Argentina tiene que resolver primero sus propios problemas internos (en la hidrovía Paraguay-Paraná) si pretende lograr la recreación de una flota propia en esta hidrovía, afirmó el abogado paraguayo Raúl Prono, especializado en derecho marítimo y de la navegación.
Argentina tiene que resolver primero sus propios problemas internos (en la hidrovía Paraguay-Paraná) si pretende lograr la recreación de una flota propia en esta hidrovía, afirmó el abogado paraguayo Raúl Prono, especializado en derecho marítimo y de la navegación.
–¿A qué atribuye la actual polémica con las autoridades argentinas en relación a la flota paraguaya de la hidrovía?
–Este conflicto tiene su origen en la inexistencia actual de una flota mercante argentina. La Argentina cubría a inicios de los años 90 cerca del 80% del transporte de mercaderías paraguayas de importación y exportación. Los vaivenes políticos, económicos, impositivos y gremiales socavaron su marina mercante, la que terminó por desaparecer, de la que Paraguay no tiene responsabilidad alguna. Hoy pretenden recuperar esa flota fluvial poniendo trabas a la navegación y al comercio de Paraguay.
–¿Qué ventajas ofrecía Paraguay por sobre otras banderas de la región?
–Paraguay siempre tuvo un gremio de obreros marítimos no conflictivos y con alta capacitación, baja carga tributaria y beneficios y exenciones fiscales que facilitaban la financiación para la construcción y compra de embarcaciones. Este escenario, sumado al auge en la exportación de cereales, apuntaló el crecimiento inusitado de la marina mercante paraguaya, que hoy día cubre prácticamente el 90% del transporte en la hidrovía.
–Las autoridades argentinas hablan de recuperar su soberanía fluvial y acusan a Paraguay de tener embarcaciones obsoletas ¿Cuál es la realidad?
–La marina mercante paraguaya está en constante crecimiento y renovación desde 1993 y esta flota –como cualquier otra– está conformada por embarcaciones usadas y nuevas. No existe actualmente ninguna embarcación paraguaya detenida por autoridades fluviales brasileras, argentinas ni uruguayas por deficiencias técnicas ni por falta de documentación.
–¿La legislación fluvial paraguaya está adecuada al crecimiento de nuestra flota?
–El reglamento de incorporación de embarcaciones es el Decreto N° 5399/05, que ha cumplido sus fines, pero es necesaria una actualización. Recientemente, la Dirección de la Marina Mercante Nacional ha presentado un proyecto de reglamentación que innova en cuestiones técnicas, establece nuevos requisitos y un cronograma de renovación y mantenimiento de las embarcaciones. Salvo unos pocos puntos de conflicto a resolver con los armadores, creemos que favorecerá el constante crecimiento de la flota paraguaya.
–¿Hará que termine el conflicto con Argentina?
–Ayudará a elevar los estándares de nuestra flota, pero para que Argentina recupere presencia en la Hidrovía debe recrear su propia flota mercante, y esto pasa por solucionar primero sus propios problemas impositivos, gremiales y operativos que les impide crecer.
Presagio de más conflictos
Hace un par de semanas, el subsecretario de Puertos y Vías Navegables de la Argentina, Horacio Tettamanti, manifestó inequívocamente que el Gobierno de su país promoverá más conflictos con Paraguay y otros países de la región en la hidrovía Paraguay-Paraná con el fin de “defender” su soberanía fluvial. Fue en el Encuentro de Transporte Fluvial organizado por el Instituto de Desarrollo Regional (IDR), en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el 23 de abril pasado. Llamó a aprovechar las crecientes necesidades logísticas de las producciones del interior brasileño y del Paraguay para hacer valer “la llave” que tiene Argentina, que es la salida al mar vía el Paraná.
(Por Julio Alberto Fleitas; ABC Color)
16/05/14

