El comercio necesita de un sistema de transporte y una logística abiertos a sus necesidades. Para analizar la presente situación de ambos sectores, el XVI Congreso Latinoamericano de Puertos, contó con la presencia de José Barbero, especialista en transporte e infraestructura del Banco Mundial.
El comercio necesita de un sistema de transporte y una logística abiertos a sus necesidades. Para analizar la presente situación de ambos sectores, el XVI Congreso Latinoamericano de Puertos, contó con la presencia de José Barbero, especialista en transporte e infraestructura del Banco Mundial.
“En los últimos años ha habido un proceso de modernización en el diseño y gestión del flujo físico de bienes que ha alterado la demanda del transporte de cargas”, dijo el directivo y añadió que “las firmas han modificado la forma en que compran, producen y venden bienes, tendiendo a minimizar los costos logísticos”.
A la hora de referirse a los sectores públicos, señaló que “siguen pensando al transporte como era hace 25 años, y todavía no han ingresado en la agenda esta temática de la logística y de las cadenas de abastecimiento, y qué tipo de política activa pueden hacen para apoyar estos temas, a fin de que realmente sean más competitivos”.
Uno de los tantos temas que abarcó durante su exposición fue el ferrocarril. “El tren de cargas ha crecido un 25% en el mundo en cinco años. Pero actualmente está ocurriendo una cosa que llama la atención y es que en muchos casos los corredores claves están presentando problemas de congestión”, dijo en el evento organizado por la American Association of Port Authorities (AAPA) y el Ente Administrador Puerto Rosario (Enapro).
“Esta congestión obedece, en gran parte, al creciente nivel de actividad y al conflicto entre servicios de cargas y de pasajeros. En Estados Unidos también hay problemas de congestión en niveles muy elevados, que deterioran la velocidad comercial y el cumplimiento de horarios de servicios de pasajeros”, aseguró Barbero.
A su vez dijo que en América Latina la situación “es un poco distinta”, ya que en los años ‘90 una serie de reformas ferroviarias importante tuvieron resultados generalmente positivos en los servicios de cargas.
Privados
“Las reformas fueron hechas mediante concesiones al sector privado. En 2005 el Banco Mundial realizó unos análisis de éstas reformas y se hicieron una serie de conclusiones. Los resultados generalmente fueron positivos, sobre todo para los ferrocarriles de carga; hubo incrementos muy grandes en la eficiencia productiva y mayores volúmenes de tráfico; se apreció una reducción en los subsidios públicos operativos y de capital; y en muchos casos no se cumplieron las inversiones comprometidas en los contratos, ni se realizaron ampliaciones significativas”, recalcó el directivo del organismo internacional.
Para Barbero la actividad ferroviaria en Latinoamérica marcha por buen camino, dado que creció tras las reformas y tuvo la incorporación del sector privado. “El nivel de actividad que alcanza el ferrocarril dependerá, más que nada, de cómo se organice su oferta; las perspectivas de la demanda son claramente favorables”, apuntó.
Asimismo, indicó que el crecimiento del comercio mundial de graneles presenta un escenario de gran potencial y que para incrementar el nivel de actividad “se precisa una acción coordinada del sector privado y del sector público”.
También dedicó un tramo de su conferencia para reafirmar la importancia que tiene el tren como actor principal en el movimiento de cargas hacia y desde los puertos. “El ferrocarril sigue siendo, en varios casos, el modo de transporte del modo de conexión ferro-portuaria en los países de mayor importancia.
23/05/07
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA
