Sin avances en el conflicto del puerto local (Mar del Plata)


Los trabajadores siguen esperando respuestas.


Los trabajadores siguen esperando respuestas.

Es un lugar común, pero eso no le quita veracidad. Se trata de la "tensa calma". Por estas horas el conflicto de la pesca parece estar en estado de reposo, a la espera de que cualquier evento lo dispare nuevamente hacia una situación crítica.

"Los tiempos que ellos manejan son muy distintos a los nuestros", dijo ayer Elda Taborda, una de las trabajadoras en conflicto que se destaca por comunicar con precisión los sentimientos de sus pares.

Reunidos en la casa de piedra lindante al SOIP, en la calle 12 de Octubre, los trabajadores no se mueven. Van rotando con la intención de mantenerse siempre en un número importante, para debatir el minuto a minuto que ahora parece que no se modificará hasta mañana. Como mínimo.

"Nosotros estamos en asamblea permanente y no estamos cansados. Lo único que nos agota es tener que andar diciendo siempre lo mismo. Ellos saben muy bien qué es lo que tienen que hacer para solucionar este problema", explicó Taborda.

Vale recordar que el viernes el intendente Daniel Katz se reunió con representantes del SOIP, de la CGT y de las Cámaras abriendo de esa manera una mesa de diálogo. "No quedaron en nada. No es que dijeron, el lunes se toma una decisión. Acá tienen que bajar las autoridades, los que tienen responsabilidad en Pesca, pero no para darles cupos, sino para quitarles el permiso de pesca al que no registre laboralmente".

En cuanto a la escasez de merluza, Taborda se preguntó: "¿cómo no va a haber menos pescado si están haciendo un desastre? Tiempo atrás no se aceptaba el ‘carioca’, que era el pescado menor a 35 centímetros. Ahora están arrasando con todo, no dejan desovar, los tamaños bajaron a 18 centímetros. Es lógico que cada vez haya menos pescado, y que cada vez por ese motivo haya menos trabajo. Además de los congeladores que se llevan el recurso y no lo traen a tierra".

"Todavía la gente no entiende bien de qué se trata -continuó. Esto es diferente a un ganadero, que compra vacas, compra un campo, invierte, las hace crecer, las vacuna, las hace tener cría. Las vacas son de él y si se quiere gastar toda su plata en un castillo en Francia y que las vacas se le mueran de aftosa que lo haga. Pero los empresarios pesqueros no son dueños del recurso. El pescado es un recurso de los argentinos. Y estos tipos, además de estar depredándolo, hacen lo que quieren con los empleados. ¿Quiénes se creen que son para negrear y encima con los recursos del país?".

30/09/07
LA CAPITAL

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