La Fundación Conociendo Nuestra Casa brega por desarrollar valores en niños y adolescentes a través de un original proyecto social, educativo ambiental y deportivo que enlaza la enseñanza informal con el trabajo en el aula escolar. La Fundación Conociendo Nuestra Casa brega por desarrollar valores en niños y adolescentes a través de un original proyecto social, educativo ambiental y deportivo que enlaza la enseñanza informal con el trabajo en el aula escolar. La idea nació hace 29 años, en la escuela Capitán Oneto de Puerto Deseado, en fecha coincidente con los entonces 150 años del nacimiento del Comandante Luis Piedra Buena, y lo celebraron esta semana, recordando al navegante y patriota, en las escuelas y en los cursos de formación de monitores, navegando por el Río Deseado y festejando en el edificio en construcción de su sede social, frente a la playa del Muelle de Ramón. Aprovechando la crecida del río, un grupo integrado por los veteranos ex monitores de la entidad, Ricardo Pérez, tres veces campeón argentino de kayak en aguas blancas, Javier Fernández, con muchas travesías por el mar austral; al igual que Santiago Iza, navegante que llegó a Malvinas en el velero Patagón y quien en un pequeño catamarán unió Puerto Montt con Río de Janeiro, pasando por el Cabo de Hornos; Pablo Fernández, ex presidente del Club Náutico Capitán Oneto, y Marcos Oliva Day, representando a la fundación, remaron en kayak desde el Puente de la Construcción hasta Cerro del Paso. El día los acompañó con sol radiante y una suave brisa mientras se desplazaban ayudados por la corriente, pasando frente a altos acantilados de rojiza roca volcánica que adornan un paisaje de ensueño. En el trayecto observaron el vuelo de águilas moras e hicieron un alto para matear sobre una roca en el medio del río y disfrutar del entorno que fascinó a Charles Darwin en 1833. Después de tres horas y media, arribaron a la Ea. Cerro del Paso donde los esperaba su amigo Sergio Sarchi con unos inolvidables bifes al disco. Las celebraciones continuaron al día siguiente con una reunión de los monitores en la obra en construcción. El programa educativo El programa sobre la historia, geografía, fauna y flora de la Patagonia de la Fundación Conociendo Nuestra Casa, cuenta con el respaldo del Consejo Provincial de Educación, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, la Universidad de la Plata, Parques Nacionales, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable y la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR). Los cursos de remo y vela tienen el valioso apoyo de Prefectura Naval, entidad que lo declaró de interés institucional, del Club Náutico Cap. Oneto y la Escuela Municipal de Náutica. El curso de doce clases comprende una evaluación y salida de campo, se desarrolla con el concurso de voluntarios adolescentes y se dicta en todos los colegios primarios de Puerto Deseado, llegando a más de 300 niños en horario escolar y a 250 jóvenes en las jornadas de remo y vela. A ellos se suman muchos chicos de colegios que realizan viajes de estudio a la localidad y realizan su bautismo náutico guiados por los instructores de la fundación, y aquellos de otras localidades donde Conociendo Nuestra Casa es invitada con sus embarcaciones para dar clases y divulgar su emprendimiento. Este cumpleaños encuentra a la organización trabajando en dos viveros de su huerta orgánica y en la construcción del edificio de su futura sede social, lo que le permitirá contar con un lugar propio, consolidarse como entidad, afianzar su propuesta educativa y facilitar su difusión. Conociendo Nuestra Casa también integra la Red por un Deseado Saludable y colabora con otras organizaciones de la sociedad civil. Homenaje al prócer patagónico Con admiración y cariño el proyecto destaca en las escuelas y en los cursos de formación de monitores el ejemplo del formidable navegante y patriota argentino, Dn. Luis Piedra Buena. Se resalta su respeto y amistad con los aborígenes tehuelches, su amor por el país, navegando a su costa y riesgo los mares australes con la bandera argentina en defensa de la soberanía y su increíble pericia marinera, valentía y sentimiento humanitario al rescatar a cientos de náufragos, desinteresadamente, en las peligrosas aguas de uno de los mares más bravos del mundo. Sus legendarias hazañas fueron reconocidas por los gobernantes de los principales países de su tiempo. “En el mar somos todos hermanos”, contestaba Dn. Luis cuando se le preguntaba qué lo llevaba a arriesgar su barco, sus bienes y su vida en esos heroicos salvatajes. 06/09/12 DIARIO CRÓNICA

