(FNM) La denuncia de Pakistán contra el primer submarino nuclear de la India incorporado el domingo, fue previsible.

(FNM) La denuncia de Pakistán contra el primer submarino nuclear de la India incorporado el domingo, fue previsible.

Islamabad definió al buque – a punto de iniciar un período de dos años de pruebas de mar- como “perjudicial para la paz en la región”, y una cuestión de seria preocupación para todos los estados litorales del Océano Índico. Visto desde Pakistán, el “ARIHANT” –“destructor de enemigos”- aparece ciertamente como una amenaza.

Armado con torpedos y misiles balísticos, el submarino es el primero de una serie de cinco que serán impulsados por un reactor nuclear de 85 megavatios, y que patrullará las rutas de tráfico del Océano Índico. Su presentación convierte a la India en el sexto país del mundo en desplegar submarinos nucleares, y es una señal de la determinación de Nueva Delhi a jugar un mayor rol militar global, compatible con su crecimiento económico y fortaleza política. Pero por toda la histórica animosidad y renovadas tensiones en el subcontinente, los temores pakistaníes están traspapelados.

El presunto blanco de las formidables armas que el “ARIHANT” puede portar, no es Pakistán, sino China.

Durante los últimos años, la India ha desarrollado un creciente nivel de alarma ante la expansión militar china en el Índico. Desde hace mucho tiempo, los chinos tienen una importante base naval en la costa birmana. Le han dado ayuda masiva a otros Estados del Índico, firmando pactos de amistad, construyendo puertos en Pakistán y Bangladesh y –según lo informado- estableciendo un sitio de escucha en una de las islas de Birmania (Myanmar). Actualmente están empeñados en la más visible proyección de su poder, al transformar el pequeño puerto de Hambantota, en la costa sur de Sri Lanka, en un gran hub de aguas profundas, para la transferencia de contenedores entre Europa y Asia. Será también una base naval adelantada para controlar las líneas de tráfico entre el Golfo y el Lejano Oeste, a través de las que pasan la mayor parte de los abastecimientos de petróleo del mundo.

India no es el único país que sospecha que China está cultivando un “collar de perlas” – una frase utilizada por el Pentágono- alrededor del Océano Índico. Los Estados Unidos y Japón comparten las preocupaciones enunciadas por el Almirante Sureesh Mehta, jefe de la Armada de la India, quien atribuyó a China la intención de ”tomar control sobre la yugular de la energía mundial”. Sri Lanka hizo posible el puerto de Hambantota, a cambio de la provisión por parte de China de masivos abastecimientos de armamento que permitieron al Ejército de aquél país, derrotar a los Tigres Tamiles. El Pentágono es escéptico respecto de las explicaciones chinas de que se trata exclusivamente de una movida comercial, y ha estimulado a la India a fortalecer su Armada como contrapeso. 

Ambos países están ahora enfrascados en una carrera armamentista. El presupuesto de defensa de la India para 2007, creció un 7.8% respecto del año anterior, y China anunció que su presupuesto militar totalizaría para el año pasado u$s 59.000 millones, un aumento del 17.6% respecto de 2007. Ambos países está invirtiendo fuertemente en sus fuerzas navales. Para ambos, el área de competencia estratégica es el Océano Índico.

Irónicamente, la rivalidad se produce en momentos en que la relación entre Nueva Delhi y Beijing está en su mayor acercamiento desde la breve guerra de fronteras mantenida en 1962. El comercio bilateral está en alrededor de u$s 40.000 millones anuales, y los dos ejércitos han concretado su primer ejercicio militar combinado. Pero China resultó sacudida por la concreción por parte de India, de un acuerdo nuclear con los EEUU, lo que ha sido correctamente interpretado como un vuelco de la política exterior india hacia occidente.

Como consecuencia, el una vez pacífico océano, está en riesgo de convertirse en el escenario en el que las potencias emergentes del Asia están determinadas a probarse a sí mismas. El “ARIHANT” podría entrar en servicio en tres años. Un océano templado, ha comenzado a enfriarse rápidamente.

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: The Times y Maritime News; 29/07/09

31/07/09
NUESTROMAR

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