(FNM) Una reciente inspección visual realizada por buzos permitió actualizar la situación de los restos hundidos de la sección de popa del portacontenedores “RENA” y su carga remanente.
(FNM) Una reciente inspección visual realizada por buzos permitió actualizar la situación de los restos hundidos de la sección de popa del portacontenedores “RENA” y su carga remanente.
Los primeros resultados de la inspección indican que varios de los 36 contenedores con cargas contaminantes conocidas que habían quedado en la sección de popa, se han roto y su contenido escapado desde que el buque se partió en dos y hundió.
Tres contenedores con la carga intacta fueron recuperados, cuatro fueron recuperados pero vacíos, otros siete fueron recogidos en pedazos, y el contenido de los restantes 22 se presume se han perdido en el mar.
Un vocero del Equipo de Monitoreo y Recuperación de los restos del RENA dijo que hay científicos del Instituto Cawthron en el grupo, y que han tomado muestras de agua y sedimentos para su análisis. “Estos análisis confirmarán las posibles soluciones para remediar las áreas contaminadas, en las proximidades del lugar del hundimiento”, agregó el vocero.

El buque, que había encallado sobre un arrecife en octubre de 2011, se partió en dos a principios de enero de 2012 y las operaciones de salvamento no pudieron llegar a los mencionados contenedores, que se encontraban en las bodegas bajas y resultaron inaccesibles. De los 1368 contenedores transportados en el momento del accidente, se pudieron recuperar 1007.
La empresa de salvamento Resolve está llevando a cabo la remoción –mediante el uso de equipamiento especial para izado de grandes pesos-, de los restos de cargas, contenedores y otros desechos esparcidos en un área de 10,000 metros cuadrados en torno al hundimiento. Durante el último mes se han removido más de 256 toneladas de desechos.
Este trabajo permitirá a los científicos encarar un estudio más detallado de la superficie del arrecife, para detectar la eventual existencia de contaminantes atrapados.
El equipo está analizando distintas opciones para proceder frente a los restos del naufragio, una vez que Resolve termine con su tarea.
Según se ha informado, el estudio de los impactos (ambiental, cultural, económico y de seguridad) de las diferentes opciones ya está casi terminado. A fines de febrero se realizará una nueva ronda de consultas públicas, antes de adoptarse la decisión final.
Las opciones bajo análisis son tres: remover los restos, dejar los restos como estén una vez que Resolve termine con su tarea, o remover/neutralizar en forma selectiva las cargas que pudieran resultar potencialmente adversas. (Fuente: THE RENA PROJECT)
30/01/13
FUNDACIÓN NUESTROMAR

