Ahogados por los sobrecostos

A pesar de una cosecha récord, Brasil sufre los efectos de una infraestructura y logística insuficientes; costos casi cuatro veces más caros que en EE.UU.

A pesar de una cosecha récord, Brasil sufre los efectos de una infraestructura y logística insuficientes; costos casi cuatro veces más caros que en EE.UU.

Las obsoletas infraestructuras en Brasil y la falta de coordinación logística afectan la rentabilidad del sector agrícola y el transporte de la cosecha de soja, que alcanzaría este año un récord histórico.

“Prevemos cosechar 82 millones de toneladas de soja, es el récord de los récords. Pero el enorme desafío consiste en transportarlas a través del país pese a las fallas logísticas”, dijo a AFP Fabio Trigueirinho, secretario general de la Asociación Brasileña de Aceites Vegetales (Abiove).

“En Estados Unidos, transportar las mercaderías a lo largo de 3000 km, desde el medio-oeste del país hasta la costa del Pacífico, cuesta 33 dólares la tonelada. En Brasil para la misma distancia el productor desembolsa 130 dólares, casi cuatro veces más, cuando vende la tonelada de soja en unos 525 dólares”, explicó Edeon Vaz Ferreira, director de la Asociación de Productores de Soja (Aprosoja).

Este sobrecosto endémico tiene nombre: “Costo Brasil”, como se denomina al conjunto de obstáculos estructurales, burocráticos o económicos que encarecen la inversión nacional. La séptima economía mundial es la primera exportadora de azúcar, café, jugo de naranja, carne bovina y dentro de poco tiempo de soja, ya que se espera que este año destrone a Estados Unidos. El país utiliza esencialmente el transporte terrestre, pero es caro y las rutas muchas veces están en mal estado. La Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (ANEC) estima que los problemas de logística harán perder este año US$ 4000 millones a los productores brasileños de soja y maíz. Aunque son menos costosos, el transporte fluvial y ferroviario están subutilizados (ver “Rutas y vías navegables, en la lupa”).

A esas dificultades se agrega el mal estado de las rutas brasileñas. Enormes pozos provocados por las lluvias diluvianas y la falta de mantenimiento obligan a los camiones a avanzar lentamente.
“Utilizar los puertos del norte del país, más cerca de las zonas de producción, bajaría el costo del transporte en 50 dólares por tonelada”, aseguró Ferreira, de Aprosoja. “Pero tramos de rutas que llevan hacia estos puertos aún son de ripio, intransitables para los camiones.”

Como el precio de las materias primas es fijado por los mercados mundiales, todo retraso y sobrecosto logístico amputa el margen de la filial brasileña, del productor al estibador.

Para reducir el “costo Brasil”, el gobierno de Dilma Rousseff anunció en diciembre unos 27.000 millones de dólares de inversiones junto al sector privado para modernizar las instalaciones portuarias. El gobierno también busca mejorar la red vial y ferroviaria a través de concesiones a privados.

“China tenía previsto enviar 10 barcos para abastecerse de soja en Brasil a fines de febrero”, dijo Wilen Mantelli, de la Asociación Brasileña de Terminales Portuarias. “Pero dadas las complicaciones burocráticas y una amenaza de huelga de los obreros portuarios, los desvió hacia Estados Unidos.”

Horas antes, el gobierno de Brasil había negado la cancelación de pedidos de China, al sostener que sólo se trataba de una demora en las exportaciones.

09/04/13
LA NACION

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