Red Chamber presiona a una jueza amagando que se va. Hasta ahora no generó un solo puesto de empleo. Chubut podría perder la cuota de más de 14 mil toneladas de merluza asignadas a la empresa Alpesca, esto ocurrirá si no se solicita una justificación de la inactividad comercial de su flota. La sociedad anónima no lo ha hecho, tampoco el Estado de Chubut que la intervino. La expropiación no ha sido aún decretada judicialmente y el Registro de Buques de la PNA no autoriza cambio de dominio hasta que no medie una sentencia firme.
Red Chamber presiona a una jueza amagando que se va. Hasta ahora no generó un solo puesto de empleo. Chubut podría perder la cuota de más de 14 mil toneladas de merluza asignadas a la empresa Alpesca, esto ocurrirá si no se solicita una justificación de la inactividad comercial de su flota. La sociedad anónima no lo ha hecho, tampoco el Estado de Chubut que la intervino. La expropiación no ha sido aún decretada judicialmente y el Registro de Buques de la PNA no autoriza cambio de dominio hasta que no medie una sentencia firme.
La flota pesquera de Alpesca cumplió sus últimas mareas entre septiembre y octubre de 2013. Desde esa fecha, los barcos fresqueros ni los langostineros, no volvieron a faenar por las diferentes vicisitudes en que se ha visto envuelta la compañía. En diciembre de aquel año se anunció el cierre de la planta de procesamiento de Puerto Madryn y en enero de 2014 se realizó una venta de acciones que actualmente es investigada por la justicia.
Pase de manos
Omar Segundo y su hijo transfirieron los paquetes accionarios de Alpesca SA y AP Holding SA a favor de Federico Otero y Rosa Chico. Y, sobre fines del año 2014 la totalidad de las acciones de la sociedad quedaron bajo el control del empresario Renato Aleua, según consta en la Inspección General de Justicia.
Con todo, en el medio, el Gobierno de Chubut en el mes de febrero de 2014 intervino por decreto la empresa Alpesca y tomó, unilateralmente, la totalidad de los bienes en custodia. Dos meses después, producto de un temporal y con los amarres desvencijados gran parte de la flota que estaba en el muelle Almirante Storni de Puerto Madryn terminó varada en la costa.
Se están cumpliendo 20 meses de ‘Inactividad Comercial’ de los buques pesqueros de Alpesca, y a la fecha no ha habido solicitud de ‘justificación’ ante el Consejo Federal Pesquero. Formalmente, quien debería solicitarlo es quien ejerce la titularidad de las embarcaciones ante el Registro Nacional de Buques de la Prefectura Naval Argentina, es decir, la sociedad anónima Alpesca.
En tanto, el Estado chubutense quien por medio de un decreto del Poder Ejecutivo procedió a la intervención de la empresa, tampoco ha gestionado la justificación ante el organismo nacional, mucho menos la empresa Red Chamber, a quienes les alquilaron los bienes, porque no sería sujeto jurídico habilitado para plantearlo ante el CFP.
Pérdida paulatina
La flota de Alpesta está compuesta por cuatro barcos fresqueros de altura que tenían como especie objetivo la merluza hubbsi y tres buques congeladores tangoneros dedicados a la pesca de langostino, cada uno, en función del proceso de cuotificación tiene asignado un porcentaje de Cuota Individual Transferible de Captura (CITC) cuyas toneladas se determinan anualmente a partir de la Captura Máxima Permisible (CMP) de la especie.
La cuota asignada por buque es la siguiente: Cabo Buena Esperanza (0,6254); Cabo Dos Bahías (0,6254); Cabo San Sebastián (1,0113); Cabo Vírgenes (1,0960); Promarsa I (0,6434); Promarsa II (0,5328); Promarsa III (0,5328). En consecuencia la sociedad anónima Alpesca dispone de una cuota total de 5,0671 por ciento de la captura máxima permisible de la especie merluza común, que para el caso de este año 2015 fue fijada en 290 mil toneladas al sur del paralelo 41° sur, esto representa catorce mil seiscientas noventa y cuatro toneladas (14.694,59) disponibles para pescar en el año en curso.
Vale recordar también que hasta hace tres años la cuota global de Alpesca trepaba a 7,1506 por ciento de la CMP, aunque la firma posteriormente se desprendió de dos barcos que actualmente están en Mar del Plata: el Cabo Buen Tiempo (1,1293) y el Cabo San Juan (0,9542) controlados por el grupo Baldino. Es decir, que Chubut ya ha venido perdiendo progresivamente parte de esa cuota, porque más allá de las declaraciones de buena voluntad que se desembarcarían esas toneladas de Puerto Madryn, en términos reales, nunca ocurrió. Y, si hace falta otro ejemplo, apenas se necesita recordar que el buque factoría Harengus comprado por Baldino también dejó de desembarcar en puertos chubutenses.
Presiones para una jueza
Por otro lado, esta semana, la jueza Maria Laura Eroles se declaró incompetente y no autorizó a la firma Red Chamber a llevar los barcos siniestrados a dique para ser reparados. La medida tiene su lógica.
Sin estar decretada la expropiación resulta poco probable que en medio de ese proceso una jueza autorice la libre disponibilidad de las embarcaciones que forman parte, precisamente, de los principales bienes objetivos a expropiar. De hacerlo, la magistrada quedaría expuesta a que le reproche su conducta por incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Hasta tanto no haya “sentencia firme” sobre la expropiación de los bienes, el Registro Nacional de Buques de la PNA no autorizaría el cambio de titularidad que habilite la libre disponibilidad de las embarcaciones para su operatoria.
A todo esto, cabe señalar aquí, un antecedente reciente en esta materia. El gobierno de la provincia de Santa Cruz cuando promovió la expropiación de la empresa Vieira SA, y sin haber sentencia judicial alguna, procedió a alquilar el buque Miriam a otra empresa para su explotación comercial, pero el Registro Nacional de Buques rechazó la solicitud de cambio de titularidad al sostener que la sociedad que tiene esa potestad no lo había hecho, ni tampoco existía un fallo judicial no apelable que permitiera esa circunstancia.
Ante un caso de similares características, como es Alpesca en Chubut, es de prever que la respuesta será idéntica.
Así las cosas, Red Chamber ahora amenaza con dar el portazo y no seguir adelante con el alquiler de Alpesca, aunque esto más tendría que ver con una estrategia de presión a la jueza para que le entregue los buques. Lo cierto es que la presunta norteamericana radicada en un barrio de Trelew hasta ahora no ha generado un solo puesto de empleo genuino. (El Diario de Madryn)
18/05/15

