A la búsqueda de nuevas formas de producir biocombustibles

El pasado 3 de abril fue presentado el proyecto BioMara, que tiene como objetivo investigar el potencial de distintos tipos de algas para producir biocombustibles.

El pasado 3 de abril fue presentado el proyecto BioMara, que tiene como objetivo investigar el potencial de distintos tipos de algas para producir biocombustibles.

Esta iniciativa comunitaria es financiada con EUR 6 millones, y recibió EUR 4,87 millones del programa Interreg IVA, gestionado por el Órgano Especial de los Programas de la Unión Europea (UE).

Los socios del proyecto son la Universidad de Strathclyde de Escocia, la Queen’s University de Belfast y la Universidad del Ulster de Irlanda del Norte, del Reino Unido; y el Instituto Tecnológico de Dundalk y el Instituto Tecnológico de Sligo, de Irlanda.

Durante la presentación del plan, el ministro de Industria, Energía y Turismo de Escocia, Jim Mather, explicó que BioMara “es un proyecto innovador relacionado con la tecnología punta en energías renovables marinas”.

"Supone una colaboración transfronteriza pionera entre socios escoceses, irlandeses y de Irlanda del Norte, y constituye una incorporación de gran relevancia al amplio abanico de actividades alrededor de las energías renovables y ecológicas que ya se están realizando en Escocia", dijo.

Una de las metas del Parlamento Europeo (PE) es conseguir que en 2020 el 10% del combustible destinado a transporte por carreteras proceda de fuentes renovables, por lo cual es importante obtener biocombustibles a escala industrial.

"En vista del decrecimiento de las reservas de combustibles fósiles y del hecho que los niveles de dióxido de carbono afectando el cambio climático, existe la necesidad urgente de obtener nuevas formas renovables de combustible con emisiones netas de carbono reducidas", dijo la responsable de BioMara e integrante de la Asociación Escocesa de Ciencias del Mar, Michele Stanley.

"Las necesidades de tierra y agua dulce de los cultivos de biocombustibles convencionales compiten con las de la agricultura y la naturaleza. Lo que necesitamos son plantas de crecimiento rápido y fáciles de utilizar, que se desarrollen en entornos que no se utilicen para la agricultura ni la conservación", continuó explicando.

En el marco del proyecto, los expertos planean investigar la viabilidad de utilizar conjuntamente organismos microscópicos unicelulares, que producen combustible directamente, y algas marinas, que crecen rápidamente y se pueden recolectar para utilizar su biomasa.

"Las algas marinas podrían ser parte de la solución. Crecen rápidamente, aprovechan el dióxido de carbono y sus estructuras simples permiten convertirlas fácilmente en carburante”, afirmó la científica.

"Se necesita mucha investigación y desarrollo para poder explotar el potencial de los biocombustibles obtenidos a partir de algas. Además de las algas marinas, vamos a investigar qué especies de microalgas son las más adecuadas para la producción de combustible y el cultivo a escala industrial. Durante el proyecto BioMara se investigará cada parte de la cadena de generación de energía, desde el cultivo de las algas hasta el uso del combustible en comunidades apartadas", añadió.

En tanto, Pat Colgan, director general del Órgano especial de los programas de la UE, afirmó que “con esta respuesta integrada al reto de reducir las emisiones de dióxido de carbono mediante el desarrollo de fuentes de energía alternativas a partir de biomasa marina, BioMara proporciona un ejemplo excelente de cooperación para una región sostenible transfronteriza”, informó el Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo (Cordis).

08/04/09
FIS

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