El Marina Z, de 25 metros de largo, llevaba ocho tripulantes. Ninguno sufrió heridas. Anoche el barco permanecía encajado en el mismo lugar, pese a los intentos de un remolcador local y otra embarcación por retirarlo.
El Marina Z, de 25 metros de largo, llevaba ocho tripulantes. Ninguno sufrió heridas. Anoche el barco permanecía encajado en el mismo lugar, pese a los intentos de un remolcador local y otra embarcación por retirarlo.
San Antonio Oeste- Un buque de la flota pesquera local quedó varado en un sector de la ría que baña el lado norte de esta ciudad, uno de los brazos de mar que compone la bahía de San Antonio.
El barco es el Marina Z, de unos 25 metros de largo, que presta servicios para una empresa de la zona. Llevaba ocho tripulantes a bordo, de los cuales ninguno resultó lesionado.
Al cierre de esta edición, el navío permanecía encajado en el mismo lugar, a pesar de que intentaron retirarlo con un remolcador que opera en Puerto San Antonio Este y con otra embarcación pesquera.
El Marina Z había zarpado el domingo alrededor de las 22 del muelle pesquero municipal para realizar tareas de capturas en el golfo San Matías. Pero a unos 500 metros su marcha se detuvo imprevistamente: había quedado atascado en uno de los tantos bancos de arena que aparecen en el terreno.
Luego bajó por completo la marea y se lo pudo ver en toda su imponencia en una superficie totalmente seca. Cientos de vecinos y turistas se acercaron hasta el sitio del encallamiento, donde además de ver de cerca la nave y tomarse fotografías, pudieron dialogar con los marineros que debían continuar en el interior.
El subprefecto Elvio Quinteros, a cargo de la dependencia local de la fuerza, indicó que se iniciará un expediente y una investigación administrativa para deslindar responsabilidades por parte del capitán del barco. De todos modos, deducían que se había “corrido” del canal, una vía mucho más profunda por donde ingresan y egresan las embarcaciones de mayor calado.
Problemas
El uniformado confiaba en que el barco accidentado pudiera flotar con la subida del mar, lo que se produjo a las 17 de ayer y así poder continuar viaje. Pero no se movió cuando avanzó el mar, y ni siquiera lo hizo cuando lo quiso arrastrar el remolcador Teka y el Golfo Azul, también dedicado a la pesca, que justo en ese momento regresaba a tierra.
Conocedores de la navegación zonal señalaron que sería difícil que lo pudieran sacar del atolladero por esos medios. Destacaban que además de incrustarse en el banco de arena, la fuerza del motor había hecho un socavón en el lecho, y que el material desprendido se había acumulado a los costados del casco, lo que también frenaba cualquier intento por moverlo.
Por eso postulaban que máquinas viales debían retirar la arena amontonada en los laterales, lo mismo que en la proa, para poder liberarlo.
De todos modos iban a esperar la pleamar que se registraría alrededor de las 23, pues se estimaba que sería algo más elevada que la anterior, y así tendría posibilidades de seguir navegando.
04/01/11
LA MAÑANA NEUQUEN


