Sociedades transatlánticas

Las terminales de Montevideo y Hamburgo diseñan estrategias para abrir nuevos mercados en el exterior.

Las terminales de Montevideo y Hamburgo diseñan estrategias para abrir nuevos mercados en el exterior.

No sólo es cuestión de ser, sino también de parecer. Así lo entendieron las autoridades portuarias alemanas cuando hace ya casi 18 años la caída del muro significó un acontecimiento que delineó la estrategia hacia un cambio en los puertos. Abrirse a los países interiores les permitió posicionarse y convertirse, junto con el puerto de Rotterdam, en dos referentes líderes del continente europeo.

"Dejamos de ser para el marketing un país ubicado en el fin del mundo", señaló con mucha agudeza Jurgen Sorgenfrei, director de Hafen Hamburg, en el XVII Seminario Internacional de Puertos, realizado recientemente en el marco de Expo Comex 2007.

Cuando los alemanes decidieron abrir el mercado a los países interiores, comenzaron a experimentar un gran crecimiento. Sorgenfrei señaló que era impensado diez años atrás el crecimiento de Rusia y vaticinó que el puerto de Shanghai pronto se transformará en el número uno por el volumen de sus operaciones. La estrategia alemana en los últimos 15 años apuntó a dos mercados: el sudeste asiático (China especialmente) y el este europeo (Rusia).

"Ahora nuestra mira es Brasil -apuntó-, para nosotros la cabeza de América del Sur. Por eso firmamos hace dos años un convenio de cooperación con Uruguay, con la intención de abrir un nuevo carril. Utilizar nuestros buenos contactos con Rusia y China para ingresar en América. Estamos acostumbrados a un mercado de fronteras abiertas; eso es lo conveniente y no importa si las ideas políticas son distintas."

El Acuerdo de Cooperación entre las autoridades portuarias de Hamburgo y Uruguay instrumentará un plan estratégico de marketing sumando esfuerzos del sector público y privado. Se pretende desarrollar un modelo portuario similar al de Hamburgo, conciliando intereses que lleven a una imagen país hacia el exterior. Y alcanzar una competitividad entre puertos basada en la eficiencia, los costos y la calidad de los servicios logísticos.

"Lo ideológico no debe ser un impedimento -reiteró Sorgenfrei-, lo importante es superar las dificultades que pueden ocasionar algunas cuestiones operativas como las que pueden surgir con el ferrocarril, por ejemplo, dado que su funcionalidad es gravitante, sobre todo en países cerrados, o por el marco legal y fiscal que rige en cada país."

El total de toneladas movilizadas por el puerto de Montevideo hasta junio ascendió a 9.536.989, un 26% más respecto del período anterior, y el movimiento de contenedores creció un 42% (un 18% más que en junio 2006/2007). Pero más que por el volumen o el tamaño de lo operado, el puerto de Montevideo aspira a competir por la calidad de sus servicios. Y la clave está en saber elegir un buen socio.

Por Andrés Asato

20/11/07
LA NACIÓN

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