El mandatario apoya la perforación offshore.
El mandatario apoya la perforación offshore.
Mientras el Senado norteamericano debate un proyecto de ley para combatir el cambio climático, la marea negra que amenaza las costas de Luisiana podría convertirse en un nuevo desafío para el presidente Barack Obama, que acaba de anunciar la ampliación de perforaciones petroleras en alta mar con la esperanza de ganarse el apoyo de los republicanos en la Cámara alta.
Obama sorprendió a ecologistas y a demócratas cuando anunció en marzo pasado que su gobierno preveía levantar la moratoria sobre perforaciones petroleras en nuevas zonas marítimas. A esto se suma que en febrero había anunciado su intención de otorgar 8000 millones de dólares para financiar parcialmente la construcción de una central nuclear.
Estas dos nuevas iniciativas, aplaudidas por los republicanos, apuntaban a favorecer un compromiso sobre la ley de clima. Una gran parte de la oposición estima que la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero es una amenaza para la economía del país.
La industria petrolera asegura que las futuras exploraciones frente a las costas de Virginia, Alaska y Florida no afectarán el medio ambiente. Sin embargo, la amenaza que enfrenta Luisiana luego del naufragio de una plataforma petrolera pone en duda esta afirmación.
"Obviamente, esto será parte del debate", declaró ayer la consejera sobre temas de energía en la Casa Blanca, Carol Browner.
Varios senadores indicaron que su respaldo al proyecto de ley sobre clima, que apunta a poner un precio al dióxido de carbono y favorecer el desarrollo de energías limpias, deberá estar acompañado de garantías de seguridad para las costas de sus estados.
El senador demócrata de Nueva Jersey Robert Menendez indicó en The New York Times que "tendría grandes dificultades para respaldar el proyecto de ley" si no son respetadas varias condiciones, como "la posibilidad para los estados vecinos de imponer un veto" a todo nuevo proyecto de perforación, el estudio "serio" del impacto sobre el medio ambiente antes de dar una autorización o la presencia de "zonas tapón" entre las instalaciones en el mar y las costas.
La Casa Blanca indicó hace una semana que el proyecto de expansión de las zonas de perforaciones no sería cuestionado tras el naufragio de la plataforma petrolera. (Agencias AP y AFP)
30/04/10
LA NACION
