Le quitarán un beneficio a la compra de combustible para buques de transporte internacional y elevarán un 50% el Impuesto Automotor a embarcaciones deportivas. Lo recaudado será para financiar el Astillero Río Santiago a través de un fondo fiduciario.
Le quitarán un beneficio a la compra de combustible para buques de transporte internacional y elevarán un 50% el Impuesto Automotor a embarcaciones deportivas. Lo recaudado será para financiar el Astillero Río Santiago a través de un fondo fiduciario.
El Gobierno bonaerense busca aplicar una suba impositiva a las embarcaciones que amarran en todas las costas provinciales. El objetivo es financiar la industria naval de la provincia y, en concreto, las actividades del Astillero Río Santiago en la localidad de Ensenada. Para eso intenta establecer en el Impuesto Automotor una contribución equivalente al 50% de lo que pagan por año los titulares de embarcaciones y además quitar la exención al pago de los Ingresos Brutos por la venta de combustible a buques y aeronaves que transportan cargas y pasajeros al exterior.
El proyecto del Ejecutivo provincial lleva la firma del nuevo recaudador bonaerense, Iván Budassi, que lo presentó en la Cámara de Diputados antes de terminar su mandato en la Legislatura. La propuesta contenía una nueva presión económica para todos los buques y embarcaciones que amarren en el territorio de la provincia de Buenos Aires que por ahora fue frenada por la oposición.
El Gobierno pretendía, además, que el Ente Astillero Río Santiago cobre una tasa anual de hasta el 2% del valor de la embarcación por verificar la aptitud para la navegación. Una suerte de Verificación Técnica Vehicular (VTV) para los barcos que amarren en los mares, ríos y lagunas bonaerenses. Sin embargo esta propuesta no prosperó en la comisión de Intereses Marítimos, Portuarios y Pesca de la Cámara Baja. Según legisladores de la oposición, los propios trabajadores del Astillero se opusieron a la medida.
El oficialismo provincial pretendía que la suba de impuestos y quita de beneficios sea aprobada, al menos en una de las cámaras en las últimas sesiones del 2013 pero no obtuvo el apoyo suficiente de parte de la oposición. En Diputados el Frente Progresista se negó a apoyar el proyecto porque “no deja en claro” si va a afectar a la actividad productiva. Sin más acuerdos el Frente para la Victoria decidió postergarlo para este año.
Presión tributaria
Para dotar de recursos al fondo para el Astillero el oficialismo pretende incrementar en un 50% el Impuesto Automotor que deben pagar las embarcaciones de la provincia que, según el código fiscal, estén “afectadas al desarrollo de actividades deportivas o de recreación” y sean propulsadas principal o accesoriamente a motor.
Este impuesto se cobra sobre el valor venal, es decir la que asigna la póliza de seguro o en su defecto el valor de mercado, que puede fijar la propia Agencia de Recaudación provincial. Según los ejemplos de la cuota semestral del año 2013 que la misma Agencia publicó una embarcación valuada en 1.224.100 pesos debe abonar una cuota semestral de 35.630 pesos; una valuada en 263.200 pesos debería tributar 6.803 pesos; otra con un valor de 180.000 pagaría 4.307; mientras que las valuadas en 55.000 pesos tienen que abonar 1.049 pesos de Impuesto Automotor.
La otra fuente de financiamiento para la industria naval bonaerense será la quita de una exención impositiva sobre el Impuesto a los Ingresos Brutos correspondientes a la venta de combustible para el aprovisionamiento de buques o aeronaves destinado al transporte internacional de cargas y pasajeros, que fue “concedida” en enero de 2002 “luego de la crisis económica, política y financiera”.
En los fundamentos del proyecto el Gobierno provincial explica que el beneficio tuvo “el fin de fomentar la recuperación de la economía nacional y provincial” y recordó que en ese entonces se sancionó con el argumento de “brindar mayor competitividad a la economía favoreciendo el abastecimiento a través de la producción local”. Ahora la administración bonaerense entiende “que hoy en día, ya no hay razones para mantener una exención dada en la enorme crisis económica del 2001, y se considera oportuno y conveniente que los recursos que su derogación produciría se destinen al financiamiento de la actividad del Astillero Río Santiago”.
Rechazo de la oposición
Nosotros planteamos que se aclare que es para embarcaciones deportivas o si es para algunas que están involucradas en actividad comercial o industrial porque nos parece un verdadero disparate cargar esto a la situación que tiene el puerto de Mar del Plata”, expresó el diputado marplatense del socialismo en el Frente Progresista, Alfredo Lazzeretti, uno de los que encabezó el freno a la iniciativa.
“El puerto de Mar del Plata tuvo la menor salida de barcos de los últimos 10 años producto de la crisis que hay por el tipo de cambio; si encima le sacás todos los beneficios impositivos y le clavás un 50% más de impuestos se complica”, agregó Lazzeretti quien calificó de “castigo a los sectores productivos” la quita de la exención al combustible que propone el gobernador Daniel Scioli.
En ese marco el diputado marplatense insistió en que “si se aclara que son nada más que las (embarcaciones) deportivas podríamos avanzar porque son artículos suntuarios o de lujo y se respetaría el principio tributario de que el que más tiene más paga”.
A pesar de que quedó en suspenso trascendió que el bloque oficialista insistirá con los nuevos gravámenes para financiar la industria naval.
El proyecto de ley del gobernador Daniel Scioli pretende crear un Fondo Fiduciario para el Fomento de la Industria Naval, cuyo objeto exclusivo es la financiación de la actividad productiva del Ente Astillero Río Santiago.
06/01/14
LA CAPITAL (Mar del Plata)

