Apuestan a la energía marina

Apuestan a la energía marina

En Gran Bretaña desarrollan usinas eléctricas que aprovechan las olas y las mareas.

En Gran Bretaña desarrollan usinas eléctricas que aprovechan las olas y las mareas.

LONDRES (The Economist).- Los británicos siempre han mirado al mar para que los proteja de los peligros de la tierra. El océano sirve de disuasor de ejércitos extranjeros, pero también para otras cosas. En medio de la crisis energética de la crisis de 1970, se habló mucho de que la energía marina permitiría a sus poderes liberarse de la dependencia del petróleo.

Con la llegada del petróleo de mar del Norte, la energía marina quedó en el olvido. Pero pasados 35 años, con el petróleo de esas cuencas en declinación y siendo el cambio climático una cuestión importante, mientras que la explotación de la energía eólica sufre de gran retraso en la planificación, la energía marina vuelve a estar a la orden del día.

El 17 de septiembre el gobierno anunció que se había dado el permiso de planificación para Wave Hub (Centro de Olas), un proyecto de alrededor de US$ 56 millones frente a la costa norte de Cornwall, que instalará una “toma” en la superficie del fondo marino que permitirá a generadores de energía undimotriz -basada en el movimiento de las olas- transmitir electricidad a tierra.

La Agencia Regional de Desarrollo de Sudoeste (Swrda, según la sigla en inglés), una organización no gubernamental casi autónoma, que financiará parcialmente el proyecto, tiene grandes esperanzas cifradas en el mismo.

Cuatro firmas planean conectar sus máquinas, formando lo que los funcionarios oficiales esperan que sea la mayor franja de olas del mundo, con 30 generadoras de 20 megavatios de potencia.

Hay planes de expansión de un proyecto de energía undimotriz en las islas Orkney, y los funcionarios están estudiando un plan por varios miles de millones de dólares del sector privado para domar las mareas cerca de la boca del río Severn.

La tecnología para explotar la energía marina y especialmente la undimotiz es aún inmadura. Muchos diseños se concentran en sobrevivir a la furia de las tormentas oceánicas en vez de maximizar la producción energética. Tampoco es barata. Las firmas son renuentes a dar cifras precisas, pero Carbon Trust, una consultora verde con fondos del estado calculó que hace un año el precio era de entre alrededor de 9 veces el precio de la electricidad a base de gas.

Los que quieren promover esta alternativa sostienen que la tecnología y la producción masiva harán caer los costos. Los funcionarios británicos parecen estar de acuerdo con ellos. Luego del éxito logrado por los daneses con el desarrollo de la industria de turbinas eólicas, tanto la Swrda como el ejecutivo escocés quieren lograr lo mismo con la energía oceánica.

Geografía Privilegiada

La geografía es una ventaja, ya que las islas británicas son uno de los mejores lugares del mundo para la energía marina. El Carbon Trust cree que, en teoría, la energía marina podría proveer el 20% de la electricidad del país. Hay conocimiento experto en ingeniería, en particular en Aberdeen, en el que la industria petrolera off shore ha estado instalando maquinaria compleja en mares instalados por décadas. La Agencia Internacional de Energía piensa que Gran Bretaña desarrollo más diseños de energía marina (29) que cualquier otro país (Estados Unidos, con 13, está en segundo lugar).

La economía es más complicada. Davis Weaver, el CEO de Oceanlinx, una de las firmas que piensa usar el Wave Hub, sostiene que los mercados de energía británicos liberalizados y transparentes les hacen la vida más fácil a los nuevos ingresantes, aunque otros sostienen que los precios fluctuantes de la energía hacen complicada la planificación.

Los subsidios son más generosos en países tales como Portugal, que está ansioso por construir un sector de energía marina  propio y ofrece dinero extra a tecnologías menos maduras.

No todos son entusiastas. Cuando se anunció el Wave Hub, los surfistas de Cornwall se sintieron preocupados porque su instalación pueda resultar en olas menos impetuosas. Otros están más preocupados por el costo. Edge calcula que los daneses gastaron alrededor de US$ 2000 millones para crear su industria de turbinas. Crear un sector de energía marina británico exigirá un monto similar, dice. Lo que es un gran salto respecto de los US$ 56 millones del Wave Hub.

23/09/07
LA NACION

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