La comprensión con los tiempos y las necesidades de los políticos en campaña electoral terminaron ayer. Desde hoy la actividad pesquera requiere la elaboración de una nueva agenda de cara a solucionar los problemas estructurales cuya solución se fue dilatando y que, a la vez, garantice la continuidad de aquellas medidas que contribuyeron a alcanzar un horizonte más ordenado para el sector.
La comprensión con los tiempos y las necesidades de los políticos en campaña electoral terminaron ayer. Desde hoy la actividad pesquera requiere la elaboración de una nueva agenda de cara a solucionar los problemas estructurales cuya solución se fue dilatando y que, a la vez, garantice la continuidad de aquellas medidas que contribuyeron a alcanzar un horizonte más ordenado para el sector.
Dentro de esa agenda la situación de la merluza no admite más silencios ni esquives. Por la importancia social y económica que tiene dentro del caladero argentino, la administración pesquera tiene el deber de sincerar cuál es la realidad del recurso además de formular y poner en práctica una política integral de recuperación que contenga a la vez las medidas necesarias para compensar y atenuar el impacto que puedan generar sobre el nivel de actividad de las empresas y los trabajadores.
A los tiempos electorales y a la necesidad de evitar conflictos que enturbiaran las campañas puede adjudicarse la deliberada demora en dar a conocer los informes técnicos del INIDEP que confirman una significativa disminución de los stocks norte y sur de merluza, así como que no se ha recuperado la biomasa de reproductores necesaria para asegurar su sustentabilidad.
También en los tiempos electorales puede encontrarse la razón de no aceptar que las proyecciones de descargas de la flota comercial del presente año no alcanzarán la Captura Máxima Permisible prevista en la Resolución 920/06, ni aún con las restricciones suplementarias dispuestas con la Resolución 14/07, simplemente porque el recurso no está.
Los tiempos electorales también debieron ser los que impidieron que el Consejo Federal Pesquero establezca la Captura Máxima Permisible de hubbsi para este año, habiendo ya finalizado el mes de octubre.
Claro, la merluza está bajo el agua y no vota. Los argentinos consumimos poca merluza y por lo tanto su abundancia, calidad y precio, salvo en Semana Santa, no alteran los ánimos de la mayoría.
Seguramente fueron los tiempos electorales y la influencia que tienen los precios de la papa, el tomate, la calabaza y la leche sobre la cantidad de votos los que justificaron que el Estado desembolsara en concepto de compensaciones y subsidios $ 489.262.910 como “política activa para que el sector agroalimentario mantenga su expansión, sin que el consumo en el mercado local se vea afectado por los valores de los mercados internacionales”.
Para la pesca ni subsidios, ni política activa, ni medidas para enfrentar la crisis.
Terminadas las elecciones tanto en la Nación como en las cinco provincias con litoral marítimo, que en mayor o menor medida tienen a la merluza como uno de los ejes de su actividad pesquera, las preguntas se multiplican geométricamente.
La falta de información es el caldo de cultivo por excelencia de los rumores, y en estos tiempos ellos abundan.
Se habla de que el colapso de la merluza es un hecho y que ya no queda ni la mitad de la mitad. Se dice también que Nieto prepara una suerte de cuotificación, como cupos pero con porcentajes en lugar de toneladas. También se escucha que sería por varios años y no anual como ahora, pero también se sabe que será un porcentaje de vaya a saber cuánta merluza.
Se dice también que unos se quedan, que otros se van, que hay quienes ascienden y otros que enrocan.
Pero lo que no se escucha, ni siquiera como un leve susurro, es quién y cómo se va a hacer frente a la posible desaparición, comercial al menos, del principal recurso del caladero nacional.
No se oye hablar de reconversión. No se escucha la palabra “reinserción” para la mano de obra. No se habla de relocalización de capitales.
Simplemente, de eso no se habla.
Editorial de P&P
29/10/07
PESCA & PUERTOS
