Sin respuestas de fondo a los reclamos de la industria pesquera

La pesca advierte que en las próximas semanas será foco de conflicto social. La ecuación económica está en uno de sus peores momentos históricos y las paritarias se acercan con reclamos que superarán ampliamente el 30%. Poco importará la obsecuente referencia que el Sindicato Obreros Marítimos Unidos (SOMU) pretendió imponer al acordar un aumento del 21% en tres cuotas.

La pesca advierte que en las próximas semanas será foco de conflicto social. La ecuación económica está en uno de sus peores momentos históricos y las paritarias se acercan con reclamos que superarán ampliamente el 30%. Poco importará la obsecuente referencia que el Sindicato Obreros Marítimos Unidos (SOMU) pretendió imponer al acordar un aumento del 21% en tres cuotas.

Ningún sindicato avalará ese aumento ni esos plazos. Ni el Simape (marítimos marplatense), ni los capitanes, ni los maquinistas, ni el personal de la industria pesquera en tierra. No importa. Las empresas tampoco están en condiciones de dar más que eso.

Trabajadores y empresarios ya intercambiaron las cartas en las que se comunican su intención de no resignar espacios, en una lucha en la que ambos son conscientes de la falta de margen de sus contrincantes al momento de negociar.

Aún así, fueron juntos a una reunión en el Ministerio de Trabajo, la semana última.
Las empresas se están descapitalizando para mantener a flote los barcos y en operaciones las plantas, luego de al menos cuatro años en los que advierten que la pesca es antieconómica, está en crisis terminal, y que el próximo paso (ya dado por varias pesqueras del Sur) es despedir personal primero y la quiebra después.

Los sindicatos advierten que los números tampoco dan, y que sin medidas estructurales, de fondo, y de largo plazo que contemple esta economía regional, los paros y el conflicto social será la imagen cotidiana en Mar del Plata este año.

Prueba de que “el modelo” tiene sus hijos dilectos y que la pesca no es uno de ellos (a pesar de ser mano de obra intensiva y netamente exportadora, al comercializar en el exterior el 90% de lo que captura y procesa) es que esa reunión no respondió los planteos del sector. Anunciaron que se “instrumentarían” créditos para capital de trabajo y libre disponibilidad de los bancos Nación y Provincia. “No nos dijeron la tasa. La línea no está ni armada”, dijo desconfiado, uno de los que estuvo presente en la reunión. Luego, prometieron precio mayorista de combustible para toda la flota pesquera (algo que ya consiguen las empresas más grandes).

“No parecen entender lo que les estamos explicando hace años: la pesca no puede cubrir más un aumento de costos que está atado a la evolución del dólar blue con los pesos que recibe luego de liquidar las divisas de exportación al dólar oficial”, ilustró otro, de los que más enojados se fue de esa reunión.

La rebaja a los derechos de exportación fue denegada. La demora en las reintegros y la devolución de IVA no fue tenida en cuenta. No podrá diferirse el pago de cargas sociales. La pesca sólo se llevó la promesa de un salvavidas de plomo y se fue sin respuestas.

Por Emiliano Galli | LA NACION
16/04/13
LA NACION

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