Intensa actividad de reparaciones navales se vienen efectuando en el antiguo Varadero del Cerro, hoy Varadero Montevideo, reactivado desde el año pasado por los reconocidos buzos Roberto Da Cunha y Carlos Centeno.
Intensa actividad de reparaciones navales se vienen efectuando en el antiguo Varadero del Cerro, hoy Varadero Montevideo, reactivado desde el año pasado por los reconocidos buzos Roberto Da Cunha y Carlos Centeno.
El área que desarrolla este varadero son cuatro hectáreas efectivas en cuyo predio se pueden recibir y estacionar o varar unas 10 naves medianas. Tiene una rampa de acceso al predio con una profundidad de aguas de hasta unos 3.50 metros y con las mareas altas llega a los 4 metros. En una breve recorrida que efectuamos esta pasada semana lo vimos el área repleto de naves como nunca en los pasados años y la foto que tomamos fue desde el Patricio. Así vimos entre otros como lo muestra la foto al “Besugo” , “Ederra” , “Emperador”, “Ana Isabel” , “Villalonga” y Draga. Obviamente es una imagen muy positiva porque son reparaciones navales que representan no solo el empleo de mano de obra artesana sino un servicio eficiente a los navíos locales e internacionales.
Estos dos prestigiosos y reconocidos buzos uruguayos han rescatado del abandono y hasta del olvido el antiguo Varadero de Miller en la falda del Cerro, una terminal naval que en el pasado siglo vivió décadas de gloria reparando y construyendo embarcaciones conjuntamente con la pléyade de varaderos instalados a lo largo del litoral del río Uruguay. Los entusiastas emprendedores apostando al futuro del Uruguay han adquirido dicho predio con la voluntad de reactivarlo para que coadyuve al esfuerzo nacional que se está haciendo en materia de transporte acuático, fluvial y construcción naval.
Con el redescubrimiento del transporte por barcazas, es decir ir al río, y la flota pesquera nacional y extranjera, hay un ancho campo de posibilidades para estimular la mano de obra naval bien especializada que fue pionera en la nueva república desde mediados del siglo XIX.
El centenario Varadero del Cerro luego de los Miller perteneció a Tsakos y al Grupo Moon con variado éxito.
No cabe la menor duda que fue un establecimiento de industria naval de éxito durante los años de esplendor del cabotaje nacional por los años 20 y 30. Pero hoy, con los cambios ocurridos en esta industria, la reparación naval nos parece el quehacer más importante del puerto de Montevideo ya que podemos competir con mano de obra especializada dentro de la región y no así con la construcción de barcazas. A menos que sea algo especializado.
Con barcazas, es armar un puzzle a soldadura. En cambio en la reparación no cuentan los valores, obviamente, si no, nos pasamos de listos.
27/01/14
EL PAÍS (Uruguay)

