El elefante marino del sur, Mirounga leonina, es la foca de mayor tamaño de las cinco especies de focas que reproducen en el hemisferio sur. La colonia de Península Valdés (PV), en la provincia del Chubut, es el extremo norte del área de distribución de la especie. Es la única colonia reproductiva continental, y abarca todo el frente marítimo peninsular, desde Punta Buenos Aires hasta Morro Nuevo, y el sector comprendido entre Punta Ninfas y Punta León.
El elefante marino del sur, Mirounga leonina, es la foca de mayor tamaño de las cinco especies de focas que reproducen en el hemisferio sur. La colonia de Península Valdés (PV), en la provincia del Chubut, es el extremo norte del área de distribución de la especie. Es la única colonia reproductiva continental, y abarca todo el frente marítimo peninsular, desde Punta Buenos Aires hasta Morro Nuevo, y el sector comprendido entre Punta Ninfas y Punta León.
Desde hace más de 20 años, los investigadores Claudio Campagna y Mirtha Lewis, junto a un grupo de profesionales y técnicos de Centro Nacional Patagónico-CONICET, llevan a cabo observaciones e investigaciones para conocer el comportamiento y el estado de la población de estos imponentes mamíferos, con instrumentos de tecnología satelital para conocer su distribución en el mar cuando los animales se alejan de la costa. De esta manera, los estudios abarcan los períodos terrestres y acuáticos del ciclo anual de los elefantes marinos.
La vida de los elefantes marinos
Dos etapas terrestres bien definidas, la reproducción y la muda, se alternan con dos etapas de alimentación en el mar. La temporada reproductiva dura aproximadamente tres meses y se inicia con el arribo de los primeros animales adultos a fines de agosto. Los días pasan y van llegando más machos y hembras adultas. Los machos luchan por el dominio de los harenes. Nacen las crías que se amamantan durante 23 días, mientras ellas aumentan 4 kilos por día, sus madres pierden hasta 13 kilos diarios. Vienen las separaciones: las crías permanecen en la costa y las madres y los machos adultos, luego de las cópulas, van al mar en busca de alimento. La mayoría de los animales jóvenes, sin actividad reproductiva, están en el mar.
Información sorprendente
Algunos datos de interés tomados durante la reproducción nos dicen que: Sólo el 14 por ciento de los machos adultos son dominantes. El máximo de cópulas registrado para un macho adulto fue de 15 por día. La 73 por ciento de los nacimientos son en horas de la noche. Las crías nacen con 43 Kg y destetan con 120 Kg.
A partir de diciembre, los elefantes marinos retornan para iniciar el recambio del pelo y parte de la piel. En las hembras adultas ocurre antes que en los machos adultos. El mayor número de hembras en muda se encuentra en la costa de PV entre mediados de diciembre y mediados de enero, mientras que los machos adultos mudan entre febrero y abril. La muda en los elefantes marinos comienza en la cabeza y las aletas. La piel se desprende a jirones desde la capa mas profunda. El tiempo que lleva la muda para los adultos es de alrededor de cinco semanas. Una vez cambiada la piel, los animales vuelven al mar, donde permanecerán alimentándose por unos 7 u 8 meses.
¿Cuántos son?
Durante la temporada de reproducción se realizó el censo de elefantes marinos en la costa, en la primera semana de Octubre. Se recorren más de 200 kilómetros en 3-4 días. Las costas de la península ofrecen grados variables de dificultad. Al final de una caminata de 20 kilómetros en una playa de baja densidad, un censista puede contar 40 elefantes en 10 horas de trabajo. En un tramo de alta densidad, los recuentos llegan a superar los 4.000 animales en el mismo tiempo.
En la temporada 2007, el censo se dividió en cuatro jornadas de trabajo, recorriéndose las zonas Norte, Este, Sur y Ninfas-León en cada una de ellas. El censo de la temporada 2007 indica que el número de machos adultos presentes fue de 1.872, mientras que el de hembras adultas contadas fue de 12.333. Entonces, el número total de hembras que llegan a reproducir está representado por el número de crías nacidas, que en 2007 se estimo 14.523 animales. La población reproductiva es sólo una parte de la población total. La otra parte son los juveniles no reproductivos (machos entre 1 y 7 años y hembras entre 1 y 4 años) que al momento del censo se encuentran en el mar. Sin embargo, a partir del número de crías nacidas se puede estimar la población total. Para 2007 fue de 46.400 animales.
Estructura social
Algunos datos interesantes de su estructura social nos muestran que:
El 70 por ciento de la población reproductora se concentró en el Sureste de la PV.
Aproximadamente el 80 por ciento de los harenes estuvieron integrados por 2 a 39 hembras.
Menos de 1 por ciento de los harenes tienen más de 100 hembras.
El número máximo de hembras por macho fue de 195.
La mortalidad de crías fue del 4,4 por ciento.
¿Dónde están?
Para identificar los lugares donde se alimentan los elefantes marinos se utilizan instrumentos de tecnología satelital. Se coloca al animal seleccionado para el estudio, un dispositivo emisor (PTT). Como el PTT no emite bajo el agua el instrumento se coloca en la cabeza, que siempre queda expuesta cuando el animal emerge a respirar. El PTT envía mensajes a los satélites situados en la órbita más cercana de la tierra. Los satélites retransmiten a las estaciones receptoras en tierra que automáticamente envían los mensajes a centros de procesamiento donde se calcula la ubicación del emisor, es decir, de nuestro elefante marino. Periódicamente se recibe en el laboratorio del CENPAT un correo electrónico con las últimas posiciones calculadas.
Este estudio ha permitido determinar que las hembras adultas atraviesan la plataforma continental en menos de tres días, alejándose a más de 2.000 kilómetros de la costa desde el área de cría, para alimentarse a profundidades medias de casi 500 metros en el Océano Atlántico y sumergiéndose hasta los 1.200 metros. Los machos adultos permanecen en el borde del talud continental buceando a una profundidad media de 410 metros. Pasan el 93 por ciento del tiempo en el mar, debajo del agua, realizando apneas (suspensión de la respiración) prolongadas, algunas mayores de 100 minutos e incluso se supone que duermen mientras bucean.
Se pudo establecer cuántos kilómetros ha recorrido cada animal y los resultados son asombrosos: mientras que un macho adulto ha llegado a recorrer 4.600 kilómetros, una hembra adulta recorre más de 11.000 kilómetros.
Las más recientes investigaciones sobre los elefantes marinos de PV se han enfocado en el grupo de juveniles, de 2-3 años, y con no menos sorprendentes resultados. Si bien algunos de ellos hicieron sus viajes de alimentación hacia áreas de la plataforma continental o al borde del talud, dos de estos audaces juveniles machos realizaron largos viajes durante seis meses, en dirección de las islas Georgias del sur, a más de 2.500 kilómetros de distancia de la colonia de origen, sumando 16.800 y 22.600 kilómetros respectivamente en sus recorridos.
Una hembra juvenil se suma al grupo de los intrépidos: inicia su viaje desde PV hacia Islas Malvinas, donde está unos días para partir nuevamente hacia el Océano Pacífico por el pasaje de Drake y luego meterse en el intrincado laberinto de los fiordos del sur de Chile, para volver a PV por el Estrecho de Magallanes, después de 229 días.
21/01/08
CRÓNICA
