Publicamos la segunda y última parte de la entrevista con el Subsecretario de Pesca de la Nación.
Publicamos la segunda y última parte de la entrevista con el Subsecretario de Pesca de la Nación.
REVISTA PUERTO: –Debo reconocerle públicamente el mérito que tiene que usted sea parte determinante al momento de negociar y firmar los sucesivos convenios colectivos de trabajo que se están pactando en estos días. Por otra parte, le renuevo mi invitación a recorrer la zona portuaria marplatense a la madrugada, usted, un fotógrafo y yo, para que observe la precarización laboral absoluta que allí impera. ¿Hay algo que se pueda hacer desde su lugar?
NORBERTO YAHUAR: –La discusión de los convenios colectivos de trabajo incluye a los trabajadores de tierra.
RP: –Ellos ya tienen un convenio, el SOIP de 1975.
NY: –No, no tienen un convenio como el que tienen que tener, se van a rediscutir todos los convenios.
RP: –¿En qué tiempo prevé que pase eso?
NY: –Creo que ya tienen que empezar a discutir.
RP: –¿Usted cree que el SOIP va a discutir un convenio distinto?
NY: Eso lo tienen que decidir ellos, yo lo que hago cuando las cosas se complican es actuar como mediador. Hasta ahora todos los que lo han pedido han entrado en una discusión de convenio colectivo. Después tenemos otra discusión de fondo que es la ilegalidad o no de cierto trabajo de Mar del Plata, marginalidad o no: cooperativas, pymes o lo que fuere. Creo que el tema PYMES es una salida interesante. Y por otra parte yo he hablado con gente que está en las cooperativas y algunos no quieren dejar de ser cooperativas.
RP: –Usted me reconoció que en materia laboral, en Chubut, se equivocó.
NY: –Sí, me equivoqué, no en el ciento por ciento, me equivoqué en una parte con relación al empleo en tierra. No en que el trabajador estuviese en blanco, sino que se permitió que el garantizado fuera excesivamente alto y daba demasiadas garantías. Esto terminó generando un aumento del ausentismo y se bajó la productividad. Las tres cosas tienen que ir en paralelo en un trabajo como la pesca.
RP: –Pero ahora, ¿quién renegocia ese convenio? ¿Quién va a firmar a la baja?
No, no tienen que firmar a la baja el garantizado, los convenios que se van a discutir a partir de ahora tienen que pautarse dejando a un lado el garantizado y trabajar sobre el presentismo y la productividad.
RP: –En este escenario y así planteado, al básico se lo come la inflación en poco tiempo.
NY: –Se va a comer lo que se tenga que comer, hay una variación de precios, puede haber una inflación de 6, de 8 o de 22 puntos, siempre en un país que tiene índices de crecimiento va haber inflación. Solamente tienen deflación los países que decrecen o que entran en crisis económica.
RP: –¿Cuál es la salida que usted propondría para revertir los vicios dentro del trabajo en plantas procesadoras?
NY: –Nosotros hemos tenido 1.700 puestos de trabajo que pasaron a planta permanente el año pasado, fundamentalmente, en Mar del Plata. En el sur no tenemos tantos inconvenientes. Una de las variables que nosotros vemos, es la creación de la PYME en reemplazo de la cooperativa, porque en la PYME hay un responsable que hasta puede ser un trabajador, creo que tiene una mejor administración, tiene mucha más transparencia y más controles: controles municipales, provinciales y nacionales. En el otro caso los controles son más laxos y me parece que podría cumplir una función similar a la de las cooperativas. Algunos trabajadores que están en cooperativas dicen: yo hago fasón acá, me voy a otra planta y a otra y lo que gano es mucho más que una persona en planta permanente.
RP: –Ésa es una parte muy menor de los trabajadores.
NY: –Para esa parte de trabajadores puede servir la PYME, para los demás la cosa va a pasar por la discusión del CCT. La rediscusión de los convenios tiene que adaptarse a la realidad, si en el SOMU vivimos durante 34 años parche tras parche, imagino que tanto el SOIP como el STIA tienen algunas cosas de fondo para discutir. Lo que espero es que no nos entrampemos con la misma situación del sur, es muy importante tener algún grado de flexibilización. Yo creo que en Mar del Plata uno se encuentra con muchos fileteros con experiencia, en el sur hay fileteros pero también hay muchos cortadores de pescado, que no es lo mismo, es gente que ha perdido su trabajo en áreas de la construcción y que terminó fileteando por necesidad. Esa gente no tiene una experiencia o capacidad como la que puede tener un filetero en Mar del Plata, que a los 15, 16 años ya son fileteros.
RP: –Hubo algún corte en alguna etapa de la historia, porque la pesca patagónica tiene muchos más años de lo que se cree.
NY: –Hay un corte importante que se da por el 89, 90, cuando teníamos una cantidad importante de pesca, de plantas y de fileteros, después hay una baja importante que se ha ido prolongando porque hubo un cierre sistemático de plantas; las de Barillari que cerraron en Santa Cruz, después en Chubut; el cierre de Neptuno, Poseidón, Naramar, Siracusa, la planta de flota amarilla en Rawson, la de Argenova en el mismo lugar, que ahora reabrió con el 50 por ciento del personal que tenía. Hubo un sistema que ha colapsado, que entró en crisis, el sistema del sur que era bancado por sus mismas matrices en España, entonces no había obligaciones de declarar determinadas condiciones de ganancias, porque no se pedían créditos locales, no se manejaban con el crédito interno. Cuando llega la crisis financiera internacional, las matrices europeas lo que hacen es cerrar y cortarle el suministro a sus plantas en otros países y proteger las de su país.
RP: –También deberán hacerse cargo de que en Chubut, y usted era parte del gobierno, generaron una estructura de trabajo en tierra que no se autosustentaba y que era viable sólo por la rentabilidad del langostino, la que luego se perdió.
NY: –Era simplemente para mantener la mano de obra en tierra, a los que no han cumplido se les aplicaron las sanciones correspondientes.
RP: –Me refiero a que fue un negocio que nació a contramano porque reprocesar calamar en tierra no tenía rentabilidad genuina.
NY: –Era para completar la cantidad de meses que no teníamos merluza, entonces obligábamos a descongelar calamar para continuar con el proceso, pero en esto no creo que haya sido parte de una mala política, simplemente porque me parece que a un trabajador que tiene un garantizado, hay que mantenerlo trabajando y no en la casa. Teníamos ocho meses de merluza y teníamos que buscar esos cuatro meses que nos faltaban. Nos parecía que el calamar era un recurso que podíamos utilizar ya que era muy abundante en esos años. A la vez estábamos ante un langostino que valía 17 dólares el kilo y que era generador de riqueza suficiente como para hacer esos trabajos en tierra. También avanzamos en una legislación como era la de prohibir la salida del pescado sin procesar, como mínimo en filete, de la provincia de Chubut. ¿Por qué? Porque muchas veces el H&G que salía de la provincia lo terminaban procesando en España y un trabajador español cobraba 1.500 euros y un trabajador de la provincia de Chubut cobraba 200 dólares. Esta es la realidad.
RP: –Igual, según sus técnicos y el Consejo Federal Pesquero, filetea mucho mejor una Baader que un filetero con bisturí. Eso surge de los coeficientes de conversión que aprobaron ustedes para la merluza hubbsi procesada a bordo de algunos congeladores.
NY: –Tienen un rinde similar, hoy hay mucha tecnología.
RP: –Lo invitaría a que revise esos coeficientes, porque son realmente escandalosos.
NY: –No, no, no, hoy tenés una tecnología con la que estás prácticamente al límite de todo el trabajo, si uno tuviera la oportunidad de ver cómo trabajan.
RP: –Apuesto que no rinde más de un treinta y cinco por ciento…
NY: –Rinden, rinden, hay máquinas muy buenas.
RP: –Yo creo que los coeficientes de conversión de los buques congeladores para la merluza son un escándalo tanto o más grave que lo de los cajones en Mar del Plata.
NY: –Yo tengo que tomar como válida la palabra de los que hacen la evaluación, y tengo que tomar como válido lo que resuelve el CFP.
RP: –Cuando tenga un cuerpo de inspectores honestos y técnicamente sólidos, mándelos a chequear eso y seguramente se va a encontrar con una sorpresa. Le apuesto mi casa contra una aceituna. Pero cambiemos de tema. Barillari perdió permisos de pesca por no justificar la inactividad de sus buques y, sin embargo, al “Gustavo R” de Francisco Romano, que estuvo un año parado, no le quitaron ningún permiso de pesca.
NY: –No estoy al tanto de lo que pasó con el Gustavo R.
RP: –Bueno, se lo dejo como inquietud. Otro tema: sabrá usted que la gravedad del estado de varios recursos que integran el variado costero bonaerense es tan preocupante como la de la merluza hubbsi.
NY: –Por eso hemos tomado este tipo de medidas correctivas, no son medidas de corte, de cierre directo porque esto lo tendría que dar la provincia de Buenos Aires. Nosotros estamos sugiriendo una medida y lo hemos consensuado con los consejeros de la provincia que son los encargados de cuidar el recurso en su zona. Y estamos poniendo algunas pautas que no hemos consultado con la provincia de Buenos Aires, como fue mandarle una nota a la Dirección General de Aduanas para que extreme los controles con piezas menores de 32 centímetros, que es lo que marcan los parámetros de la ley. Lo que estamos diciendo es: “Muchachos, no pesquen más esto porque no lo van a poder exportar”.
RP: –En el área de El Rincón, el 46 por ciento de las capturas es efectuado por el estrato de flota compuesto por barcos de entre 25 y 29 metros. Los armadores de esta flota están agrupados en influyentes cámaras empresarias y tengo entendido están presionando para que se le permita a un mayor número de barcos ingresar al área de esfuerzo restringido.
NY: –Es un tema ya resuelto, no se vuelve a discutir. Es más, en este momento el Consejo está aprobando la lista de barcos.
RP: –Sinceramente en los años que llevo en la pesca, nunca escuché hablar tanto de corrupción como durante su gestión. Muchas de esas sospechas se centran en el área de controles que maneja el Director Marcelo Santos. Cuando usted asumió dijo que iba a desplazar de su cargo a Santos y sin embargo no lo hizo. ¿Por qué no lo hizo?
NY: –Yo creo que hicimos un replanteo general de toda el área. Primero no tenía pruebas de que fuera Marcelo Santos quien había trabajado bajo esas condiciones durante todos estos años, aparte porque es un colaborador mío al que respeto. Si yo detecto una situación de ese tipo, creo que ya he dado muestras a través de mi carrera política, en las distintas áreas donde he funcionado, que cada vez que tengo la prueba de un acto de corrupción voy y hago la denuncia correspondiente; lo separo del cargo y hago la denuncia penal como corresponde. Esto creo que lo puedo llevar a cosas que he hecho en la provincia de Chubut, cuando he separado compañeros míos que eran inspectores y se han hecho las denuncias correspondientes y posteriormente los sumarios en la justicia dictaminaron el grado de culpabilidad. Pero esto hay que hacerlo con las pruebas en la mano. Lo que sí, nosotros hemos trabajado durante mucho tiempo en reestructurar todo el sistema pesquero que teníamos en la Argentina. Hemos hecho algunas cosas importantes y creo que faltan muchas y creo también que un sistema no se reordena de un día para el otro, creo que hay todo un proceso de reordenamiento. Por supuesto que estamos trabajando en el mejoramiento de los controles, los controles tienen que ser lo más equilibrados y equitativos que sea posible. Yo voy a instalar una cámara a bordo de un barco y la filmación va a ser información pública, si mañana venís y me pedís las imágenes de determinado barco, las vas a poder ver. Creo que ese es otro de los grandes avances que ha logrado la Subsecretaría de Pesca, que es de dar publicidad en su página oficial de gobierno a un montón de información que antes estaba oculta, como la descarga por puerto, como información dos veces por día de cómo está pescando la flota y dónde. Me parece que son pasos que se van dando para hacer transparente la gestión y se va poniendo sobre el tapete a un sector que estuvo cobijado históricamente por un marco de marginalidad. Nadie hablaba de la pesca porque era un tema tabú y ahora la pesca se discute. Entonces cuando yo te escucho hablar a vos de los hechos de corrupción, es porque mucha gente se anima a hablar ahora, bienvenido sea, porque de todo lo que se habla alguna denuncia concreta va a salir. Ahora se empieza a hablar cuando antes se guardaba bajo la alfombra, de hecho han pasado permisos y permisos de pesca y nunca nadie hizo nada, se han pescado 800 mil toneladas de merluza cuando había habilitadas 400 mil para pescar y nunca pasó nada. Estos son los indicadores que hemos llevado nosotros al Congreso de la Nación en el día de ayer, pero lamentablemente el tema pesquero no se tocó.
RP: –Debo reconocerle que, si bien todos hablan y cuentan cómo le dan la plata, cuánto pagaron la cuota y demás, difícilmente alguien haga una denuncia formal…
NY: –Cuando los llame un juez tampoco lo van a declarar.
RP: –Sin embargo sí hubo una persona que hasta le sacó la cuenta a usted de cuánto ganaría de coimas con la cuotificación. Y lo hizo nada menos que en el recinto del Concejo Deliberante marplatense. Estoy hablando de Ciro D´Antonio y de 15 millones dólares.
NY: –Sí, ¿y? ¿Cuántos empresarios dijeron que pagaron? ¿Cuánto pagó él?
RP: –Él no tiene barcos.
NY: –Es muy fácil entonces, como él no tiene barcos, vino a presionar para que le den cuota a los frigoríficos, eso fue lo que hizo. No tiene barco ahora, porque lo vendió y compró un frigorífico, porque era muy buen negocio vender un barco, se quedó con el frigorífico y después le pide cuota social a la provincia de Buenos Aires. Fue una decisión de la provincia que nosotros avalamos, porque cada provincia tiene que tener su independencia…
RP: –Y eso ayudó a que usted pudiese cerrar el esquema de cuotificación.
NY: –Pero si hubiera estado en mis manos yo no le hubiera dado una sola tonelada de merluza.
RP: –En fin, discúlpeme, pero me cuesta creerle. Cambiando de tema ¿podría darme una explicación lógica para entender este pretendido convenio con China?
NY: –Primero, que lo que se firmó con China es solamente un borrador de trabajo.
RP: –Como ciudadano preferiría que mi Subsecretario de Pesca estuviese gestionando con los países vecinos, con Uruguay, Chile y Brasil, la forma de obstaculizar lo más posible la operatividad de esa flota que afecta directamente los intereses de mi flota pesquera nacional. Pero tanto el Canciller como usted, en lugar de eso, firman un convenio para apoyar a la flota China.
NY: –No, no, apoyarla no.
RP: –Bueno, no figurará la palabra “apoyo”, pero se hacen cargas y descargas en nuestros puertos, reparaciones…
NY: –El convenio dice que las partes acuerdan mantener conversaciones para cooperar en las siguientes áreas: pesca marítima, fabricación de maquinaria y equipos de pesca, gestión y conservación de recursos pesqueros, construcción y reparación de embarcaciones pesqueras, procesamiento de productos acuáticos. Estos son los temas en los que vamos a conversar y cooperar.
RP: –¿Pero ellos pueden hacer reparaciones, carga, descarga y hasta podrían exportar desde acá?
NY: –Sí.
RP: –Le estamos dando una logística a 200 millas que antes no tenían.
NY: –Si no descargan acá, descargan en Uruguay.
RP: –Para descargar en Uruguay tiene que hacer mil kilómetros, en algunos casos; nosotros les estamos la posibilidad de que descarguen en Punta Quilla, en Comodoro o en Deseado.
NY: –Sí.
RP: –Eso es lo que veo mal…
NY: –Y no ves mal que la flota argentina no salga a pescar afuera porque los empresarios argentinos son unos miserables. Yo lo que hago es lo siguiente, tengo en el suelo alrededor de 20 mil personas ligadas a la pesca, de los cuales muchos son de la estiba, muchos de plantas de servicios, de transporte, de combustible, de reparaciones, astilleros montados en el sur. La flota potera argentina se mueve un promedio de tres meses al año en el sur y cuando no les convienen los costos se van. ¿Cómo pueden mantenerse entonces esos puertos? Esto es muy simple, devuélvanme los permisos de pesca si no tienen ningún interés y yo se los voy a dar a quienes cumplan con las normativas que hay, porque al Gobierno le interesa como política de desarrollo mantener operativa determinada cantidad de puertos. Entonces cuáles son las condiciones que me plantean nuestros empresarios: cuatro meses y después se para y no pueden hacer nada y después salen a quejarse porque va a haber una flota que pesca afuera de la milla 200 cuando ellos podrían hacerlo también y no van. Y no se trata sólo de los poteros porque afuera se pesca de todo. Nosotros hemos puesto una trinchera y los empresarios nuestros no la traspasan para ir a buscar la producción afuera y sacarle a la competencia la mayor cantidad de producción afuera, y luego sí entrar al resguardo de nuestras aguas territoriales y pescar lo nuestro. Entonces ya de por sí están en una situación de comodidad, total nuestra plataforma es grande y con lo que hay nos alcanza. Ahora lo que yo no puedo es garantizar el trabajo de nuestros puertos, porque en vez de pescar dos meses más afuera para que haya más trabajo nuestros empresarios se van. Pero tampoco quieren que venga nadie de afuera para que les dé trabajo y los puertos del sur se muevan como se movían hace unos años. Esto no me lo quieren garantizar y tampoco quieren pagar los servicios del puerto, me piden los derechos de retención, que les devuelva lo del combustible. O sea que el Estado tiene que trabajar para los empresarios. Están totalmente equivocados, si hay una ecuación económica que no cierra… muchachos, pongan un kiosco. Esto no quiere decir que voy a habilitar a la flota de China a entrar a los puertos, hubo un pedido del intendente de Comodoro Rivadavia y de otros intendentes del sur para que se habilitara a determinados barcos, durante determinado período del año, a entrar en esos puertos. No lo pedí yo, lo pidieron los intendentes.
RP: –Habrá sido en nombre de los intendentes, pero fue usted quien firmó el acuerdo.
NY: –No hemos firmado nada, estamos manteniendo conversaciones para ver si existe la posibilidad de que esa función se lleve adelante. Cuando llegue el momento de tomar la definición política de esto, tampoco lo resolveré yo, será el Ministro, junto con el Jefe de Gabinete, los gobernadores y los intendentes, para ver si están de acuerdo. Porque los titulares de esos puertos son las provincias, no el Estado Nacional. Hasta ahora todo lo que tengo es el reclamo de dos intendentes diciendo que les gustaría que la flota que está afuera de nuestro país pueda entrar. ¿Por qué China y no otros países? Porque ellos han sido consecuentes con la postura argentina ante el reclamo de Malvinas.
RP: –¿Y por qué comprarles barcos a los chinos que tranquilamente se podrían construir acá?
NY: –Hay una oferta del gobierno chino de una provisión de embarcaciones con financiamiento, hoy lo que no tiene el gobierno argentino es financiamiento para hacer ese tipo de inversiones.
RP: –Qué raro que no usen la plata de la ANSES, o la de las reservas del Banco Central.
NY: –La plata de la ANSES se usa para cosas un poquito más importantes.
RP: –Como el fútbol.
NY: –No, no, apenas alcanza para cubrir parte de lo que nos lleva el seguro universal para la niñez.
RP: –Si me da a elegir a mí, no compro el futbol y les aumento a los jubilados. Pero lo cierto es que se compra el futbol, se financian obras, se sostiene a Aerolíneas y no podemos financiar la construcción de cinco barcos, que daría trabajo a mucha gente. El Estado puede financiar algunas cosas, sobre todo si es para que las compre el mismo Estado.
NY: –Acá no se ha comprado absolutamente nada, hay un ofrecimiento. Lo que pasa es que algunos muchachos hablan de más, y hablo de periodistas del sur que salieron diciendo que este convenio permitía a los chinos pescar en aguas argentinas. Después tengo a una provincia como Chubut, oponiéndose a que haya una conversación donde nosotros pretendemos la utilización de los puertos de Chubut para que entre un barco chino. Le tendrían que haber consultado a los intendentes de Madryn y Comodoro, que tienen puertos y fueron ellos lo que lo pidieron. No son cuestiones sueltas donde un funcionario se toma atribuciones que no tiene. ¿Está mal que China nos ofrezca vendernos cinco barcos?
RP: –No, lo que está mal es que un funcionario argentino diga que sí.
NY: –Pero nadie dijo que sí, eso lo dicen los periodistas.
RP: –Está previsto en la letra del preacuerdo.
NY: –No existe ningún tema puntual, habla de cooperación y de establecer un vínculo.
RP: –Pero fueron declaraciones suyas, que se enviaron desde la misma oficina de prensa de la Subsecretaría, con foto y todo.
NY: –Hay un ofrecimiento de construcción de cinco patrulleras y una lancha multipropósito de las características que está necesitando la Argentina y que no las puede construir ahora porque puntualmente la Prefectura y las Fuerzas Armadas tienen un problema de financiamiento. Además las necesita para navegar en determinados lugares, para controlar la merluza negra, los caladeros que tenemos debajo del Beagle y más allá, donde están dispuestos los barcos de la Armada y, por ejemplo, no tenemos rompehielos, no tenemos un montón de barcos y tenemos que estar atentos por algunas cuestiones. Ahora el planteo tuyo de pedir dinero a la ANSES o sacarlo de las reservas, no va. Un empresario argentino también puede pedir un crédito al exterior y construir los barcos, pero eso nunca me lo han ofrecido. No conozco ningún empresario argentino, ni siquiera del Mercosur, que haya dicho ‘yo consigo un crédito, construyo los barcos y hago un emprendimiento de riesgo’. La Prefectura estaría encantada. Se quejan cuando decimos que los vamos a comprar pero ¿por qué no agilizan un poquito más? Ser empresario con un mercado cautivo es para cualquiera.
Por Guillermo Nahum / Fotos de Diego Izquierdo
20/04/10
REVISTA PUERTO

