Secretario Gremial de la Asociación Argentina de Capitanes y Patrones de Pesca. Una y otra vez y desde distintos sectores y diversos organismos, los capitanes de pesca venimos soportando que se nos responsabilice de la depredación del caladero.
Secretario Gremial de la Asociación Argentina de Capitanes y Patrones de Pesca. Una y otra vez y desde distintos sectores y diversos organismos, los capitanes de pesca venimos soportando que se nos responsabilice de la depredación del caladero.
Desde hace tiempo y principalmente las autoridades de contralor, manifiestan directa e indirectamente la culpabilidad de los capitanes de pesca. Lo demuestran con las medidas de control que implementan, las cuales apuntan a controlar el comportamiento del máximo responsable del buque, cuando éste libera las amarras y emprende la aventura de la pesca, aventura que se encuentra entre las tres actividades de mayor riesgo en el mundo.
Repasando, podemos señalar a los inspectores de pesca, los observadores, la utilización de sistemas satelitales y artilugios de pesca.
Con respecto a los compañeros trabajadores, en el rol de inspectores u observadores, las opiniones que nos transmiten los afiliados son diversas, pero no de relevancia y tampoco conflictivas, dado que no es el problema de fondo la tarea que estos realizan y que además ellos tienen sus propios problemas.
Con respecto al control satelital tenemos mucho para decir, ya en el origen de su implementación generó innumerables problemas por sus desperfectos técnicos, que si bien se fueron corrigiendo, aun sigue dejando sin posibilidad de defensa al capitán, ya que a bordo sólo se instala una caja metálica y estanca sin posibilidad alguna de verificar su correcto funcionamiento.
Refiriéndonos a las modificaciones de las artes de pesca, dijimos y decimos que tanto utilizar una malla de 12 milímetros en los paños de la red de pesca como la utilización del renombrado DEJUPA, tampoco es la salvación del caladero y lo fundamentamos sosteniendo que si la efectividad fuera tal, podríamos pescar directamente dentro de las áreas de veda, considerando que los juveniles filtrarían y escaparían de las redes con facilidad.
Lamentablemente esto no ocurre así, con respecto a la malla de 12 milímetros se ha demostrado mediante videos, que las especies juveniles que filtran lo hacen ya muertas quedando esto mas evidenciado cuando el buque detiene su marcha y la red se encuentra a una banda.
En el caso del DEJUPA, se consultó oportunamente al propio INIDEP, no pudo éste demostrar si las especies filtradas lo hacen con vida, ni con que grado de lesiones que a posterior provocarían la muerte del pez filtrado. Por otra parte, sí existen infinidad de exposiciones realizadas por los capitanes en la Prefectura Naval Argentina, denunciando la peligrosidad del manipuleo del artilugio, mas aun con temporales o condiciones meteorológicas desfavorables.
Las pruebas de investigación fueron realizadas con mar calmo, en zonas de escasa pesca y fuera de las áreas normales de actividad. En conclusión el DEJUPA, no superó tres condiciones: 1º no garantiza el escape con vida, 2º se ve superado en su capacidad de filtrado ante grandes cardúmenes u obstáculos (por ejemplo grandes rayas que obturan la rejilla) y 3º genera peligro de accidente al personal que lo manipula.
Esta última condición fue notificada por escrito al propio subsecretario de Pesca. Se le consultaba sobre quién correría con la responsabilidad ante posibles accidentes y posterior reclamo económico de los trabajadores o de sus deudos, debido a que estas manifestaciones, en más de una oportunidad fueron oídas por los capitanes. A casi dos años de la presentación, aún no tuvimos respuesta.
Es tiempo ya que se acabe la hipocresía, insisto, desde diversos medios periodísticos, ONGs, gobierno, empresas, gremios hermanos y lo más aberrante, depredadores confesos arrepentidos hoy fuera de la actividad, acusan una y otra vez al capitán de pesca, pero todos van a la ventanilla a cobrar su sueldo con lo producido por el gran depredador y ahí a todos se les va el espíritu ecologista.
Han pasado casi 10 años de la implementación de los mencionados controles y las condiciones del caladero, según el INIDEP con campañas de observación más que cuestionadas y en consecuencia las decisiones de la Subsecretaria, cerrando zonas de pesca, demuestran que no dieron resultado.
No estamos bajo ningún punto de vista en contra de ninguna medida que apunte a asegurar la exploración, explotación, control y conservación del caladero. Solo decimos que no se alcanzan los resultados y que los controles deberían instaurarse en sentido inverso, primero a los que fueron votados democráticamente para que –entre otras cosas– cumplan con la carta magna según reza el artículo 94 y dejen de vivir de espaldas al mar, es decir coloquen inspectores, veedores, sistemas satelitales, mallas y DEJUPAs a los funcionarios, luego a los empresarios. De esta manera seguramente no será necesario controlar a los trabajadores, aunque hacerlo no este de más.
La forma, el tiempo y la cantidad de pesca, la deciden entre funcionarios y empresarios, nunca los trabajadores tuvimos acceso a estas decisiones. Si alguna vez lo participaron lo hicieron con carácter consultivo sin decisión alguna. Las puertas de la Asociación Argentina de Capitanes y Patrones de Pesca nunca estuvieron cerradas y los capitanes siempre dispuestos a colaborar.
Por Jorge Frias
03/11/08
PESCA & PUERTOS
