El buque Sewol volcó y se hundió en apenas dos horas después del envío de la primera señal de socorro. Se inclinó primero más de 45 grados y luego volcó casi por completo, solo una pequeña parte permaneció fuera del agua. El Titanic, que se construyó hace cien años, tardó tres horas en hundirse y en el caso del Concordia chocó contra un arrecife de la costa y posteriormente encalla por lo que se hunde solo parcialmente.”
El buque Sewol volcó y se hundió en apenas dos horas después del envío de la primera señal de socorro. Se inclinó primero más de 45 grados y luego volcó casi por completo, solo una pequeña parte permaneció fuera del agua. El Titanic, que se construyó hace cien años, tardó tres horas en hundirse y en el caso del Concordia chocó contra un arrecife de la costa y posteriormente encalla por lo que se hunde solo parcialmente.”
El buque Sewol volcó y se hundió apenas dos horas después del envío de la primera señal de socorro. En solo dos horas la embarcación se sumergió completamente, mucho más rápido que lo estimado en un principio. El barco se inclinó primero más de 45 grados y luego volcó casi por completo, solo una pequeña parte permaneció fuera del agua, según muestran las imágenes de la tragedia. “Es muy llamativo que el ferry se hundieses con tanta rapidez”, asegura el profesor de Derecho Marítimo de la UPC y Presidente de la Asociación de Derecho Marítimo del Colegio de Abogados de Barcelona, Jaime Rodrigo de Larrucea a www.teinteresa.es “El Titanic se construyó hace cien años y tardó tres horas en hundirse. En el caso del Concordia choca contra un arrecife de la costa y posteriormente encalla por lo que se hunde solo parcialmente.”
Los tres casos comparten la magnitud de la tragedia al tratarse de grandes embarcaciones que se hundieron al chocar con un objeto: un iceberg en el caso del Titanic, un arrecife, en el Concordia y un objeto submarino desconocido, por el momento, el buque Sewol. También los son por la gran cantidad de personas que viajaban a bordo. En el Titanic viajaban 2.227 pasajeros, mientras que en el Costa Concordia lo hicieron 4.200 y en el Sewol solo 477.
Las construcciones navales, sobre todo los buques de pasajeros, están dotados de sistemas de compartimentación o cubicación para que el barco se mantenga siempre a flote. Se trata de cubiertas o compartimentos estancos que forman una especie de vasos cerrados. Obviamente cuanto mayor sea el número de compartimentos mayor es la capacidad del barco para mantenerse a flote y resistir cualquier tipo de avería. “Actualmente las construcciones navales cuentan con muchos compartimentos y son difícilmente hundibles”, explica el experto. ¿Qué ha podido pasar para que se hunda con tanta rapidez?
El tamaño de la embarcación, la consistencia del elemento con el que chocó el barco y la velocidad de crucero son los tres elementos que habrían influido en el accidente. “Una mole de casi 7.000 toneladas navegaría a una velocidad de 20 nudos (normal en mar abierto) y el impacto con una roca consistente le habría provocado una enorme grieta trasversal por la que habría entrado el agua con gran rapidez hasta provocar su total hundimiento”, asegura el autor de Reflexiones sobre seguridad marítima: del Titanic al Costa Concordia.
El comportamiento de la tripulación tan importante como la tecnología
Ni la tecnología más desarrollada ni las normativas más avanzadas pueden suplir a la persona o la tripulación de la embarcación. En este sentido, se desconocen por el momento cómo fue el comportamiento de los pasajeros y el capitán al mando. “Pudo haber cierto desorden ante una situación imprevista”, índica.
Si echamos la vista atrás, el comportamiento de los capitanes en el Titanic y el Concordia fueron muy distintos. En el caso del Costa Concordia, el capitán primero decidió acercarse a la costa y poco después de que chocara intentó abandonar el barco. Los oficilaes que se encontraban de guardia en el puente de mando escucharon las alarmas de las sondas indicando el fondo, pero ninguno hizo caso. En la catástrofe del Titanic, sin embargo, el comportamiento del Capitán Smith fue ejemplar. Hasta el de la orquesta que permaneció tocando mientras de hundía la embarcación.
A falta de una investigación, la tragedia del buque surcoreano obligará a revisar los protocolos y convenios de seguridad de estos buques de pasajeros. Algo está pasando cuando en poco más de dos años, dos embarcaciones diseñadas para ser difícilmente hundibles terminan en el fondo del mar. Por Susana Campo Fidalgo. (Te Interesa.es)
21/04/14

