Suspendidos los trabajadores porque una restricción a la exportación de carne mermó la actividad en los frigoríficos, el sindicato realizó un abrazo simbólico al Mercado Central bloqueando entrega y despacho de frutas y verduras. En tanto, sus familiares armaron un piquete en las veredas de cada parrilla de Puerto Madero para privarle al turista su ojo de bife " rare". Con volantes trilingües (en español neutro, portugués e inglés) explican: "Mi derecho a trabajar está antes que su derecho a comer bife". En el Mercado Central, las leyendas eran algo así como "Sin bife, ¿Para qué la ensalada?"
Suspendidos los trabajadores porque una restricción a la exportación de carne mermó la actividad en los frigoríficos, el sindicato realizó un abrazo simbólico al Mercado Central bloqueando entrega y despacho de frutas y verduras. En tanto, sus familiares armaron un piquete en las veredas de cada parrilla de Puerto Madero para privarle al turista su ojo de bife " rare". Con volantes trilingües (en español neutro, portugués e inglés) explican: "Mi derecho a trabajar está antes que su derecho a comer bife". En el Mercado Central, las leyendas eran algo así como "Sin bife, ¿Para qué la ensalada?"
Las cámaras de TV hicieron lo propio, se comentó un poco y la medida se levantó tras la resolución del conflicto.
Si suena inverosímil pero no sorprende es porque se desarrolló una asepsia frente a la protesta injusta por un reclamo justo, donde un conflicto entre A y B se soluciona con cañones dirigidos a C.
Días atrás un sindicato que reclama que las pesqueras marplatenses paguen los sueldos en blanco impidió la entrada y salida de buques de dos líneas que mueven el 30% de los contenedores del país. La medida es grave. Peor es perder la capacidad de asombro.
Por Emiliano Galli
23/09/08
LA NACIÓN
