Ayer a las 10:30, la policía allanó la sede de la Agrupación de Marineros Santacruceños de Puerto Deseado y secuestró siete computadoras, por una orden librada por el juez Oldemar Villa, ante la investigación que sigue por los ataques contra los edificios de las empresas, acaecidos a mediados de julio.
Ayer a las 10:30, la policía allanó la sede de la Agrupación de Marineros Santacruceños de Puerto Deseado y secuestró siete computadoras, por una orden librada por el juez Oldemar Villa, ante la investigación que sigue por los ataques contra los edificios de las empresas, acaecidos a mediados de julio.
De acuerdo a lo que relataron integrantes de esta agrupación, «la orden vino para llevarse elementos que hayan tenido que ver con los desmanes ocurridos en el mes de julio», donde varias firmas pesqueras fueron afectadas por incendios y roturas de enseres.
«Pero no encontraron nada de lo que pretendían buscar; lo único que se llevaron fueron las siete CPU que tenemos conectadas a internet para que los marineros puedan comunicarse con sus familias que viven en otras provincias», explicó Mauro Paillaqueo, secretario gremial.
«Seguramente el juez habrá pensado que en esas computadoras teníamos alguna filmación o algunos datos sobre lo sucedido hace dos meses, pero se equivocó porque nosotros no tenemos nada allí y no tenemos nada que ocultar», expresó.
Por esta razón, representantes de este sindicato (que aún no posee personería jurídica) se presentarán hoy ante el tribunal local para pedir que les restituyan las máquinas.
Paillaqueo también reclamó que «la Justicia investigue a todas las partes, no sólo a los marineros de esta agrupación como si fuéramos los únicos culpables. Además nuestra gente no se atrevería a cometer lo que se hizo en las plantas», volviendo a insinuar así la teoría de los infiltrados en aquellos desmanes.
En estas oficinas que tiene la agrupación, ubicadas en Almirante Brown 739, se reúnen casi diariamente los miembros de la comisión directiva que está conformada por Luis Sáez (secretario general), Gustavo Donato (secretario adjunto) y los ex delegados del SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos), Daniel Medina y Ricardo Soto, para debatir con los afiliados la manera de seguir planteando las mejoras salariales a las empresas pesqueras afincadas en esta localidad.
Cabe recordar que las negociaciones con los dueños de las empresas que se estaban realizando en Buenos Aires en la sede del Ministerio de Trabajo quedaron empantanadas.
«Volvimos de allá con las manos vacías; esperamos una respuesta del gobierno provincial tal como prometió», comentó Paillaqueo.
06/09/07
EL PATAGONICO
