Para festejar el Día de la Bandera, el Concejo Deliberante propuso algo inédito: desplegar una insignia de 67 metros de largo en la cara oeste del faro Recalada. La propuesta congregó a casi un millar de personas de la ciudad y la región.
Para festejar el Día de la Bandera, el Concejo Deliberante propuso algo inédito: desplegar una insignia de 67 metros de largo en la cara oeste del faro Recalada. La propuesta congregó a casi un millar de personas de la ciudad y la región.
Ella cumplió hace poco 200 años. Casi lo dobla en edad a él, que en enero llegó a los 106. En la fría tarde de ayer, por primera vez, se abrazaron y compartieron un emocionante momento juntos, a pocos metros del mar.
No estuvieron solos, por supuesto. Un millar de personas se congregaron, pese al viento, el frío y el pronóstico de lluvia, para maravillarse con el inédito espectáculo que significó ver a la Bandera nacional ascendiendo sobre la cara oeste del faro Recalada.
La idea había surgido meses atrás, impulsada por el concejal Fidel Peralta, y encontró rápido eco en el Concejo Deliberante de Monte Hermoso: de inmediato, se convocó al Servicio de Hidrografía Naval de la Armada Argentina, a las instituciones de la ciudad, a los bomberos voluntarios y a la especialista en confecciones en tela Romina Flores.
“Lo primero que nos planteamos –contó ayer la costurera– fue conseguir las piezas enteras de tela blanca y celeste. El trabajo de costura posterior duró dos semanas completas. Fue algo maravilloso”.
Una vez que la insignia estuvo lista, surgió el primer gran desafío: cómo izar en forma segura esa enorme bandera de 310 metros cuadrados y 60 kilos de peso hasta la punta del faro, a 67 metros de altura.
Tras evaluar varias alternativas, se llegó a la conclusión –junto con los bomberos voluntarios y efectivos de la Armada Argentina– de que lo mejor sería colocar un caño de hierro en el extremo superior de la bandera y tirar de él, mediante un sistema de poleas móviles y sogas de nylon, para desplegarla. Cuatro cables de acero evitarían que la tela flameara.
El problema, sin embargo, seguía siendo el viento. Para izarla no debían soplar ráfagas mayores a 40 kilómetros por hora, porque la bandera podría no soportar semejante fuerza y romperse, o incluso dañar parte de la estructura del faro. Ayer nada de ello sucedió.
“Lo peor fue que nos pidieron que a la bandera le hiciéramos algunos agujeros o tajos, para que no haga el efecto vela. Entendimos las explicaciones, pero… la verdad, no dolió un poco hacerle orificios para el viento”, se lamentó el presidente del Concejo Deliberante, David Quintana.
El edil, sin embargo, dijo estar muy satisfecho con la forma en que el CD organizó el festejo por el Día de la Bandera.
“El intendente Marcos Fernández nos había pedido que, además de legislar, saliéramos a la calle y generáramos proyectos. Y lo logramos con una idea que involucró a la Bandera nacional y a nuestro faro, emblema de Monte Hermoso –se entusiasmó–. Esto, no tengo dudas, es el principio de un nuevo modelo de trabajo”.
El jefe comunal coincidió con Quintana y calificó a la jornada de ayer como “impresionante”.
“Logramos, con este acto, que venga a Monte gente de Bahía Blanca y la región. Fue algo muy importante, ya que se consiguió con una propuesta sumamente original”, señaló.
Fernández agregó que le encantó la idea de convocar a la gente en torno al faro.
“Cuando yo tenía seis o siete años, venía con mi familia a pasar jornadas enteras en este predio. Aquí se hacían asados, se jugaba al fútbol y hasta se hacía la Fiesta de los Taurinos; por eso, volver a reunirnos aquí, con tanta gente, fue muy gratificante”, recalcó.
En pocas palabras
* “El Servicio de Hidrografía Naval nos autorizó a izar estar bandera en el faro, de ahora en más, durante todos los actos patrios. De ser posible, lo vamos a hacer” (David Quintana, presidente del Concejo Deliberante)
* “Estamos muy contentos con esta experiencia porque nos interesa que la comunidad pueda disfrutar del faro, en especial las escuelas” (suboficial principal Daniel Méndez, del Servicio de Hidrografía Naval, encargado del predio del faro Recalada).
* “Fue un trabajo de muchos días. Parecía algo sencillo, pero hubo que planificar desde qué tela utilizar hasta cómo colocar los anclajes de las poleas para izar la bandera” (Fidel Peralta, concejal del FPV e impulsor del proyecto).
Por Juan Ignacio Schwerdt
21/06/12
LA NUEVA PROVINCIA


