El Gobierno de Uruguay descartó ayer que la instalación de una nueva pastera vaya a generar un nuevo conflicto con la Argentina.
El Gobierno de Uruguay descartó ayer que la instalación de una nueva pastera vaya a generar un nuevo conflicto con la Argentina.
El viceministro de Medio Ambiente de Uruguay, Jorge Patrone, aseguró que la instalación de la nueva planta pastera frente a las costas argentinas no generará otra controversia y garantizó que las “exigencias” de su país para el cuidado ambiental seguirán siendo “lo último a nivel mundial”.
“Desde el punto de vista ambiental las exigencias van a ser prácticamente las mismas que si se tratara del cauce del río Uruguay, que es mucho menor a lo que es (el río de la Plata) a esa altura” donde se levantará la nueva pastera, señaló.
En tanto, el gobierno argentino mantuvo silencio en torno al tema y no hubo pronunciamientos por parte de ningún funcionario de la gestión de Cristina Fernández.
Uruguay otorgó el 30 de diciembre último la “autorización de impacto ambiental previo” para la instalación de una pastera aún más grande que la de UPM (ex Botnia) en Fray Bentos, pero en aguas del Río de la Plata, al norte del departamento de Colonia.
El emprendimiento lo llevará adelante la empresa sueco finlandesa Stora Enso, en sociedad con Arauco de Chile, con una inversión de unos 2.300 millones de dólares.
La decisión del gobierno oriental, que encabeza José Mujica, significa la ratificación de una política de Estado uruguayo a favor de las instalaciones de pasteras en su territorio.
Mujica fue ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca del gobierno de Tabaré Vázquez durante tres años, desde el 1 de marzo de 2005 al 3 de marzo de 2008 y durante su función intervino frecuentemente en defensa de la radicación de Botnia, en las cercanías de Fray Bentos, en la costa del Río Uruguay.
A diferencia del conflicto que estalló entre Argentina y Uruguay por la pastera Botnia, la actual inversión está regida por el Tratado del Río de la Plata, y ya no de su similar del Río Uruguay. El pacto del Río de la Plata fue firmado por los presidentes Juan Domingo Perón y José María Bordaberry el 18 de noviembre de 1973 y destina un capítulo especial a prevenir casos de contaminación. El capítulo noveno del acuerdo consta de seis artículos en donde se define la contaminación, ambos países se comprometen a defender el ambiente, a fijar normas de protección, a responder por los daños ocasionados y a resarcirlos, entre otros puntos.
El viceministro uruguayo aseguró que estaba “tranquilo” respecto de que este nuevo proyecto industrial en un río fronterizo no repetirá el conflicto que generó Botnia.
06/01/11
CRONISTA.COM
