Fue el eje de una presentación oficial.
Fue el eje de una presentación oficial.
"Botnia causará un daño irreparable al ecosistema del río Uruguay." Con esas denuncias, la Argentina inauguró ayer la primera de las más de diez audiencias previstas por la Corte Internacional de La Haya en el último tramo del juicio por el conflicto abierto en torno al funcionamiento en Uruguay de la pastera Botnia, frente a las costas de Gualeguaychú.
Altas fuentes involucradas en el proceso dijeron a LA NACION que la diplomacia argentina, a cargo de Susana Ruiz Cerutti, explicó ante los magistrados con asiento en Holanda que el supuesto daño de Botnia lo demuestran "los informes científicos y los numerosos y recurrentes episodios e incidentes de contaminación que se manifestaron, entre otros fenómenos, en la emanación de olores nauseabundos que afectaron a las poblaciones argentinas próximas a la planta; la aparición de manchas en el río; la reiteración de episodios de floraciones algales en una escala que no registra precedente, y en explosiones derivadas de accidentes en la operación de la planta".
En tanto, en Washington, donde se encuentra de gira, el presidente uruguayo Tabaré Vázquez desconoció el alcance de las denuncias argentinas. Vázquez aseguró que Botnia "no contamina" y dio por seguro que espera "con absoluto optimismo" el fallo del tribunal internacional.
"Tanto los hechos en sí mismos como los estudios han llegado a una conclusión inequívoca: Botnia no contamina", dijo Vázquez, para quien no hay "ninguna posibilidad" de que el reclamo argentino "tenga asidero"." No sólo no contamina sino que los niveles para la dilución de determinados productos en el agua están muy por debajo del mínimo tolerado", agregó.
En los tribunales, la parte argentina agumentó que en particular, desde el último verano se han producido episodios que pusieron en peligro el medio ambiente con mayor frecuencia, y que el último se registró el 11 de julio. "Nosotros sabemos que la planta Botnia contamina, que no cuenta con la mejor tecnología y que hubiese sido prohibida en Europa", dijo Ruiz Cerruti al término de la audiencia.
Preocupación
"Estamos preocupados por la salud de los habitantes ribereños, quienes se han manifestado contra la planta ante los olores nauseabundos. Cada día, la fábrica desprende una enorme cantidad de contaminantes en el agua y en el aire", añadió la funcionaria.
Durante su exposición en la Corte, Ruiz Cerutti sostuvo que el Estado argentino no sólo acude al Tribunal Internacional para denunciar a Uruguay por lo que considera una violación del Estatuto del río compartido, sino también para salvar este instrumento jurídico.
El Secretario de Ambiente, Homero Bibiloni, destacó "las pruebas de tipo pericial y científico que respaldan la demanda", y explicó que hay elementos "nuevos y significativos que tienen que ver con los olores, la contaminación por la proliferación de algas, y elementos que utiliza la industria más allá del proceso, como los utilizados en la limpieza industrial".
15/09/09
LA NACION
