El gobierno interrogó a los soldados británicos detenidos.
El gobierno interrogó a los soldados británicos detenidos.
TEHERAN.- Mientras el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se aprestaba a imponer nuevas sanciones a Teherán por su polémico plan nuclear, el ejército de Irán señaló ayer que los marinos británicos que detuvo en el Golfo Pérsico fueron sometidos a interrogatorios y "confesaron" haber ingresado en territorio marítimo iraní ilegalmente.
Esa supuesta confesión le sirvió a Teherán para acusar a Londres de "descarada agresión", en una declaración que aumentó la ya alta tensión entre ambos gobiernos.
Esto profundizó aún más la crisis diplomática con Gran Bretaña, que insistió en que sus militares realizaban tareas de rutina dentro de los límites de Irak. Junto a las autoridades de la Unión Europea (UE), el gobierno de Tony Blair volvió a exigir la inmediata liberación de los arrestados.
Los 15 soldados británicos fueron trasladados ayer a Teherán para ser interrogados, y un militar iraní de jerarquía, el general Ali Reza Afshar, expresó que "confesaron haber ingresado ilegalmente en las aguas iraníes".
"El personal mencionado está siendo interrogado y ha confesado haber invadido las aguas de la República Islámica de Irán", expresó Afshar.
Los 15 marineros británicos acababan de requisar un barco mercante cuando fueron interceptados en sus dos botes inflables por embarcaciones iraníes, cerca del canal Shatt al-Arab, una zona fronteriza en litigio entre Irán e Irak.
Los equipos de navegación confiscados en los botes británicos "muestran que ellos [los marineros] sabían que estaban operando en aguas iraníes y los guardias fronterizos iraníes cumplieron con su responsabilidad", expresó un funcionario de Teherán que no fue identificado.
Por su parte, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Mohamad Ali Hosseini, manifestó que su país realizaba una "investigación más profunda de la agresión descarada [cometida por Gran Bretaña]".
"La violación de los límites geográficos soberanos de otros Estados y el ingreso ilegal indican [la existencia] de objetivos excepcionales que transgreden los compromisos internacionales, y la responsabilidad de esto no puede ser evadida con ningún justificativo", expresó Hosseini.
Sin embargo, Londres volvió a sostener que sus soldados -entre los que se encuentra al menos una mujer- se encontraban del lado iraquí de la frontera y que, por lo tanto, no hubo ninguna forma de ingreso en territorio iraní.
"Liberación inmediata"
Respaldado por la UE, el gobierno británico convocó por segunda vez al embajador iraní en Londres para exigirle la pronta liberación de los marinos. Durante la conversación, se pidieron al diplomático garantías sobre las condiciones de salud de los detenidos y que éstos puedan tener acceso al personal consular británico en Irán.
En la misma línea, la presidencia alemana de la UE pidió la liberación inmediata de los marinos.
La detención ha agudizado aún más las tensas relaciones entre el Reino Unido e Irán debido al controvertido programa nuclear de Teherán. Londres defiende en el Consejo de Seguridad de la ONU la imposición de sanciones a Irán por no desmantelar ese plan, con el que Occidente teme que pueda desarrollar armas nucleares.
Además, Gran Bretaña volvió a acusar ayer a Irán de incitar a los rebeldes iraquíes, mediante armas y dinero, para que ataquen a las tropas británicas apostadas en Bassora, en el sur de Irak.
El comandante de las tropas británicas en Bassora, Justin Maciejevski, criticó a Irán por entrometerse en Irak y poner en peligro las vidas de soldados británicos.
Debido a este explosivo contexto, la detención de los 15 marineros británicos despierta mayor inquietud que un episodio similar ocurrido en junio de 2004, cuando otro grupo de militares británicos fue arrestado por Irán con la misma acusación. Esos soldados fueron liberados tras haber pedido disculpas públicamente.
Sin embargo, en esa ocasión las relaciones entre Londres y Teherán no estaban tan deterioradas. En Irán gobernaba el reformista Mohammed Khatami y la polémica en torno al programa nuclear iraní todavía no había alcanzado las proporciones actuales.
Además, desde hace unos meses, Washington ha aumentado considerablemente su presencia militar en el Golfo Pérsico -donde se encuentran dos de sus portaaviones y 6500 soldados-, lo que fue interpretado como una forma de ejercer presión sobre Teherán. También se trata de un factor que torna más explosiva la delicada situación en Medio Oriente.
Agencias AP, AFP, EFE y Reuters
25/03/07
LA NACION
