Hubo que sacarlo de su escondite para montar la estructura del mástil y antenas y aquí se lo aprecia con el andamiaje para hacerlo.
Hubo que sacarlo de su escondite para montar la estructura del mástil y antenas y aquí se lo aprecia con el andamiaje para hacerlo.
Es un mega-yacht de 117 metros (387 pies). Aprecie el lector los recortes en el casco para la salida e ingreso de los juguetes náuticos. Si aguza la vista verá una persona de pie en la parte trasera de la cubierta de popa con la borda a la altura del codo. ¡Imagine las demás proporciones!
Su nombre es Sigma y no se conocen más datos de él porque ha sido mantenido en guardado secreto, el contrato se firmó en 2004 para ser entregado en diciembre del 2007 pero como siempre ocurre en la construcción de megayates los cambios sobre la marcha y las demoras son cosa corriente, especialmente por la complejidad que las cosas nuevas presentan.
El desplazamiento estará en derredor de las 5.800 toneladas y tendrá la bandera de las Islas Bermudas en la categoría de dueño desconocido.
Las averiguaciones practicadas por la “prensa amarilla” indican que el propietario sería nada más ni nada menos que el empresario ruso Roman Abramovich, multimillonario y excéntrico personaje que es propietario de joyas flotantes como Pelorus, Le Grand Blue, Ecstasea y Sussurro.
Pareciera que el estilo del diseño apunta a Philippe Starck, pero esa forma de proa invertida de los acorazados Moreno y Rivadavia de principios del siglo pasado luce muy rara en estos tiempos.
Quiéralo o no, guste o disguste, esta nave va a dar que hablar, de eso no hay duda!
Y arriba de ella seguramente habrá diversión, buena comida y bebida.
22/05/08
BARCOS MAGAZINE

