Con la producción de hidrocarburos en picada, las importaciones treparán US$ 7500 millones en 2012
Con la producción de hidrocarburos en picada, las importaciones treparán US$ 7500 millones en 2012Desde fines de los 80, el sector energético comenzó a aportar con exportaciones de hidrocarburos a la balanza comercial. Fueron más de dos décadas de energía abundante, barata y exportada.
La situación actual es distinta, no sólo porque aumentó el consumo (como relata el Gobierno), sino porque por vez primera desde que se descubrió el petróleo cae mes a mes la producción de hidrocarburos.
Es preocupante el debilitamiento de nuestra posición externa: en 2006 el sector energético, con un superávit de US$ 6100 millones, aportó la mitad del superávit comercial; en 2010, apenas 1900 millones. Pero este año, por primera vez en 20 años, estamos en rojo en más de 3200 millones.
Con la caída de reservas y producción, y asumiendo un crecimiento normal del consumo en 2012, el déficit externo energético por costosas importaciones trepará a US$ 7500 millones, y en 2013 a 12.000 millones. Por primera vez en un siglo la producción petrolera cae sin pausa: hoy se produce 35%menos que en 1998 y 7% menos que en 2010. En gas la situación es similar, se produce 15% menos que en el 2004, y la de este año (que cae 4%) es igual a la de 2000; la expansión económica impulsó la demanda energética y eso es positivo, el problema es que cayó la oferta.
Caída de reservas
La producción cae porque caen las reservas (en petróleo tenemos 22% menos que en 1999 y en gas menos de la mitad que en 2000). El abastecimiento del gas es preocupante, ya que cubre la mitad del consumo energético. Desde 1990, el consumo de gas se expandió (con 2 millones de vehículos tenemos el mayor parque mundial a GNC), pero las reservas son un 37% menos de las que teníamos ese año.
No se publicaron aún las reservas de 2010, pero YPF informa en su balance 2010 que sus reservas cayeron -en la última década, sus reservas de gas cayeron un 77% y las de petróleo 63%-. Los recientes anuncios sobre nuevos recursos son auspiciosos, pero aún hay que concretar importantes inversiones que llevarán varios años; no se advirtió que YPF distribuía excesivos dividendos por acuerdo de accionistas, actitud que desfinanció la inversión.
Se evaporó el esfuerzo exploratorio en busca de nuevas reservas: en los 80 se hacían más de 100 pozos exploratorios por año; en los 90 unos 95, y el año pasado apenas 26. La exploración actual es la más baja que se recuerda, a pesar del alto precio del petróleo (300% mayor al vigente en los 90); pero esta declinación no obedece a una cuestión geológica y por eso es remediable.
Tampoco se prestó atención a que en los últimos años se otorgaron concesiones petroleras a quienes no tenían experiencia geológica ni vocación productiva. En este nocivo “capitalismo de amigos” no se están respetando los compromisos de inversión en exploración asumidos para gozar las concesiones. Estas concesiones están reguladas por la ley 17.319 y los concesionarios asumen obligaciones de explorar e invertir.
La descapitalización en hidrocarburos, que ninguna contabilidad del PBI registra, es el agotamiento de las reservas. Cubrir este faltante con importaciones nos costará más de US$ 300.000 millones. Esta magnitud equivale al doble del valor de toda nuestra tierra arable, o al 70%del PBI. Energía a costos razonables es crucial para el crecimiento económico, es mucho lo que habrá que hacer ya que es hora de desarrollar nuestro potencial en tierra y en el Atlántico. El futuro no está en costosas importaciones sino en nuestro territorio.
Pero para aumentar la producción es esencial ampliar las de reservas. Por esto es necesario invertir más en exploración ahora y sin demoras, porque los plazos son largos.
Por Alieto Aldo Guadagni (Investigador del Instituto DiTella y ex secretario de Energía de la Nación).
06/12/11
LA NACION
