Desde hace un mes aparecen peces muertos en las costas del embalse de Salto Grande. La Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) afirma que el fenómeno obedece a las bajas temperaturas en la región, seguidas también de cambios bruscos. En otras zonas tales como el Río de la Plata y litoral confluente con el Atlántico, incidirían esos factores, agregados a otros como abruptos cambios de salinidad.
Desde hace un mes aparecen peces muertos en las costas del embalse de Salto Grande. La Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) afirma que el fenómeno obedece a las bajas temperaturas en la región, seguidas también de cambios bruscos. En otras zonas tales como el Río de la Plata y litoral confluente con el Atlántico, incidirían esos factores, agregados a otros como abruptos cambios de salinidad.
Según los estudios iniciales de la Comisión Administradora del Río Uruguay, las causas del fenómeno son "las bajas temperaturas registradas, que perduraron durante lapsos de tiempo más prolongados que lo habitual". "Este fenómeno se registra todos los inviernos, pero en el corriente año la mayor reiteración fue debido, muy probablemente, a las bajas temperaturas prevalecientes", agrega el informe.
Se recomienda evitar el consumo de los peces muertos, más que nada por razones sanitarias.
Sin embargo, no hay motivos para evitar el consumo de peces capturados vivos, sin ningún signo de deterioro.
La muerte de los peces en general se produce en lagunas o arroyos afluentes a los cauces principales, con temperaturas por debajo de las que toleran los peces.
Los que se encontraron en el embalse de la represa y en el río Uruguay habrían llegado muertos o moribundos.
Sobre los peces muertos que aparecieron en las costas del Río de la Plata y del océano Atlántico, las razones aún no están confirmadas. Fuentes de la DINARA dijeron que podrían atribuirse a los cambios bruscos de salinidad y de temperatura, como también a la rotación de los vientos cuando se trata de especies de agua dulce.
Por otra parte, las necropsias realizadas a ejemplares de diversas especies no mostraron alteraciones en sus estructuras y órganos.
La DINARA advierte que las especies encontradas sin vida en la costa del Río de la Plata y el océano, no están aptas para el consumo.
FUENTES: EL PAÍS Y PROPIAS
14/09/2007
VISION MARÍTIMA
