Para navegar seguro, es esencial que el Capitán conozca su barco como a la palma de su propia mano.El “Bourbon Dolphin” era un remolcador oceánico. Compacto y poderoso, diseñado para trasladar grandes plataformas petroleras y para asistir en las operaciones de colocación de las pesadísimas anclas de las mismas plataformas.
Para navegar seguro, es esencial que el Capitán conozca su barco como a la palma de su propia mano.El “Bourbon Dolphin” era un remolcador oceánico. Compacto y poderoso, diseñado para trasladar grandes plataformas petroleras y para asistir en las operaciones de colocación de las pesadísimas anclas de las mismas plataformas.
Un pequeño pero robustísimo barco, supuestamente creado para manejar grandes pesos y que, sin embargo, el 12 de abril del 2007, a tan sólo 6 meses de su botadura, dio vuelta campana en pleno Mar del Norte, cobrándose las vidas de cinco de sus tripulantes, incluyendo Capitán, Primer Oficial y Jefe de Máquinas, entre otros.
Demandó una investigación intensa y técnicamente compleja establecer las causas de la tragedia, que acabaron por ser muchas, en conjunto. Los hechos concretos, puros y duros, son que, mientras el buque se encontraba fondeando la plataforma de perforación semi-sumergible “Transocean Rather”-85 millas al oeste de las islas Shetland, en Inglaterra-, hizo una maniobra para evitar enredarse en una de las líneas de fondeo pero, al cruzarse, algunos grilletes se habrían trabado sobre la cubierta de maniobras, provocando que el ancla virtualmente “tire” de una de las bandas, arrastrando a la embarcación. La estabilidad pasó de “escora crítica” a “flooding point” en segundos y el buque quedó con la quilla mirando al sol.
El comité investigador, sin embargo, logró establecer -poco más de un año después del acaecimiento- que ni el astillero que había construido el buque, ni sus armadores, habrían realizado cálculos realistas sobre las limitaciones operativas del “Bourbon Dolphin”, que era demasiado pequeño para ciertas tareas, dejando la evaluación de los riesgos a criterio del Capitán. Ahora, si se tiene en cuenta que el Capitán Oddne A. Remoy habría sido embarcado a último momento, contando tan sólo con una hora para familiarizarse con el barco y su tripulación, olvidando por completo la importancia de conocer el barco y lo que este puede o no hacer, que todo terminara en una tragedia era simplemente esperable.
22/05/08
BARCOS MAGAZINE

