(FNM) Impulsada por la cadena del agronegocio brasilero, la industria naval de Amazonas registra una demanda creciente para la construcción de embarcaciones. En base a estudios realizados, el sector prevé que en los próximos diez años, se incorporarán cerca de mil nuevas embarcaciones al sistema de transporte fluvial con operaciones por medio de una ruta entre el puerto de Miritituba, localizado en el municipio de Itaituba (PA) y el de Barcarena (PA), desde donde la carga sale en buques hacia la exportación.
(FNM) Impulsada por la cadena del agronegocio brasilero, la industria naval de Amazonas registra una demanda creciente para la construcción de embarcaciones. En base a estudios realizados, el sector prevé que en los próximos diez años, se incorporarán cerca de mil nuevas embarcaciones al sistema de transporte fluvial con operaciones por medio de una ruta entre el puerto de Miritituba, localizado en el municipio de Itaituba (PA) y el de Barcarena (PA), desde donde la carga sale en buques hacia la exportación.
El aumento productivo también genera incremento de la mano de obra. En un año, el astillero Erin (Astileros Rio Negro Ltda.) obtuvo un incremento del 40% en su planta funcional.
En opinión de uno de los gerentes industriales de Erin, Ivan Salmito, el transporte de granos que atiende la Región Norte todavía es deficiente. El ejecutivo explica que el corredor utilizado para exportar la producción de los Estados de Mato Grosso y Goiás, a través de los puertos de Paranaguá (PR) y Santos (SP), enfrenta una sobrecarga, lo que llevó al Ministerio de Transporte a desarrollar investigaciones para determinar los cambios a producir en la logística para estos productos.
Las mejoras identificadas por el Ministerio, según el gerente, apuntaron a la posibilidad de un desahogo del flujo de granos a través de la ruta BR-163 a partir de Mato Grosso y Goiás con destino a Santarém (PA), o hasta el puerto de Miritituba, para cargar y continuar desde allí por barcazas hasta Barcarena (PA), desde donde seguirían hacia el exterior en buques de porte. “El transporte fluvial es mucho más económico que el terrestre. Con el embarque en Miritituba aumentó la demanda de fabricación de embarcaciones y la expansión de actividades del astillero Erin”, explicó Salmito.
Según el gerente, los estudios indican que en los próximos 10 años se incorporarán cerca de mil barcazas en el segmento naval dividido entre Amazonas y Pará, que también construye embarcaciones para el transporte de granos. Agrego además, que la construcción en las regiones del sur y sudeste del país resulta inviable, debido a los altos costos para el desplazamiento hasta la región Norte.
En una de las unidades de Erin, localizada en Iranduba (a 22 kilómetros de Manaos), se fabrican remolcadores de empuje, barcazas graneleras y petroleras y embarcaciones para cargas generales. El tiempo de fabricación de una embarcación va de cuatro meses a un año en promedio, dependiendo de la estructura do proyecto.
Incremento del 40% en la mano de obra
El gerente industrial explicó que a causa del aumento en la demanda de embarcaciones, hace un año en Erin se registró un incremento del 40% en la mano de obra de la empresa.
Actualmente el grupo, formado por cuatro unidades, cuenta con un plantel de más de 900 personas.
Durante el primer semestre la planta gerenciada por Salmito entregó cinco nuevas embarcaciones y según estima, se entregarán otras ocho antes de fines de este año. (Portos e navios. Adaptado al español por NUESTROMAR)
30/07/15

