Los principales puertos del país vieron este miércoles (20 nov 2013) severamente complicada su operatoria como consecuencia de un paro de 24 horas de operadores de grúas, en el marco de un conflicto intersindical. En Buenos Aires, hubo una complicación adicional cuando militantes de la agrupación Quebracho bloquearon la terminal de cruceros en protesta al amarre de un buque británico que tiene prevista una escala en Malvinas.
Los principales puertos del país vieron este miércoles (20 nov 2013) severamente complicada su operatoria como consecuencia de un paro de 24 horas de operadores de grúas, en el marco de un conflicto intersindical. En Buenos Aires, hubo una complicación adicional cuando militantes de la agrupación Quebracho bloquearon la terminal de cruceros en protesta al amarre de un buque británico que tiene prevista una escala en Malvinas.
El diario La Nación dijo que el sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles, liderado por Roberto Coria, interrumpió el movimiento de camiones en el puerto de Buenos Aires y al de Dock Sud debido a una lucha por el encuadre gremial que mantiene con otro gremio portuario, el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), cuyo secretario es Juan Corvalán.
También afectó las operaciones de los puertos de Zárate (donde ingresan y egresan la mayor cantidad de autos del país), Campana (puertos de petroleras), Lima y Las Palmas, entre otros, en particular en la estratégica zona del Gran Rosario.
La protesta, coincidIó con la medida impulsada por la agrupación Quebracho, que se moviliza a la terminal de cruceros Quinquela Martín, en el Puerto de Buenos Aires, en rechazo al atraque del crucero británico Seabourn Quest, que incluye a las islas Malvinas en su recorrido.
La Nación dijo que los sindicatos de Guincheros y SUPA (que agrupa a los estibadores y es el más antiguo del puerto) son protagonistas de feroces luchas por las afiliaciones de los trabajadores portuarios desde hace 20 años, cuando se privatizaron las terminales.
De extracción peronista, ambos gremios mantuvieron una paz de hecho en el puerto en los últimos dos a tres años, y compartieron mesas de diálogo para frenar el avance en las bases de movimientos de izquierda.
Sin embargo, los viejos reclamos por las categorías y el encuadre de los trabajadores afloran ahora, en un momento de poquísima actividad en el puerto que pone en riesgo las fuentes de trabajo debido a la intervención del Gobierno en el comercio exterior y la merma de las importaciones.
“Es una medida de fuerza en defensa de la profesión de guincheros y de la previsibilidad que debe existir en la actividad, atendiendo al avance de las tecnologías”, argumentó Coria en diálogo con LA NACION, tras reclamar para su gremio la afiliación de “todo trabajador vinculado a la carga y descarga de contenedores y mercaderías que necesiten de elementos mecánicos y tecnológicos”.
Por su parte, Corvalán señaló que si bien vienen trabajando juntos con el gremio de Guincheros, “siempre mantuvimos nuestro reclamo por el reparto de categorías; y la culpa la tiene el Ministerio de Trabajo, que nos tiene hace más de 20 años sin convenio de actividades: nos metió en un convenio que no nos representa”, señaló, en alusión al convenio colectivo de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval, que negocia paritarias y a la que el SUPA no pertenece.
20/11/13
COMERCIO MARÍTIMO

