Nos encontramos transitando en estos días el centenario del descubrimiento del petróleo Argentino en nuestra ciudad, y esta fecha, que por el solo hecho de la cantidad de años que significa nos permite hacer una serena reflexión, a la par, debe servir también de homenaje y reconocimiento a aquellos forjadores y pioneros de la industria petrolera. El parangón entre los pioneros pobladores de nuestro país y los pioneros trabajadores petroleros que poblaron esta región patagónica resulta indiscutible.
Nos encontramos transitando en estos días el centenario del descubrimiento del petróleo Argentino en nuestra ciudad, y esta fecha, que por el solo hecho de la cantidad de años que significa nos permite hacer una serena reflexión, a la par, debe servir también de homenaje y reconocimiento a aquellos forjadores y pioneros de la industria petrolera. El parangón entre los pioneros pobladores de nuestro país y los pioneros trabajadores petroleros que poblaron esta región patagónica resulta indiscutible.
Nuestra Nación, desde la misma letra del preámbulo de su Constitución, invita a los hombres del mundo a habitar en el suelo Argentino y así millones de inmigrantes respondieron con esfuerzo a este llamado, y lo mismo sucedió con la afluencia de miles de trabajadores argentinos y sus familias oriundos de distintas provincias de nuestro país que llegaron a esta ciudad y pusieron tanto esfuerzo y trabajo para forjar el desarrollo del petróleo.
También resulta propicia esta ocasión para reconocer la obra del Gral. Enrique Mosconi, sin dudas el alma de la industria petrolera nacional. Este militar de carrera que se desempeñó desde el año 1922 al año 1930 como primer Director de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales empresa pionera de nuestro país, supo darle bases sólidas de organización, de previsión y de expansión a esta industria y dotarla de un fuerte contenido nacional, fue impulsor de la primera legislación orgánica petrolera.
Asimismo de todos y cada uno de sus actos se desprende un claro sentido patriótico, es preciso recordar al respecto que el busto del Gral. San Martín que se instaló al ingreso a la administración de YPF y hoy se encuentra en Km. 3 es el segundo monumento al Libertador en nuestra Patagonia, fue forjado a pedido de Mosconi con rieles provenientes de distintas líneas férreas de diferentes regiones del país e inaugurado por él en 1930, se montó sobre una araucaria milenaria petrificada y está a la sombra de un retoño del pino de San Lorenzo, su idea era que los trabajadores del yacimiento encuentren al paso de este monumento la guía y el sentido de pertenencia e identidad con los valores que cultivó el Padre de la Patria.
También es justo recordar que en la obra y vida de Mosconi se refleja un hondo respeto por las instituciones democráticas del país, y al igual que los primeros patriotas de la independencia, sufrió el exilio obligado y la cárcel cuando abiertamente se opuso al golpe militar de 1930, renunciando a su cargo a tres días de la asonada. Sus ideas, el prestigio internacional del cual gozaba, su respeto inclaudicable por la República no resultaron suficientes para el régimen, el cual además impulsa una investigación sobre su accionar en YPF y, luego de rechazar uno de los tantos cargos que le ofreciera el gobierno de facto, con férrea esperanza en el desarrollo de la Nación escribe desde su lugar de detención: "veo negros nubarrones sobre el cielo de mi patria, el progreso se detiene, que distinto si todos trabajáramos por el bien común".
Cuando Mosconi muere y su patrimonio es investigado a instancias de sus detractores sólo encuentran un crédito que le había otorgado el banco hipotecario para la compra de su casa y nueve pesos en su cuenta corriente bancaria. Junto a Mosconi, y a los trabajadores petroleros de hoy, de ayer y los que vendrán, también resulta justo reconocer el esfuerzo y acompañamiento patriótico de la ciudad de Comodoro Rivadavia, atravesada en su tierra misma por los pozos y de cuyo corazón brotó y brota el flujo del petróleo, homenaje del cual resultan destinatarios todos y cada uno de sus habitantes, aquellos que son preexistentes al 13 de Diciembre de 1907, aquellos que crecieron junto a los yacimientos petrolíferos fiscales, aquellos que quedaron viviendo aquí luego de la crisis que produjo la venta del paquete accionario de YPF, aquellos que hoy trabajan, en este nuevo renacer de la industria petrolera, en otras tantas actividades ajenas al petróleo, todos ellos, al igual que los trabajadores petroleros merecen un justo reconocimiento.
Reconocer el trabajo, apostar al progreso de nuestra ciudad, de nuestra Patagonia y de toda la Nación y al bienestar de su gente, resulta hoy a cien años un compromiso que nos une con aquellos pioneros, con sus ideales, con sus sueños y con nuestros sueños.
Manuel A. Pizarro
Presidente
Asociación Cultural Sanmartiniana
de Comodoro Rivadavia
13/12/07
CRÓNICA
