Unen voluntades para recuperar el puerto de Concepción del Uruguay

Unen voluntades para recuperar el puerto de Concepción del Uruguay

Es clave para la salida de las exportaciones. Los principales referentes de la vida política, productiva y académica local trabajan con el objetivo de reactivar la estación portuaria.

Es clave para la salida de las exportaciones. Los principales referentes de la vida política, productiva y académica local trabajan con el objetivo de reactivar la estación portuaria.

"Hemos planteado la iniciativa de convocar a la conformación de un foro para la promoción del puerto de Concepción del Uruguay y la hidrovía, tomando algunos ejemplos exitosos como el de La Plata o Rosario”. Con estas palabras, el diputado provincial José Antonio Artusi, reflejó el entusiasmo que reina en la comunidad de este puerto clave para el desarrollo de la Mesopotamia.

Artusi es radical, pero la idea, es compartida y acompañada por el intendente de Concepción del Uruguay Marcelo Bisogni y el senador Carlos Schepens, ambos justicialistas. Otros que impulsan esta propuesta son el Rector de la Universidad de Concepción del Uruguay, Héctor Sauret y el presidente de la firma Argenfree SA, concesionaria de la Zona Franca local, Luis Antonio Rodríguez.

“La recepción a esta idea ha sido excelente, de modo tal que ya comenzamos a impulsarla con mucha fuerza. No vamos a cesar en este esfuerzo, sobre todo porque tenemos que mostrar a localidades vecinas que también van a beneficiarse de la reactivación de nuestro puerto, e incluso debemos empezar a pensar seriamente en la posibilidad de crear puertos nuevos aguas arriba, por ejemplo en la zona de Concordia, para el tráfico de barcazas”, señaló Artusi.

Este puerto tiene con qué salir adelante. Zona Franca, cercana producción agroindustrial, potencial en madera, y una producción avícola que explotó con toda su fuerza son las potenciales armas para luchar esta verdadera batalla por la resurrección.

Tras el dictamen final de la inspección de la dirección nacional de Aduanas, quedó en condiciones de operar la zona franca de Concepción del Uruguay, que espera desde el siglo XIX la posibilidad de desarrollarse a pleno.

Culminó la construcción de la infraestructura necesaria para su funcionamiento, y ahora también apunta a poder convertirse en zona primaria aduanera e incluso tiene la posibilidad de adosar un predio que podría funcionar como depósito fiscal.

La zona franca funciona bajo control de la empresa Argenfree SA, que tras el fracaso de dos anteriores intentos, es la que finalmente tomó la concesión en Concepción del Uruguay.

“Estamos conectados directamente con el sistema María de la Aduana. De tal forma, los exportadores e imputadores pueden chequear de manera permanente el estado de sus cargas, procedencia o destinos, entre una variada gama de datos que deben estar disponibles en todo momento”, dijo a Transport & Cargo Luis Antonio Rodríguez.

Milagro avícola

Hace 10 años la Argentina importaban u$s 50 millones en pollos, y en el 2007 se exportó por u$s 250 millones. Este milagro productivo tiene base en Entre Ríos, con epicentro en Concepción del Uruguay.

“En 2003 se faenaban cada mes 760.000 aves por día y ahora se ha logrado superar el millón”, aseguró el intendente Marcelo Bisogni, quien por otra parte, se desempeña como productor agropecuario desde hace 20 años.

La producción avícola es considerada uno de los pilares de la economía entrerriana. Y no es para menos. Existen 2.430 granjas dedicadas a la producción de carne y de huevos que generan numerosas fuentes de trabajo. Además, representa el 30% del Producto Bruto Agropecuario y la participación de Entre Ríos en el volumen de exportaciones de carne aviar alcanzó el 81,98% del total, convirtiéndola en la mayor productora de pollos del país. Los pollos entrerrianos, en sus diferentes tipos de cortes, llegan a 30 países diferentes, entre ellos a Alemana, Sudáfrica, China y el Reino Unido.

Cuesta creer que teniendo un muelle fluvial a disposición como el de Concepción del Uruguay, la producción deba viajar por la congestionada ruta 14 a la capital para ser embarcada en el puerto de Buenos Aires.

Una línea regular

“Para reactivar el puerto, lo primero es conseguir una línea regular. Es como el huevo y la gallina. Los productores dicen que no embarcarán hasta que no haya una línea con escalas periódicas, y los armadores, no quieren venir hasta que no le garanticen cierta cantidad de cargas”, afirmó el senador Carlos Schepens.

Para alcanzar este objetivo, el primer paso es el de reducir los costos de practicaje, y para ello, trabajan en conjunto argentinos y uruguayos.

Autoridades de la Administración Nacional de Puertos del Uruguay están en contacto con autoridades portuarias de la Argentina, sobretodo de Concepción del Uruguay, para actualizar y adecuar a la realidad las normas sobre practicaje para buques que navegan por el Río Uruguay, el que encarece sensiblemente las operaciones de cabotaje.

Las autoridades de ANP han establecido, asimismo, un ámbito de conexión permanente con las autoridades portuarias entrerrianas, en procura de coordinar acciones para reactivar el transporte fluvial en la zona.

Se espera que en breve surjan anuncios respecto a la instrumentación del transporte fluvial entre Concepción del Uruguay y Montevideo, para lo que es preciso previamente definir soluciones para el pilotaje o practicaje, que tienen un alto costo para este transporte.

De superarse este obstáculo, es muy posible que surja una línea de transporte fluvial entre Concepción del Uruguay y Montevideo según las fuentes, las que informaron que se está trabajando en el tema del pilotaje con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Este punto deberá ser objeto de un acuerdo entre los dos países, desde que es de interés mutuo que se allanen las dificultades para la reactivación del transporte fluvial.

De hecho una empresa ya está gestionando un permiso ante la autoridad portuaria entrerriana para un buque con 67 metros de eslora, menos de 17 pies de calado y 77 contenedores de capacidad.

“Se está tramitando la autorización para que estos buques puedan operar con baqueanos de río en lugar de prácticos. Las cargas serían tableros de madera, productos avícolas, jugos congelados, soja orgánica y cítricos”, aseveró Schepens.

Bendito dragado

A la casi nula actividad en materia de buques, se sumó un hecho mayor: las dragas 35 y 402 dejaron el río Uruguay y se trasladaron al Paraná.

Hoy el calado es de 16 pies, de acuerdo a los informes de la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables.
En 2007, la Nación suscribió un convenio con el Autárquico Puerto de Concepción del Uruguay para poner en condiciones las dragas 35 y 402. Desde Buenos Aires llegaron los fondos para las reparaciones mientras que los entrerrianos se hicieron cargo de la mano de obra.

Las dragas fueron reparadas a nuevo. Durante un año se pusieron en funcionamiento los motores, se reparó la propulsión, el sistema de dragado y las cañerías, entre otras cosas. Al mismo tiempo se tramitó la habilitación correspondiente por parte de Prefectura, pero siempre con el compromiso de que se iba a dragar el río Uruguay.

Pocos se animan a decirlo, pero en realidad mucho tuvieron que ver en esta decisión los asambleístas de Gualeguaychú que luchan contra la instalación de las pasteras. Creyendo que la falta de dragado del río Uruguay perjudicaría a Botnia, presionaron al gobierno nacional para que retire las dragas del puerto.

“Los cierto es que Botnia utiliza barcazas de escaso calado para llegar hasta Nueva Palmira, desde donde existe un calado oceánico, mientras que entre el Puente General San Martín y el acceso al puerto de Concepción del Uruguay el calado es de sólo 16 pies. Esto impide el acceso de buques de ultramar. En nada los molesta la falta de dragado del río Uruguay. Los asambleístas fueron mal informados y asesorados sobre esta cuestión”, argumentó Artusi.

El dragado urge y así lo entendió el Concejo Deliberante local. En la última sesión del cuerpo legislativo, se aprobó por unanimidad una contundente declaración en la que se solicita un programa de emergencia para lograr el dragado del río Uruguay a 23 pies al 0 entre su desembocadura y el puerto local.

El proyecto ingresó con la firma de la totalidad de los concejales del cuerpo, y fue aprobado tras las intervenciones del presidente, Carlos Scelzi (PJ), quien bajó a ocupar su banca para defender la iniciativa, y del titular del Bloque de la UCR, Guillermo Grandi, en el mismo sentido.

Para Héctor Sauret, rector Universidad de Concepción del Uruguay, reclamó una política permanente de dragado y mantenimiento para el río Uruguay.

“Como sucede en el Paraná, el río Uruguay debería estar dragado a 32 pies y no me resigno a que en un futuro dicha profundidad alcance los 40 pies”, manifestó el académico.

Ley tapón

Otra derivación del conflicto ambiental es la denominada Ley de la madera. Aprobada por la Cámara de Diputados de Entre Ríos el pasado 8 de febrero, la norma prohíbe exportar e incluso transportar a través de la provincia madera destinada a empresas pasteras.

En este escenario, empresas europeas interesadas en exportar madera desde el puerto de Concepción del Uruguay hacia España, tuvieron que interponer acciones de amparo ante la justicia para que les permitan exportar.

“Queremos volver al año 1997, cuando salieron 200 buques de ultramar. Esto no solo potenciaría la zona, sino que también sacaría de la congestionada ruta 14 una cantidad enorme de camiones cuya carga pasaría al modo fluvial. Para ello, se están realizando importantes obras para mejorar los accesos portuarios. El más importante es el acceso directo para transito pesado que se vinculará directamente a la autovía 14 que se iniciará en poco tiempo”, adelantó Marcelo Bisogni.

Por AGUSTÍN BARLETTI – Entre Ríos

04/06/08
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA

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