(FNM) Un equipo de científicos del Laboratorio de Bío Arquitectura (Bio Architecture Lab. BAL), ha desarrollado tecnología de punta que amplía las bases de materias primas para elaborar biocombustibles avanzados y la producción de químicos renovables, para incluir a las algas marinas (macroalgas). (FNM) Un equipo de científicos del Laboratorio de Bío Arquitectura (Bio Architecture Lab. BAL), ha desarrollado tecnología de punta que amplía las bases de materias primas para elaborar biocombustibles avanzados y la producción de químicos renovables, para incluir a las algas marinas (macroalgas).El equipo elaboró un microbio para extraer los azúcares de las algas y convertirlas en combustibles y productos químicos renovables, con lo que las algas se convierten en una solución rentable como fuente de biomasa de energías renovables. “Alrededor del 60 por ciento de la biomasa seca de algas marinas son hidratos de carbono fermentables, y aproximadamente la mitad de ellos están encerrados en un hidrato de carbono simple – alginato“, dijo Daniel Trunfio, Director General en el Laboratorio de Bío Arquitectura. “Nuestros científicos han diseñado una enzima para degradar el alginato y una vía para metabolizarlo, lo que nos permite utilizar todos los azúcares principales en las algas, que en tanto, hacen de su biomasa una materia prima económica para la producción de combustibles renovables y sustancias químicas.” El avance científico del BAL se detalla en un artículo titulado “Una plataforma de ingeniería para la producción microbiana directa de biocombustibles a partir de macroalgas pardas”, que aparece en la portada del 20 de enero de la revista Science. “Es a la vez un logro increíble y distinguido honor ser publicado en Science, y estoy muy orgulloso de nuestro equipo”, dijo Trunfio. “Es otro fuerte validación de tecnología de punta de BAL”. Las algas son una materia prima ideal mundial de la producción comercial de biocombustibles y productos químicos renovables, porque además de su alto contenido de azúcar no tiene lignina, no requiere de la tierra cultivable, no necesita agua dulce para crecer y es amigable con el medio ambiente. A nivel mundial, menos del 3 por ciento de las aguas costeras podrían producir algas capaces de reemplazar a más de 60.000 millones de galones de combustibles fósiles. Hoy en día, en muchas partes del mundo, las algas ya se cultivan a escala comercial. El BAL actualmente opera cuatro granjas de algas marinas en Chile y ha tenido gran éxito en el cultivo de algas marinas con un rendimiento de la producción económicamente viable. BAL fue un co-receptor de un premio del muy selectivo de la Agencia de Proyectos – Energía (ARPA-E) del Departamento de de Investigación Avanzada de Energía de los EE.UU., una nueva agencia dentro del Departamento de Energía de EE.UU.. Este premio fue para el desarrollo de un proceso para convertir los azúcares de las algas marinas en isobutanol. “La tecnología de BAL para fermentar una materia prima de algas para fabricar combustibles y sustancias químicas renovables ha sugerido una vía totalmente nueva para el desarrollo de los biocombustibles, que ya no está limitado a las fuentes terrestres”, dice el ARPA-E Director del Programa Dr. Jonathan Burbaum. “Cuando esté totalmente desarrollado y desplegado, el cultivo de algas marinas de gran escala combinado con la tecnología que promete BAL para producir combustibles renovables y sustancias químicas, esto se podrá realizar sin forzar una solución de compromiso con los cultivos alimentarios tradicionales, como el maíz o la caña de azúcar.” Además de ARPA-E, a nivel mundial el desarrollo de la tecnología de BAL es apoyado también por el prestigioso Concurso Nacional Grant proporcionado por InnovaChile CORFO y Statoil, la petrolera gigante noruega, el mayor productor de petróleo y gas en el mundo. Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Biofuel daily. 23/01/12 FUNDACION NUESTROMAR


