SENASA busca unificar los estándares sanitarios

Primero fueron las modificaciones en su estructura interna para poder hacer frente a la demanda que requería la industria pesquera. Así quedó conformada la Coordinación Temática con epicentro en Mar del Plata.

Primero fueron las modificaciones en su estructura interna para poder hacer frente a la demanda que requería la industria pesquera. Así quedó conformada la Coordinación Temática con epicentro en Mar del Plata.

(Mar del Plata) Ahora en SENASA tienen un objetivo que trasciende sus puertas y mejoraría la calidad de las materias primas de origen marino que se procesan en la ciudad: unificar los estándares sanitarios que tienen las plantas pesqueras.

En el organismo no quieren mantener un estándar para las plantas habilitadas para enviar productos con destino a los mercados internacionales y otro para la materia prima que se envía al mercado interno.

“El pescado debe ser el mismo y quienes lo consumen, también son seres humanos”, contaron en oficina que el organismo tiene en el Puerto local.

En toda la industria pesquera marplatense hay más de 250 plantas de procesamiento donde intervienen distintos organismos de control estatal. SENASA cuenta con un listado de 170 plantas habilitadas para el mercado externo, que fluctúa periódicamente a partir de los controles que realizan los inspectores del organismo.

La Municipalidad, desde el Departamento de Pesca que depende hasta ahora de la Delegación Municipal del Puerto, y la provincia de Buenos Aires, desde la Secretaría de Producción y la Subsecretaría de Actividades Pesqueras, controlan los aspectos sanitarios de las plantas que procesan para el mercado interno, unos 70 establecimientos.

En SENASA reconocen que “además hay muchas plantas clandestinas que no tienen control alguno”, pero a lo que apuntarán en esta primera etapa es a unificar los controles del análisis de peligros y puntos críticos de control. “Si las paredes tienen que ser blancas para exportar, que también lo sean para el mercado interno; lo mismo con la indumentaria del personal y los protocolos de higiene”, adelantaron en el organismo sanitario.

¿Cómo accederán al movimiento del pescado en un circuito que hasta ahora les es ajeno? A partir de convenios de cooperación con las áreas municipales y provinciales, de manera tal de aprovechar los recursos humanos que tienen estas dos jurisdicciones.

“Ellos se pueden concentrar en la salida del pescado del puerto en el Centro de Control y nosotros controlar a qué plantas llega esa materia prima”, anticiparon en SENASA.

Esa es una deuda pendiente que tiene la industria local y no es la primera vez que prometen solucionarlo. Es que el descontrol que impera en los últimos eslabones del circuito productivo permite que existan plantas donde no se respeten los más mínimos derechos laborales. Mucho menos los sanitarios.

17/12/07
PESCA & PUERTOS

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