El Convenio sobre el trabajo marítimo de la OIT, que entró ayer en vigor, pretende luchar contra el «dumping social» y la consecuente competencia desleal del sector.
El Convenio sobre el trabajo marítimo de la OIT, que entró ayer en vigor, pretende luchar contra el «dumping social» y la consecuente competencia desleal del sector.
«El transporte marítimo representa el 90% del traslado de mercancías a nivel mundial» afirmó Joaquín Nieto, director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para destacar la importancia del sector ayer en la entrada en vigor de la nueva «Carta de derechos». El Convenio sobre el Trabajo Marítimo, que se concibe como «un antes y un después» para la navegación, ya lo han ratificado más de 45 Estados miembros de la OIT, lo cual representa más del 75 por cierto de la flota mercantil mundial, a pesar de la resistencia de Holanda y Reino Unido, según ha reconocido Manuel Domínguez Segade de UGT.
El Convenio es conocido internacionalmente por «MLC 2006» al haber sido adoptado por la OIT en ese mismo año en Ginebra, Suiza. Según datos de la propia organización, el acuerdo garantiza protección y los derechos mínimos a 1,5 millones de marineros en todo el mundo, de los cuales más de 13.000 en España, y condiciones justas de competencia para los armadores. El objetivo es garantizar que las condiciones de trabajo sean, cuando menos, decentes y que garantice una competencia justa.
Dumping social y competencia desleal
Según apunta la OIT, el sector del transporte marítimo aporta de forma directa a la economía española una producción efectiva de más de 2.950 millones de euros empleando para ello a 13.000 personas. Sin embargo el sector marítimo uno de los más globalizados tal y como apuntó Nieto, y que, por tanto, no escapa del llamado «dumping social» por el que las empresas exportan sus productos a un precio muy bajo aprovechándose de las dudosas condiciones de trabajo de los marineros de determinadas regiones del planeta. Por ello, se puede dar que Liberia, Bahamas e islas Marshall concentran el 40% de la flota mundial.
«Es solo un convenio de mínimos que homogeneiza la normativa internacional» concluyó Rafael Rodríguez, director general de la Marina Mercante órgano adscrito al Ministerio de Fomento. Por ello, España ya presentaba un reglamento protector de la «gente de mar» quien es «todo aquel que posee un certificado profesional expedido por el Espacio económico correspondiente». Pese a que este acuerdo de mínimos contra el dumping social y la competencia desleal se considere un gran éxito para los más débiles de la cadena productiva, Antonio Escobar de CC.OO advierte que solo significa el «punto de partida» del problema puesto que ahora tiene que venir acompañado por una supervisión acorde a las expectativas generadas.
Las resistencias a la consecución del convenio no vinieron de sospechosos habituales sino de la propia Occidente, cuando según el representante de UGT, los que más torpedearon la consecución del convenio fueron Holanda y Reino Unido «que pretendían que esto continuara siendo una jungla».
Por Javier Calero
21/08/13
ABC (España)

