Alpesca: Pinocho se quedó sin novia

Menos de cuarenta y ocho horas hábiles duró el romance. El viernes el gobierno de la Provincia anunció que finalmente había elegido una “novia” presentable y fuerte para el grupo Alpesca, al referirse a la posibilidad de venta que se daba a la multinacional belga-suiza dedicada al negocio de los alimentos “Food Partners”.


Menos de cuarenta y ocho horas hábiles duró el romance. El viernes el gobierno de la Provincia anunció que finalmente había elegido una “novia” presentable y fuerte para el grupo Alpesca, al referirse a la posibilidad de venta que se daba a la multinacional belga-suiza dedicada al negocio de los alimentos “Food Partners”.

El anuncio pareció casi mágico y trasmitió la ilusión que habría trasladado el CEO de la firma patagónica, Alejandro Ocampo, al propio Martín Buzzi, explicando que la firma internacional estaba interesada y que requería datos para analizar. El Gobernador no mintió, tal vez obnubilado por ese ´affaire´ afrancesado y de primer mundo, mucho más digerible que los flirteos de otros grupos en apariencia mucho más insolventes, como Guigus o los italianos que se apersonaron ese mismo día, se entusiasmó tal vez demasiado con la reunión que mantuvo en Fontana 50, donde uno de los gerentes enviados por la multinacional tomaba contacto y pedía entre otras cosas informes financiero, contable y patrimonial certificado ante escribano público a fin de empezar a analizar la operación. Era todo un paso concreto.

Además se necesitaba que se retrotraiga legalmente la venta anterior, por lo que verían, cuando en realidad estuviera lista para la venta, si en verdad la compraban.

Lo cierto es que no se sabe si con la intención de forzar la operación o con la intención de trasmitir tranquilidad en la gente, Buzzi se apresuró demasiado y salió directamente a confirmar la venta no solo a través de la prensa oficial de la gobernación, sino unas horas después en un reportaje exclusivo cedido a una radio del Golfo Nuevo.

Dio por hecho que este lunes mismo Omar Segundo cerraba la operación y hasta que comenzaban a pagar los dos meses adeudados a los más de mil empleados. Todo un “flechazo” de amor a primera vista con una novia indecisa, que al final también huyó.

Mucho idilio

A rigor de verdad, la rapidez con que se había definido el viernes la transacción, dejaba numerosas zonas grises. La afirmación de que el mismo lunes 30 los nuevos dueños se hacían cargo de la operación total y que se pagarían los salarios caídos inmediatamente, sugería que eso debería ser con fondos que ya tenía la empresa en mano, o que se generaría con alguna venta en esos dos días, o bien con fondos que anticiparía el Estado. La gran duda era si la nueva empresa desembolsaba tan rápidamente, ¿contra qué pondrían la plata, habida cuenta la situación de déficit terminal de Alpesca? La idea que inyectaría dinero del exterior era bastante improbable, porque además en estos casos los fondos que ingresan al país tienen un castigo de retención de 30% por un año, para evitar especulaciones, (recordar que a Chubut le retuvieron 30 millones de dólares por un año cuando colocó el bono).

Dijeron en primer momento que para subsanar esto, los “presentables” iban a funcionar con una especie de filial local y que el dinero inyectado figuraría a cuenta de futuras compras de pescado, un modo de evadir directamente y hasta oficializado en la operación.

Entre otras cosas nunca se habló de lo que pagarían por las acciones de la empresa, monto sobre el que se suponía que descontaría la absorción del déficit, pero que en definitivamente debería ser “algo”. Y en esto, lo más llamativo fue que el vendedor, Omar “Cura” Segundo nunca estuvo sentado en esa mesa de negociación. Por el contrario el interés de los vendedores estuvo representado por el gobierno provincial y por el abogado de la firma. Una sospecha que surgió luego del anuncio de supuesta transacción fue que aun vendida, nadie sabía cuánto vale Alpesca o cuanto piden por ella.

Primeros abandonos

Llamativamente ayer, aun no se sabía “oficialmente” si la “novia” del grupo Alpesca era la belga-suiza “Food Partners” o “Food Partners Patagonia S.A.”. Una empresa argentina formada por Aldo Ferrari Valenti y por el francés Pascal Joel Staelens, que mostraba como vínculos ralos con la imponente multinacional que se dedica a la comercialización de alimentos, el parecido de nombre y que Staelens oficiaría como encargado de compra de materias primas para la multinacional, pero ninguna oficialización como filial que en lo legal diera certezas a la ya alicaída Alpesca.

Esta última versión de “Food Partners Patagonia”, habría sido fundada en abril de 2011, declarando un capital inicial de apenas 12.000 pesos y capacidad de operación de hasta un millón. Tiene domicilio en Capital Federal y no registraría actividades comerciales recientes. Según una investigación realizada en Santa Cruz, y confirmada por la justicia, la empresa sería “insolvente” y tendrían severas dificultades para hacerse cargo de una compañía de la talla de Alpesca. Esta “Food Partners Patagonia” sería la misma que junto a “Vepez Partner” intentaron quedarse con la filial gallega Vieira, expropiada por el kirchnerismo en Santa Cruz. Estos datos corrieron profusamente desde el fin de semana, aunque nadie se animaba del todo a declarar las pocas posibilidades de concreción del negocio, dudando de las certezas expuestas por el Ejecutivo Provincial.

Los trabajadores, descorazonados

Anoche, las versiones recabadas desde esta columna daban cuenta de la tremenda desesperación de los más de mil obreros que llevan cuatro quincenas pendientes de pago. “Este manoseo es innecesario. Lo único que lograron es que creamos cada vez menos en la capacidad mediadora del Estado”, trascendió un referente gremial. Precisamente el sindicalismo había sido el que mantuvo una silenciosa cautela sobre las gestiones oficiales.

El otro que no salió más a exponer su parecer fue Omar “Cura” Segundo. Tampoco lo hizo desde Nación, el subsecretario de Pesca, Miguel Bustamante que se encontraría en misión en el exterior; ni el ministro Norberto Yauhar, quien aparentemente guardaba serias objeciones sobre el modo en que la Provincia viene manejando la administración de la Pesca.

Lo cierto es que truncada la relación con Food Partners, el Estado Provincial salió ayer a anunciar que se hará cargo de la situación de los trabajadores y abonará este viernes tres mil pesos a cada trabajador, o sea, auxiliará con unos 3 millones de pesos, comprometiendo además algún tipo de acompañamiento hasta tanto se encuentre una salida al grupo Alpesca, que sigue solterito y con apuro, en busca de nueva “novia”. Trabajo para Pepe Grillo.

Por Marisa Rauta

02/10/13

DIARIO DE MADRYN

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