida que han elegido las grandes armadoras españolas que disponen de sociedades mixtas en terceros países, incluidas en el gran clúster internacional compuesto por
– 220 compañías
– casi 500 buques,
– que capturan en torno a 500.000 toneladas de pescado,
– generan 17.200 empleos
– en 30 países y
– facturan 2.000 millones de euros anuales.
La principal dificultad con la que se encuentran esas firmas es hallar vías de financiación para renovar la flota. Ese es, precisamente, el objetivo del ambicioso proceso que han diseñado para modernizar unas cien unidades de su vasta flota pesquera y sus industrias en tierra.
El proyecto arrancará en varios países de África. A estos seguirían, casi con toda probabilidad, distintos territorios de Latinoamérica, dada la relevancia socioeconómica para estas firmas pesqueras en ambos continentes.
En esta primera fase de inversiones en flota y en tierra -en torno a 100 millones de euros y prevista ya para el año 2009-, los candidatos mejor colocados para consolidar los amplios intereses económicos de las empresas gallegas en el continente africano serían Namibia, Mozambique, Marruecos y Mauritania.
La elección es la solución que han buscado en primera instancia los propios empresarios, con el apoyo explícito, tanto político como financiero, de la Comisión Europea.
La patronal y el Ejecutivo comunitario, así como el Ministerio de Medio Marino, están a punto de iniciar un proceso de negociación con las autoridades del Banco Europeo de Inversiones (BEI) con vistas a obtener un macrocrédito de unos 450 millones de euros (unos 74.700 millones de pesetas) para desarrollar un megaplan plurianual de cinco años de duración, y no de diez como estaba previsto hasta la fecha.
Reuniones con el BEI
La primera de estas reuniones en firme, que se ha venido retrasando desde el verano pasado, podría producirse finalmente en el mes de noviembre, con el uno de los siete vicepresidentes del BEI, el portugués Carlos da Silva.
Las mayores armadoras españolas se han encontrado con algunas dificultades derivadas de los cambios producidos en la anterior Dirección General de Pesca de la UE, que ha demorado los encuentros a tres bandas entre los organismos públicos, la patronal pesquera y la entidad crediticia.
Según las estimaciones del director gerente del clúster, José Parajuá, se prevé disponer de las primeras partidas de dinero en el primer semestre del 2009. Dada la implicación de la UE en este proceso, la Comisión Europea se ha reservado la elección de dos de los cinco primeros países designados: Marruecos y Mauritania, por una obvia, aunque intermitente, relación pesquera -e incluso con tintes políticos- con Bruselas.
La patronal, por su parte, ha preferido decantarse por dos objetivos claramente económicos y laborales: Namibia y Mauritania, por el alto nivel de penetración de la pesca gallega en ambos países africanos.
Por L. C. Saavedra
13/10/08
LA VOZ DE GALICIA
