Un recurso natural en peligro (La Plata)

Agua potable en la ciudad. Es el servicio básico más barato. Su precio mensual equivale a un kilo de asado. Los 240 millones de litros diarios que potabiliza la Planta de Punta Lara no alcanzan para el abastecimiento. Mientras tanto, se trata de promover un consumo responsable y evitar el derroche.

Agua potable en la ciudad. Es el servicio básico más barato. Su precio mensual equivale a un kilo de asado. Los 240 millones de litros diarios que potabiliza la Planta de Punta Lara no alcanzan para el abastecimiento. Mientras tanto, se trata de promover un consumo responsable y evitar el derroche.

En los edificios de la ciudad, cada mañana, se respeta la tradición de baldear la vereda. La tarea demanda 100 litros de agua potable que se consumen en menos de media hora. La limpieza bucal de los platenses insume 6 litros por persona. Eso significa que se precisan casi 4 millones de litros de agua por día, sólo para que la ciudad se lave los dientes. A la misma hora, otros tantos optan por darse una ducha y por costumbre, abren la canilla mucho antes de empezar a bañarse. Una práctica que hace que se pierdan 90 litros de agua por habitante, alrededor de 54 millones por día. Estas escenas se multiplican en cada rincón del planeta y convierten al agua en un bien preciado, cuya escasez amenaza con profundizarse en los próximos años.

¿Cómo hacer para que día a día miles de usuarios en La Plata puedan disfrutar de los 500 a 600 litros de agua potable por persona que se consumen en la ciudad?: Para que de cada canilla salga agua potable, antes hubo una historia que comienza en el establecimiento potabilizador "Donato Gerardi", ubicado en Punta Lara, partido de Ensenada.

"Trabajamos las 24 horas, los 365 días. En total somos 42 empleados", detalla Juan Carlos Kosobudzki, jefe de planta de ABSA (Aguas Bonaerenses Sociedad Anónima). "Abastecemos de agua potable a la totalidad de las ciudades de Berisso, Ensenada, Punta Lara y el 60% de la ciudad de La Plata, la mayoría de las industrias radicadas en el Polo Petroquímico de Ensenada, Propulsora Siderúrgica, Puerto La Plata y Zona Franca", agrega.

CANILLAS ABIERTAS

En la actualidad la planta de ABSA, en Ensenada, produce un promedio de 10 mil m3/h, que equivalen a 240 millones de litro por día. Sólo para abastecer a La Plata se precisan unos 300 millones de litros diarios. "Como no llegamos a abastecer la totalidad de la demanda, se refuerza con los pozos subterráneos del Acuífero Puelche, en lo que llamamos un sistema mixto", explica el jefe de la Planta. A los hogares platenses lo que llega es un tipo de agua potable que se obtiene por la mezcla entre las aguas subterráneas y las superficiales del Río de La Plata. "El consumo estipulado para vivir es de 200 litros diarios. Sin embargo, se calcula que por habitante, en La Plata, se gastan entre 500 y 600 litros de agua potable al día", precisa Kosobudzki.

Desde ABSA se dan a conocer las estadísticas del uso cotidiano del agua potable. La simpleza del acto de lavar las manos requiere de 6 litros. Si se elige un relajante baño de inmersión, se necesitan 350 litros para llenar la bañadera. Cuando los varones deciden afeitarse están consumiendo 18 litros, si se mantiene la canilla abierta y se tardan unos 3 minutos. La vida hogareña demanda el aseo de la ropa: dos lavados consumen 140 litros en 10 kilos de ropa. Lavar los platos, sin cerrar la llave durante 15 minutos, demanda 90 litros. Tener el auto limpio, previo proceso sin cerrar la llave durante 25 minutos, consume 150 litros. En suma, son 910 litros de agua potable los que sólo una persona estaría demandando. Si esta fuera una práctica cotidiana de todos los habitantes de la ciudad, se necesitarían 546 millones de litros diarios. El equivalente a dos días y medio de la producción total de la planta de Punta Lara.

El ingeniero Adrián Dorronsoro, al frente de la Gerencia Técnica y de Calidad del Organismo de Control del Agua de Buenos Aires (OCABA), explica que la ventaja del sistema mixto "es que permite la mezcla de agua de dos procedencias distintas y calidades diferentes, pudiendo controlar la mezcla para lograr concentraciones de los distintos elementos químicos dentro de las normas de potabilidad previstas en la legislación vigente. Este sistema permite además controlar la calidad bacteriológica del agua entregada a la red de distribución, mediante un proceso de desinfección".

ABIERTA LAS 24HS, LOS 365 DIAS

El establecimiento potabilizador cuenta con dos laboratorios, físico/químico y bacteriológico. Allí se controla el agua cruda (la que proviene del Río de La Plata), y el agua tratada (a la que se le agrega y mezcla el coagulante). A cada hora se hacen análisis de calidad del agua, y dos veces por día de aquellas que representan una complejidad superior.

"Se monitorean los valores de Ph, alcalinidad, turbiedad, amoníaco y cloro que contiene el agua, permitiendo realizar los correspondientes ajustes hasta la salida a la red de distribución, asegurando el mayor grado de calidad", afirma el jefe de calidad de la Planta, el ingeniero Martín Carriquiriborde.

La Planta, por día, utiliza 20 toneladas de coagulante o PAC (Policloruro de Aluminio) para poder potabilizar la demanda de agua del mercado. "Por el crecimiento de la actividad agrícola los químicos aumentaron sus precios, por ende nuestros costos fijos se triplicaron. La tarifa por el suministro sigue siendo la misma", menciona Kosobudzki. El servicio de agua potable es el más barato de todos los básicos. La tarifa mensual oscila entre los once y los diecinueve pesos. En comparación se podría decir que equivale al precio de un kilo de asado de ternera.

MUESTRAS DE AGUA

El Dr. Carlos Brusasco, a cargo del departamento de Análisis del Medio Físico, del Laboratorio Central de Salud Pública, dependiente de la Subsecretaría de Control Sanitario del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, es el responsable técnico del área en donde cientos de muestras de agua de toda la provincia esperan el veredicto de potabilización.

Los análisis tardan una semana -a lo sumo diez días- y varían según la complejidad. Al mes se realizan, en promedio, trescientos análisis. Son arancelados, salvo que se demuestre con prescripción médica que un problema en el agua ocasionó una enfermedad. Usuarios, empresas y municipios son los que más los solicitan.

"Estamos para detectar, no para corregir. Para evaluar la potabilidad de una muestra de agua. Corregir involucra a otras autoridades. Nuestra misión es, simplemente, poner en conocimiento de quien lo solicite, cómo es el estado de su agua. Ahí termina nuestra tarea", informa Brusasco. "La lógica me diría que es probable que alguna parte de los insumos sea no potable. La práctica nos demuestra que debería ser así, sino no tendría razón de ser nuestro laboratorio", reflexiona.

Brusasco vive en Berisso y reconoce que "no se ha detectado ningún problema. En teoría deberíamos tener un buen servicio de agua potable. Por lo que yo recuerde, desde hace 25 años, en el gran La Plata no ha habido, y no hay, problemas de tipo endémico, es decir que se hayan prolongado con el tiempo, por encontrar especies químicas que están en exceso, es el caso del arsénico o el flúor. En La Plata no tenemos esos problemas", asegura.

El arsénico es un elemento que suele presentarse en la naturaleza en distintos ambientes, en particular en los acuíferos. "En el agua subterránea aparecen pequeñas concentraciones de este elemento debido a que muchos compuestos arsenicales son solubles en agua. En la Provincia de Buenos Aires se presenta principalmente en el acuífero Pampeano, no explotado en la zona de La Plata, para el servicio público concesionado a ABSA", aclara Dorronsoro. Si el valor de Arsénico supera al límite establecido en la legislación vigente, se puede tratar a través de plantas correctoras o mezclar con otra agua con menor contenido de este elemento.

PARA TENER EN CUENTA

"La Plata es una ciudad privilegiada porque tiene una gran fuente de agua dulce cerca: el Río de la Plata y un acuífero con una de las reservas más grandes de Sudamérica (Acuífero Puelche), pero de todos modos sus habitantes no se pueden dar el lujo de derrochar el recurso", alerta Dorronsoro.

Para el 2008, Organización de las Naciones Unidas propone centrar la atención en la falta de saneamiento básico, "inaccesible para cerca de 2.600 millones de personas, equivalentes al 40% de la población mundial. Además, informa que 1,5 millones de niños mueren por año en el mundo como consecuencia de la carencia de agua potable, saneamiento ambiental adecuado y condiciones higiénicas saludables".

El agua se vislumbra como el mayor conflicto geopolítico del siglo XXI, ya que se calcula que en menos de 20 años, la demanda será de un 50% superior al suministro. Si se mantienen estas tendencias, antes del año 2025 la demanda de agua excederá los recursos terrestres en un 56%. En el siglo XX la población mundial se multiplicó por 3 pero el insumo de agua por 7. La demanda de agua fresca duplica el ritmo de crecimiento del aumento poblacional. El ahorro de agua no es algo que pueda esperar.

Por MANUEL DOMINGUEZ

26/05/08
EL DIA (LA PLATA)

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