Con 35 años, Evangelina Ciarallo, vecina de Berisso, pasó a la historia del Astillero Río Santiago, porque es la primera mujer soldadora a bordo.
Con 35 años, Evangelina Ciarallo, vecina de Berisso, pasó a la historia del Astillero Río Santiago, porque es la primera mujer soldadora a bordo.
En distintos sectores del imponente buque “EVA PERÓN” desde hace dos meses está a la par de sus compañeros y durante sus seis horas de jornada laboral aplica todos los conocimientos que aprendió en un curso que arrancó por “curiosidad”, según cuenta la protagonista a este diario.
Ubicado en el fondo del Astillero, se convirtió en el barco de doble casco más grande construido en Argentina en los últimos 30 años. Dentro de este gigante está Evangelina, quien asegura que “toda esta experiencia es muy especial para mí. Es un paso enorme, que muy pocos logran”.
“Es algo nuevo para mí, de lo cual me siento orgullosa ya que es muy lindo trabajar en el buque EVA PERÓN y ser la primera mujer que lo hace a bordo”.
Evangelina ingresó al Astillero Río Santiago en el año 2010, “arranque hace más o menos 2 años en el taller de chapa fina, después hice cobrería y desde fines de 2012 que estoy soldando a bordo”.
Como viene sucediendo hace tiempo, las mujeres cada vez tienen más participación laboral en el Astillero. Evangelina expresó que “acá hay muchas chicas, en la parte de soldadura somos 3 aunque la única que está a bordo soy yo. Los compañeros nos tratan muy bien, son muy buenas personas. En mi caso me siento satisfecha ya que me abrieron las puertas y cada vez que pueden me enseñan y dan una mano”.
El trabajo lo hace con un especial cariño: “estoy feliz trabajando en esto. Ojalá que el día de mañana quede en la historia y mi hija esté orgullosa de todo el esfuerzo que hizo su mamá”.
La hija, de 8 años, le pregunta qué es lo que realiza en el barco y ella le cuenta detalladamente y según Ciarallo, “está empezando a comprender lo que hace la madre”.
Según la soldadora, “todo esto lo empecé como una curiosidad y ahora me encuentro con esta oportunidad, haciendo historia, en un Astillero importantísimo”.
También contó que “tengo familiares dentro del Astillero, pero están en el área administrativa. Nada que ver con lo que hago. Este trabajo se consiguió con el tesón y la capacitación que le dediqué estos últimos años. Quiero mucho lo que hago y se que es muy importante, porque este emprendimiento tiene en el medio a dos países: Argentina y Venezuela”.
En un tramo de la conversación con este diario, la vecina de Berisso también dijo que “tomo en cuenta que estoy haciendo un trabajo que encierra mucho peligro. Por eso agradezco a los compañeros que están trabajando arriba del buque conmigo, ya que me cuidan mucho y tratan de minimizar las posibilidades de riesgo que puede haber en un trabajo de esta clase, sobre todo cuando nos toca hacer las tareas dentro de los tanques”.
Por estos días, Evangelina está de vacaciones, descansando fuera de su ciudad de residencia, y el próximo lunes o martes retomará las actividades en el buque.
“Hacer las cosas bien siempre fue una meta para mi y ahora más por la importancia del trabajo que me toca realizar y porque detrás está mi hija y quiero que ella se sienta orgullosa de lo que hace su madre, para lo cual estudié muchísimo y por suerte tengo la posibilidad de aplicar todos los conocimientos aprendidos en un mega proyecto”, dijo la soldadora que está haciendo historia en el complejo industrial de Ensenada.
18/01/13
EL DÍA


Noticias
Cómo se nota que Argentina no tiene nada de industria naval que las únicas noticias de que se pueden hablar son de estas cosas insignificantes. Hace mucho que no sale una nota importante sobre la industria naval argentina y es porque no la hay. La construcción naval en el país esta muerta.