La crisis energética: la reunión del Grupo de los Ocho. Preocupación entre los ministros de Energía y Economía de los países más industrializados.
La crisis energética: la reunión del Grupo de los Ocho. Preocupación entre los ministros de Energía y Economía de los países más industrializados.
AOMORI, Japón.- Los ministros de Energía del Grupo de los Ocho -los países más industrializados del mundo- y de China, India y Corea del Sur se reunieron ayer, en esta ciudad, con una preocupación común: el aumento en el precio del petróleo, que cerró a 138,53 dólares por barril el viernes pasado en el mercado de Texas. La inquietud fue expuesta de la manera más terminante por Japón y Alemania, cuyas autoridades temen que la situación provoque una recesión mundial.
Los países firmaron un acuerdo de eficiencia energética y elaboraron un comunicado conjunto que expone el desvelo. "Compartimos una viva preocupación por el nivel actual del precio de petróleo", dijeron en el texto, y agregaron que existía una "urgente necesidad de aumentar las inversiones en el sector energético".
El barril subió más de un 130% desde 2002 hasta hoy. Fue el ministro de Energía de Japón, Akira Amari, quien más lejos desembocó en su análisis. "Si dejamos la situación como está, podríamos llegar a una recesión de la economía mundial", dijo. Con él coincidió el ministro de Economía de Alemania, Michael Glos, que dijo ayer a la agencia de noticias Reuters: "El incremento de los precios del petróleo se está convirtiendo en una amenaza real para la economía mundial".
Parte de esta advertencia había sido expuesta el año pasado, entre otros, por el economista argentino Daniel Montamat. "En todos los procesos de precios altos del crudo en el mundo ha habido efectos recesivos y, a veces, inflacionarios. Puede ser que esta vez estemos ante otro escenario de estanflación [combinación de ambos factores]." Montamat cree que la alarma empezó el año pasado, con la crisis de las hipotecas de los Estados Unidos, que obligó a ese país a abandonar su condición de comprador de última instancia de las manufacturas chinas, mientras perduraba la tendencia asiática a destinar los excedentes financieros a los bonos del Tesoro de norteamericano.
"Esa situación de liquidez en el mercado de Estados Unidos -dice- mantenía los precios de las manufacturas chinas baratas, mientras China conservaba los salarios bajos porque tenía mano de obra desocupada en las zonas rurales. Ese contexto era, a su vez, disuasor de aumentos salariales en todo el mundo, uno de los motores de la inflación. Pero al cortarse la cadena con la crisis en Estados Unidos, China tuvo que destinar parte de su producción a su mercado interno. Esas manufacturas sólo pueden ser adquiridas con mejores sueldos chinos, por lo que el gobierno tuvo también que dar alzas salariales a sus habitantes. Así, China dejó de exportar manufacturas baratas. Y todo eso multiplica la presión inflacionaria."
Las consecuencias afectan a todos. En un discurso publicado ayer en el diario local Juventud Rebelde , el vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, advirtió que los aumentos energéticos, sumados a los registrados en los alimentos, tendrían impacto en los planes gubernamentales: "Algunos de los principales programas de inversión han sido reducidos y serán necesarias nuevas reducciones. En ningún caso se abandonan, sino que se racionalizan sus alcances y se aplazan en el tiempo", expresó.
Alemania, Canadá, Estados Unidos, Japón, Gran Bretaña, Rusia, Italia y Francia conforman el Grupo de los Ocho. Ayer, con los países asiáticos, se comprometieron a hacer los esfuerzos para lograr un incremento en la oferta de crudo. Parte del alza en el petróleo obedece al crecimiento de China e India, que multiplica la demanda en el mundo. El camino debería ser, entonces, aumentar la oferta para bajar el precio.
Maximizar la inversión
"Subrayamos la necesidad de maximizar la inversión en nuestras propias producciones nacionales", dijeron, e hicieron un llamado "a los otros países productores de petróleo a aumentar las inversiones para mantener un buen aprovisionamiento en los mercados".
Sin embargo, hasta ahora se toparon con la negativa de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), productora del 40% del crudo en el mundo, que se niega a un incremento de la oferta porque considera que los valores actuales se deben sólo a especulaciones y no a un déficit de suministro. "Creo que hay suficiente petróleo en el mundo", contestó a la agencia Reuters Shori Ghanem, presidente de la Corporación Nacional de Petróleo de Libia, miembro de la OPEP.
La organización no tiene planeado discutir una expansión de la producción. Arabia Saudita es el único país con capacidad para subir la inyección petrolera de manera rápida y significativa. Pero, según consignó ayer la agencia de noticias Saudi Press, el ministro saudita de petróleo, Ali al-Naimi, y su par de Paquistán se reunieron ayer y se pusieron de acuerdo en que el precio del crudo era injustificado y que no tenía ninguna relación con las bases del mercado.
Agencias Reuters, DPA y AFP
09/06/08
LA NACION

