Silencio en la causa del astillero

La causa donde se investiga el presunto nombramiento de “ñoquis” en cargos jerárquicos en el Astillero Río Santiago, con sueldos de entre 25 y 30 mil pesos, parece haber quedado estancada.

La causa donde se investiga el presunto nombramiento de “ñoquis” en cargos jerárquicos en el Astillero Río Santiago, con sueldos de entre 25 y 30 mil pesos, parece haber quedado estancada.

O al menos así lo hace parecer el silencio del fiscal de delitos complejos de La Plata, Jorge Paolini, quien desde hace varios días dejó de responder a los repetidos mensajes y llamados para consultarlo por el avance de la investigación.

Entre las preguntas que este diario pretende hacerle al fiscal figuran si en el listado de cargos aparecían otros bahienses y si más exfuncionarios locales podrían verse involucrados en la maniobra o quedar imputados en la causa.

La denuncia tuvo un fuerte impacto mediático a nivel local y regional, debido a que uno de los seis imputados fue Andrés Ombrosi, exjefe de Gabinete del Ministerio bonaerense de Ciencia, Producción y Tecnología, a cargo de Cristian Breitenstein. El funcionario pagó 250 mil pesos de fianza y quedó en libertad días después de ser detenido.

También quedó involucrado el exintendente de Coronel Pringles, Héctor Scavuzzo, que se desempeñaba como gerente general en Astillero. Según Paolini, en declaraciones hechas a “La Nueva.” el 11 de marzo, muchas de las personas que “cobraban” esos salarios desconocían la situación y eran habitantes de bajos recursos de dicha localidad.

Algo que llamó la atención del fiscal fue que en 2012 –año de la supuesta malversación de fondos– esos salarios se pagaban en efectivo y no de manera bancarizada, y se firmaban.

Ombrosi, en silencio

Poco se sabe del presente de Andrés Ombrosi, quien además de trabajar junto a Breitenstein en La Plata, se desempeñó como subsecretario de Gobierno del municipio bahiense entre los años 2006 y 2011.

Entre las tareas que llevó a cabo en ese período se recuerda el frustrado plan de separación de residuos que se puso a prueba en los barrios Kilómetros 5 y Pacífico durante el ejercicio 2011.

Lo cierto es que cambió sus dos números de teléfono, no otorga entrevistas a los medios de comunicación y continúa viviendo en La Plata, ciudad a la que llegó luego de que Breitenstein se negara a asumir como intendente a pesar de ser reelegido en 2011.

La última noticia del joven vinculado a la Acción Católica Argentina fue que se había negado a declarar ante el fiscal y que pagó el cuarto de millón de pesos para quedar en libertad, tal como hizo el resto de los funcionarios implicados. (Por Sergio Prieta / La Nueva)

13/06/16

 

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