El viernes último el sindicato levantó el boicot a la exportación de pescado procedente de Mar del Plata.
El viernes último el sindicato levantó el boicot a la exportación de pescado procedente de Mar del Plata.
El conflicto que desde el 30 de septiembre mantuvo paralizado el movimiento de buques con pescado, mariscos y derivados en Mar del Plata y que se extendió al puerto de Buenos Aires el 14 del actual entró en una impasse, cuando el Ministerio de Trabajo ordenó la conciliación obligatoria, el martes pasado, entre el Sindicato Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y la Cámara de Remolcadores.
El SOMU agremia al personal embarcado. Por un conflicto con pesqueras marplatenses, decidió "boicotear" la exportación de pescado de esa localidad (el 90% de la producción se exporta) al negar el servicio de remolque a los buques portacontenedores con pescado a bordo.
Las empresas de remolque, que brindan el servicio de ingreso y egreso de los barcos a los puertos, se encontraron rehenes de un conflicto ajeno, que se extendió a las navieras y a los exportadores en general, cuando en el punto más álgido del conflicto el SOMU comenzó a exigirles a los buques en Buenos Aires que entreguen sus manifiestos de carga (para verificar si había pescado marplatense a bordo) como condición para prestar el servicio de remolque.
Como consecuencia de esta presión sindical, las navieras optaron por abandonar en los muelles los reefer , bajarlos de la bodega si ya habían sido embarcados y negarse a recibir este tipo de cargas.
Tras la noticia de la conciliación obligatoria ordenada por la resolución 132 de la Dirección Nacional de Relaciones del Trabajo, el SOMU, mediante un comunicado de prensa, no cedió: el jueves informó: "Ningún buque pesquero de empresas de la ciudad de Mar del Plata ya sea fresquero o congelador podrá operar en ningún puerto del sur del país".
No obstante, ese mismo día se sucedieron las reuniones que incluyeron no sólo al ministro Carlos Tomada, sino al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, con todo su gabinete, la delegación regional de la CGT, todos los sindicatos vinculados a la industria de Mar del Plata y a las empresas. El SOMU no asistió a esas reuniones, pero accedió, finalmente, a acatar la conciliación dictada por Trabajo.
25/11/08
LA NACION
