(FNM) Sin embargo, los industriales son cautelosos en su optimismo para 2010.
(FNM) Sin embargo, los industriales son cautelosos en su optimismo para 2010.
El transporte de contenedores, el segmento marítimo más golpeado por la recesión sufrida el año pasado, está dando algunas señales de recuperación. No obstante los industriales son cautelosos en su optimismo.
Maersk Line, la compañía más grande a nivel mundial, ve un arduo ascenso para la industria para este año.
El Director General de Maersk Malaysia Sdn Bhd, Omar Shamsie, dijo a StarBiz que el transporte de contenedores había sufrido durante el año pasado una destrucción significativa de su valor y debía estar preparado para una dura remontada de la cuesta durante este año.
“Durante el pasado año, muchas compañías marítimas pospusieron pedidos de nuevos buques, pararon parte de sus buques y aumentaron sus programas de desguace”, comentó.
“Todo esto fue un esfuerzo para reducir costos y ajustar mejor las capacidades a la demanda. Estas acciones combinadas resultaron tuvieron un impacto mayor al esperado sobre el crecimiento de las flotas y ayudaron a crear una capacidad más estricta”.
“Esperamos que esta situación continúe en 2010 lo que sucesivamente ayudará a aumentar las tarifas en un futuro. Pero, a pesar de que las tarifas han aumentado en los últimos cuatro o cinco meses, aún se encuentran en un bajo nivel histórico, y va a pasar un tiempo hasta que alcancen un estadio sustentable en materia de retornos”, afirmó Omar.
Los mercados globales están dando señales de reactivación, pero el panorama del mercado marítimo es aún incierto, según Omar.
“Creemos que estamos ante un momento positivo para el crecimiento debido a un aumento de la demanda y además aumentan los esfuerzos para refrenar las capacidades, pero se tratará de una tasa de crecimiento muy modesta comparada con el promedio anual de la industria del 10% durante los últimos 30 años”.
“Pasará un tiempo más antes de que los mercados de consumo tradicionales como los de Estados Unidos y Europa recuperen su antigua fuerza, y esto contribuirá a que las tasas de crecimiento que esperamos en el futuro cercano para los volúmenes de los contenedores, sean modestas”, afirmó.
La industria marítima atravesó lo que se ha descrito como su peor período de la era post- container con el mayor número de barcos ociosos durante el pico de la recesión económica global del año pasado.
En noviembre de 2008, las tarifas de los fletes entre Asia y Europa fueron recortadas en más del 50% respecto del año anterior y las principales compañías marítimas tomaron medidas evasivas a través de la disminución de capacidades y la consolidación de servicios.
Durante el mismo mes ese año, Neptune Orient Lines (NOL) con base en Singapur, reveló que su unidad marítima, APL, reduciría su capacidad en el comercio Asia-Europa en alrededor del 25% y en el 20% para el comercio trans- Pacífico.
Para entonces, Maersk Line también había hecho recortes en su red Asia- Europa del Norte, lo que resultó en una remoción temporal de su servicio AE8 en noviembre de 2008.
Y a mediados del último año, MISC Bhd anunció su desvinculación efectiva con Grand Alliance, la fusión de transporte de contenedores más grande del mundo, para el primero de enero.
Drewry Shipping Consultants Ltd cree que la industria ya ha visto lo peor de la recesión global, pero ha pronosticado una reactivación muy cuidadosa para este año con expectativas de que el tráfico global de contenedores se incremente en un 3,4%.
Se dijo que el aumento de las tarifas de los fletes sobre muchas rutas no debería engañar a la industria y hacerle pensar que existe un proceso de reactivación total.
“Este año seguirá siendo muy desafiante para todos los accionistas, inclusive si parece que hemos visto lo peor”, afirmó Drewry.
El editor de Drewry Container Forecaster, Neil Dekker, dijo que muchísimos operadores de grandes contenedores se “hubieran ido a la lona” en 2009 si algunos benefactores o hasta los propios gobiernos no hubieran intervenido para sacarlos adelante.
“Existe una fuerte polémica con quienes piensan que si se hubiera dejado caer a los mayores transportadores, el mercado hubiera tenido una mejor oportunidad para corregirse y dejar las fundaciones para obtener industrias más provechosas en el largo plazo”.
“Una buena parte de la capacidad habría sido retirada del mercado, permitiendo así que los factores de carga y las tarifas de los fletes mejoraran,” declaró.
Dekker afirmó que aún cuando la industria pudiera asegurar el mismo efectivo para 2010 que el que recibió de los accionistas el año pasado, aún no sería suficiente para cubrir sus necesidades.
“Se necesitarían aproximadamente otros U$S 1.400 millones provenientes de otras fuentes para mantener a los transportadores en funcionamiento. Lo que podría probar ser el catalizador que lleva a los operadores a vender acciones – así como sus terminales”, afirmó.
Por Sharidan M. Ali
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: The Star y Maritime News; 25/01/10
27/01/10
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