Es un empresario amigo de Kirchner.
Es un empresario amigo de Kirchner.
Finalmente, la empresa controlada por el empresario patagónico Cristóbal López, que maneja las tragamonedas del Hipódromo de Palermo, se quedó con el gerenciamiento de los barcos casino que funcionan en Puerto Madero, al crear una Unión Transitoria de Empresas (UTE) con Cirsa, la firma española concesionaria de esas salas de juego.
Así lo informaron a LA NACION fuentes relacionadas con la Lotería Nacional, que señalaron que el acuerdo considera que, a cambio de 100 millones de dólares, López controlará la mitad del negocio de los casinos flotantes.
Cirsa aportará otros 20 millones de dólares para poder ingresar también en el futuro casino de Rosario, con el 50 por ciento de las utilidades. El complejo le había sido adjudicado a López.
Daniel Amoroso, el secretario general del gremio de trabajadores de juegos de azar (Aleara), que desde hace casi un mes mantiene cerradas las salas de juego, también confirmó el acuerdo. El conflicto, relacionado con la fusión empresarial, estaría originado en que a los trabajadores se los presionaría para que dejaran de encuadrarse en ese gremio y se sumaran a los marítimos, agrupados en el SOMU. Aleara está orientado por el macrista Amoroso, y el SOMU, por el kirchnerista Omar Suárez.
El desacuerdo gremial viene subiendo de tono. A los cortes de avenidas realizados las últimas semanas, que provocaron graves trastornos en el tránsito porteño, se sumó anoche una manifestación en la Plaza de Mayo, donde un centenar de trabajadores protestaron, rodeados por la Guardia de infantería. Algunos empleados que aún no cobraron el sueldo de este mes se encadenaron a la Pirámide de Mayo.
Fuentes empresariales señalaron que la fusión le permitiría a Cirsa paliar las pérdidas que le produjo la apertura del segundo barco casino y diversificar su negocio en otras salas de juego en el interior del país, además de seguir vendiendo sus máquinas.
01/06/07
LA NACION
